X

Cómo dejar de ser empleado e Iniciar tu propio Negocio

La decisión de comenzar un negocio siempre es una muy difícil, nos ocupa demasiado tiempo y ocasionalmente gastos onerosos el tratar de descifrar cual es nuestra verdadera intención u objetivo a la hora de fundar una empresa o perseguir un objetivo de independencia económica. Lastimosamente, muchos emprendedores no están muy bien orientados al momento de dar este paso y terminan fallando en menos tiempo al no contar con un plan de respaldo o tan siquiera analizar los pasos a seguir antes de dar marcha a cualquier proyecto.

A continuación, te daré unos consejos que puedes aplicar antes de avanzar hacia algo tan importante como lo es la independencia laboral y económica.

Paso 1: Analiza tus motivos

Este es el paso más importante antes de iniciar a construir tu futuro como emprendedor. El camino al éxito es uno largo y lleno de dificultades, verifica qué es lo que te mueve: ¿Es el dinero? ¿Te aburre tu jefe? ¿Te cansaste de levantarte temprano o trabajar incluso los domingos? ¿No soportas a tus compañeros de trabajo? ¿No te gusta recibir órdenes? ¿No soportas que cualquiera te diga lo que tienes que hacer? Estas preguntas determinarán cuál es la verdadera razón para independizarte. Si respondes afirmativamente a algunas de las anteriores déjame decirte: “Lo siento, mejor sigue donde estás o busca un mejor empleo”. Pero, si por el contrario, tu impulso está determinado por llenar un vacío en el mercado, una idea que puede generar beneficios a la comunidad o inclusive un interés genuino en romper los esquemas y materializar tu vocación, entonces te digo: “Bienvenido al gratificante mundo en el que lo último que conocerás será el descanso”.

Paso 2: Evalúa tus capacidades

El ser emprendedor no requiere cualificaciones especiales, no obstante, una acertada educación siempre será algo beneficioso dado que nos permitirá de primera mano afrontar ciertas situaciones que se presenten en el negocio sin la necesidad de recurrir a una fuente externa para solucionarlos. Por ejemplo: si tu interés es un restaurante, deberás saber conceptos básicos de administración y contabilidad, manejo de alimentos y regulaciones estatales o federales sobre los mismos, servicio al cliente y recursos humanos; tal vez no sepas cocinar, pero siempre puedes aprender si estás dispuesto a hacerlo en caso que uno de tus chef no asista al trabajo. Cada aspecto del negocio está ligado entre todos estos elementos, al fallar alguno es probable que la maquina pare de funcionar en cualquier momento, por lo general cuando es más necesitada.

Paso 3: Investiga el mercado

Muchos emprendedores están llenos de motivación y entusiasmo por sus nuevos proyectos, sin embargo son cautelosos a la hora de tomar decisiones que afecten su bolsillo o la reputación de un negocio ya establecido. Por otro lado, los nuevos emprendedores avanzan cual bola de nieve sin tomar consideración factores que son determinantes a la hora de fundar una empresa, por ejemplo: ¿Qué negocio vas a fundar? ¿A quiénes va dirigido? ¿Cuánto tiempo tomaría recuperar lo invertido? ¿Trabajo con capital propio o prestado? ¿Estoy capacitado apropiadamente para lo que pienso hacer? ¿Estoy listo para pagar impuestos mayores? ¿Soy disciplinado con mi tiempo y mi dinero? ¿Cuántos negocios similares hay en el área? ¿Cuál va a ser mi nicho? En fin, responder estas preguntas pueden darte una mejor visión de las cosas antes de hacerlas, ciertamente fallar es parte del aprendizaje, el problema es cuando fallamos y no quedamos en condiciones de levantarnos.

Paso 4: Trabaja sin dejar de trabajar

Antes de independizarme yo era empleado de alguien, tenía una jornada de tiempo completo y ganaba apenas un salario mínimo; no era lo suficiente para darle lujos a mi familia, pero daba para vivir. Después de varios años en este empleo dentro de mi mente y corazón creció un interés por seguir mi propio camino, la economía en mi país no era la más saludable en el momento y arriesgarme a renunciar era algo impensable, especialmente cuando las cuentas no paraban de llegar y, aunque tenía ideas, no sabía las técnicas para ponerlas a andar. Si bien sentía que mi empleo no me llenaba y menos generaba riqueza alguna, la frustración se estaba convirtiendo en resignación; Sabía que aún no estaba preparado para afrontar el reto, ni todas las críticas y temores a los que me iba a enfrentar dada mi total inexperiencia en el tema; por lo tanto decidí prepararme primero y me inscribí en la universidad, adicional tome cursos de negocios en línea, seminarios y talleres sobre administración y ventas, leí a muchos autores y estudie la vida de grandes titanes de los negocios. ¿Qué ocurrió después de graduarme? Muy simple, mi visión empresarial aumentó, me di cuenta que podía lograrlo y estaba preparado para todo en caso de fallar sin tener que regresar a mi vida anterior,  poco a poco fui reuniendo lo necesario para comenzar: Inicié la búsqueda de contactos dentro del negocio de mi interés, aprendí de mentores y fui estableciendo potenciales clientes. Cuando finalmente me sentí preparado renuncié a mi empleo un viernes, ya el lunes siguiente estaba cerrando negocios en mi nueva carrera.

Mi consejo es: no dejes de trabajar en tu proyecto, pero no dejes de hacerlo en tu empleo si no estás fuertemente convencido y no tienes los recursos necesarios para empezar. Todos los emprendedores nos hemos preguntado alguna vez si tomamos la decisión correcta de dejar la seguridad de nuestros antiguos empleos, especialmente cuando nuestros recursos comienzan a agotarse, vemos competidores más agresivos o tenemos que estar listos 24/7 para resolver las necesidades del negocio y el agotamiento empieza a florecer antes que las ganancias. Eso es parte del menú.

Estos consejos te ayudaran a tener una visión más clara acerca de lo que piensas hacer, recuerda que muchos de los proyectos (si no todos) toman tiempo en materializarse, quizás en años veremos resultados positivos, pero es la perseverancia, el constante aprendizaje y, por sobre todo, la disciplina lo que nos ayudara a lograr las metas que nos propongamos en este fascinante mundo de los negocios. Sin dolor no hay ganancia. Recuerda que los primeros pasos son los más duros, asesórate, practica, estudia. Finalmente será igual que montar bicicleta… Una vez aprendes, jamás olvidarás la experiencia.

¡Éxitos!

Diego Agudelo.

Artículos Relacionados