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4 Consejos expertos para mejorar tu flujo de efectivo

Cuando se habla de flujo de efectivo o “cash flow”, se hace referencia a todo el movimiento interno de dinero y aquello que lo produce en una empresa; casi siempre, durante un periodo determinado. En algunos lugares es conocido como el área de tesorería, encargada del dinero a disposición inmediata (dinero en caja, el disponible en cuentas corrientes a la vista y en los bancos).

Mantener el control sobre este dinero es primordial porque es el motor que le da vida a tu negocio y, básicamente es lo que lo va impulsando día a día porque en un sentido muy estricto, el propósito principal de un negocio es generar dinero y moverlo de distintas maneras.

Será la manera en que lo muevas como de fruto, por ello necesitas inteligencia de negocios. Sin embargo, el no tener una buena inteligencia, podría derivar en problemas tan graves que pueden poner en peligro tus finanzas, ya que podrías tomar malas decisiones a la hora de pedir préstamos o pagar deudas. Así que para que esto no pase en tu negocio, te daremos estos 4 sencillos consejos para mejorar el control de tu efectivo.

Revisa tu contabilidad

No te pedimos que seas un experto en el tema, pero sí que te adentres más en él, pregunta y resuelve tus dudas. ¿Por qué gastamos esta semana esta cantidad?, ¿por qué se pagó esto, cuando el mes pasado no se hizo? Todo lo que surja en el tema de gastos e ingresos, deberás tenerlo muy en cuenta para saber cuánto tienes y cuánto debes.

Este panorama te ayudará a tomar decisiones correctas en caso de que requieras un préstamo, conocer cuál es tu capacidad de pago y endeudamiento. Así que no le temas a los libros de contabilidad e involúcrate cada vez más para conocer, incluso, cómo se registran tus gastos e ingresos dentro de tu empresa.

Además, te permitirá darles seguimiento a tus cuentas por cobrar y por pagar, un área especializada en conocer qué debes y cuánto te deben en de una forma más “inmediata”, así que podrás proyectar tus ganancias y gastos fácilmente al conocer esta información.

Planea tu flujo de caja

Esta planeación deberá ser en tres aspectos: a inmediato, corto y largo plazo para que uno a uno lleve a la otra y funcionen como un todo que se complementan. Por ejemplo, planificar a inmediato te permitirá estimar, controlar y administrar flujos de entradas y salidas de efectivo del día a día.

Planear a corto plazo exige planes detallados para los flujos de entradas y salidas de efectivo, que se relacionan de manera directa con el efectivo derivado de las ventas y el efectivo requerido para pagar el equipo, sueldos y deudas mínimas.

Mirar a largo plazo por conceptos de ventas, servicios y financiamiento, así como los flujos de salidas de efectivo por gastos, desembolsos de capital y pago de las deudas, son fundamentales para las sanas decisiones financieras y para el uso óptimo del efectivo y del crédito a largo plazo.

De esta manera, planear te permitirá estimar, ejecutar, corregir a tiempo y mucho antes de que ocurra una desgracia o un error, porque día a día podrás hacer una evaluación de cómo se está utilizando el efectivo y cuánto estás generando.

Acaba con tus deudas

Si debes más de lo que estás ganando y no sabes cómo salir de tus deudas, lo primero que debes hacer es dejar de pedir prestado, para comenzar a pagar todos los créditos que tienes, antes de que se vuelvan un problema grave y casi imposible de terminar.

Si realizas la planeación que comentamos en el punto anterior, nunca tendrás estos problemas porque sabes cuánto tienes y cuánto debes, en esa planificación, jamás pensarás en deber más de lo que generas, así que, si llegaste a una deuda que te está ahogando, el primer paso sería planear tu flujo.

Ahora, para decidir qué deuda comenzar a pagar es importante que las ordenes en función del tiempo, las que debes pagar cuanto antes y las que tienes todavía un plazo más largo para deshacerte de ellas. Así que dedícate a pagar primero las que están por vencer y da más de lo mínimo a las que tienen el plazo más largo.

Si crees que esto no es posible debido a tu capacidad de pago, es necesario que comiences a reducir costos, comenzar en austeridad y gastar lo menos posible. Si tienes deudas, tu negocio jamás va a crecer porque tus ganancias se estarán yendo a los bolsillos de tus prestamistas.

Establece tus términos de pago y cobro

Si contratas los servicios de una empresa, lo ideal es establecer a cuántos días les vas a pagar, si será a crédito o un pago íntegro en determinado momento. Lo ideal es establecer las bases y lo que necesitas para realizar tus pagos, como facturas, información de tu proveedor como número de cuenta, identificación fiscal y otros datos que te puedan servir.

De está manera, tendrás muy claro cuándo deberás realizar tus pagos, ajustarlos a tus necesidades y sobre todo, acomodarlo a tus capacidades de pago.

Pasa lo mismo con tus políticas de cobro. Establece claramente los periodos de pago para que tus clientes no tengan pretexto a la hora de saldar su deuda, así como las penalizaciones que sucederán en caso de que no paguen a tiempo. Hazlos firmar un contrato para que las partes queden de acuerdo a lo establecido.

Un buen flujo de efectivo te permitirá determinar los sobrantes o faltantes de dinero de un periodo, con objeto de saber cómo invertir los sobrantes o solicitar financiamiento por los faltantes.

Además, podrás identificar el comportamiento del flujo de tu dinero en entradas, salidas o financiamiento al mantener el control sobre esto. Así mismo, podrás evaluar las políticas de cobros y pagos y, en su caso, sugerir a la dirección corregirlas con base en el resultado final del flujo de caja.

Esperamos que estos consejos te ayuden a mejorar tu flujo de efectivo, mejorar tus finanzas y corregir en tiempo y forma para impulsar el crecimiento de tu negocio.

Acerca del autor: Este artículo fue escrito por Juan Rascón.

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