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La dirección y el directivo de una empresa

Antes de comenzar a describir las fases por las que se clasifica y distingue a la dirección de una empresa, debemos saber que en muchas ocasiones se confunde el término “dirección” con otros como “gestión” o “administración”, esto es debido a la visión que ofrecen los distintos autores especialistas en  el tema, nosotros englobaremos el término y lo denominaremos “dirección” únicamente con el fin de evitar confusión entre los lectores.

El directivo de una empresa tiene como principal objetivo el empleo de los diversos medios materiales y personales con el único propósito de conseguir alcanzar el objetivo establecido. Todo directivo ha de ser totalmente capaz y debe estar completamente cualificado para poder tomar decisiones que conlleven el cambio de rumbo de un proceso determinado, la gestión de relaciones comerciales y el mantenimiento de un buen clima de trabajo entre sus subordinados, pero no todos tienen las mismas responsabilidades y es a partir de aquí cuando pasaremos a distinguir las diferentes direcciones existentes en una empresa y sus competencias:

Alta dirección

En ella se encuentra el presidente y el resto de altos ejecutivos encargados de planificar y llevar a cabo el desarrollo de los planes estratégicos de la empresa, son capaces de tomar decisiones excepcionales que afectan directamente a todo el negocio por lo que su cualificación debería de ser muy alta. Las operaciones y negocios en el extranjero junto a la decisión de absorción de otras empresas también pasan directamente por la mesa de estos directivos.

Media dirección

Los directores de filiales o fábricas se encuentran en este escalón, éstos se ocupan personalmente de llevar a la práctica todos los planes y estrategias comerciales desarrolladas por la alta dirección. También tienen como cometido elaborar los procedimientos en los negocios y organizar territorialmente las ventas a los clientes, calculando en todo momento la productividad de la empresa, incluyendo a los propios empleados.

Podríamos decir que este tipo de directivo intermedio tiene, en cierta medida, más tareas y responsabilidades que la alta dirección, por lo que su preparación y conocimientos profesionales también deben de ser elevados.

Dirección de primera línea

Aquí encontramos a aquellos empleados preparados para poder asignar y supervisar los diferentes puestos de trabajo que conforman el resto del organigrama de la empresa. Éstos siempre se encuentran en contacto directo con la plantilla, por lo que una de sus principales funciones se basan en el mantenimiento de un buen ambiente de trabajo entre ellos, además, también se ocupan del cumplimiento de los planes llevados a cabo por la media dirección.

Como puedes ver, la dirección es un factor importantísimo en la organización de la empresa, constituye el cerebro de un negocio y en ella es de donde podrán efectuarse los planes más efectivos capaces de hacer crecer el negocio de forma exponencial.

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