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El misterio de las nuevas profesiones

Las profesiones que tendrán éxito dentro de varios años aún, seguramente, todavía no existen, y esto hace que las habilidades necesarias para conseguir este puesto de trabajo sean una incógnita. Aún así, existen pistas para saber cuáles van a ser los nuevos perfiles.

Resulta casi imposible poder aconsejar acerca de las carreras o profesiones que se pueden escoger para asegurar nuestro futuro profesional. Además, existe una desconexión entre el mundo formativo y las necesidades reales de las empresas. No ayuda demasiado orientar los pasos de aquellos que buscan su primer empleo o buscan en qué sectores se pueden encontrar dichos puestos.

Es obvio que los empleo que tendrán éxito dentro de unos años todavía no existen, y puede implicar que las habilidades y capacidades profesionales que se necesitan para acceder a estos pueden son un enigma todavía.

Pero todo esto no impide que se pueda tener pistas fiables acerca de cuáles van a ser las tendencias sociales que se pueden generar oportunidades de negocio y necesidades todavía desconocidas. A su vez, dichas necesidades llevan a crear nuevas compañías que también buscarán perfiles profesionales que nunca se han visto o difíciles de conseguir.

Se pueden realizar diferentes pronósticos:

  • Los operadores autónomos. Éste es uno de los pronósticos de un reciente informe de Sodexo, al que se puede unir la aparición de agricultores chef que desarrollan semillas o determinados productos basados en la demanda de sus clientes, planificadores de identidad digital, enfermeras de la salud medioambiental, o tecnólogos financieros.
  • Organizadores de la comunidad online, coordinadores de la atención personal, arqueólogos digitales que limpian la identidad digital de personas físicas o jurídicas, guías digitales, global sourcing managers, gerentes de marca personal, agregadores de tales, técnicos residentes, escritores wiki, arquitectos de realidad virtual y responsables de relaciones virtuales, almacenadores de energía, o expertos en mantener la vida virtual de un profesional o de una compañía (tienen que ver con la trazabilidad digital de las personas y las empresas).

Después estos perfiles se puede pensar que puede existir una burbuja de nuevos perfiles. Existen dudas razonables de cómo podemos aconsejar a alguien que tome el camino de los nuevos empleos iguales que en otro tiempo se recomendaba realizar Derecho, Ingeniería, Medicina o Económicas.

Se deben realizar estos cambios necesarios ya que muchas de las posiciones tradicionales se mantendrán, pero se irán cambiando poco a poco y tendrán que cada vez adaptarse a los nuevos entornos.

No será fácil diferenciar entre lo que es y puede ser un nuevo empleo. Lo que sólo puede ser una función temporal a la tecnología que se tiene disponible. Se puede dar un nombre diferente a lo que realmente lo es, a lo que no lo es, y de ahí vienen las confusiones. Lo que hoy se considera una ocupación de futuro puede ser que en un futuro no sea necesaria.

Las nuevas profesiones surgen a un ritmo acelerado. Por eso, muchas organizaciones no han tenido tiempo en dirigirlo y no saben ni cómo designarlo a esos nuevos puestos de trabajo.

Existe un reciente estudio de la Comisión Europea sobre habilidades digitales (e-skills) que analiza el estado de los programas executive del sector TIC el cual establece que, de los 1.091 analizados, sólo 21 puestos garantizan una empleabilidad. Por tanto, la conclusión es evidente, existe un “gap de formación” que no responde a las necesidades de las organizaciones. Existe una necesidad de nuevos conocimientos y de nuevas tendencias.

Tampoco terminan de tener las organizaciones muy claro lo que necesitan. Tienen falta de visión estratégica acerca de lo que realmente pueden aportar la tecnología. En muchos casos no se sabe a quién contratar porque tampoco se tiene muy claro la tecnología que se necesita.

Aunque parece contradictorio, existen dificultades para encontrar determinadas habilidades que implican una adaptación que no todos los candidatos seguramente tienen. Se tiene que tener en cuenta que muy pocas organizaciones están implantando las estrategias necesarias para solucionar el déficit en la atracción y contratación.

Por tanto, existen segundas oportunidades para aquellos que no tienen la opción de estudiar una carrera universitaria y están preparados para ciertos puestos de trabajos o perfiles profesionales. Las tecnologías ofrecen diferentes puestos de trabajos especializados que requieren una formación muy concreta. Antes se sacaban los profesionales de las universidades, ahora se busca gente motivada que pueda aprovechar las segundas oportunidades profesionales.

Existe incluso quien plantea la contratación de no graduados y buscar caminos alternativos para acceder a un puesto de trabajo, ante la diferencias entre las universidades y lo que necesitan las empresas.

Entre estos nuevos perfiles y profesiones, muchas de ellas sin nombre y cuya sostenibilidad en el tiempo puedan ser dudosa, es posible establecer listas que acotan las nuevas necesidades de las organizaciones.

aDigital e Inesdi han desarrollado un listados de las profesiones digitales, que nos pueden ofrecer algunas pistas sobres las nuevas habilidades que requieren cada una:

  • Los ‘datas scientist’. Estos profesionales resuelven problemas complejos mediante el análisis de múltiples fuentes de datos.
  • El ‘digital manager’. Supervisan la estrategia digital de las organizaciones, mientras que los ejecutivos digitales de ventas realizan las actividades promocionales y de ventas de la organización en Internet. Son perfiles comerciales, y trabajan con otros departamentos de la organización.
  • El ‘digital communication specialist’. Se encarga de mejorar e implementar iniciativas de comunicación de la empresa. El responsable de proyectos digitales lidera e impulsa la transformación o mantenimiento del área digital de la organización.
  • El ‘digital marketing manager’. Es el content manager, responsable de los contenidos de la web que publica la empresa.
  • El ‘digital account manager’. Coordina al equipo que gestiona las cuentas digitales o cartera de los clientes, mientras el social CRM manager tiene como objetivo la creación y mantenimiento de estrategias centradas en la relación con el cliente, online y offline, a partir de análisis de patrones de comportamiento.
  • Nuevos perfiles ‘SEO specialist’, ‘SEM specialist’, o el ‘lead marketing specialist’, que son los encargados de captar usuarios. El ‘affiliate marketing specialist’ va a gestionar la relación entre la empresa y las redes de afiliciación de la empresa. Los ‘acquisition specialist’ aumentan el tráfico teniendo en cuenta su coste efectivo en función de los diferentes canales.
  • Hoy hablamos de la necesidad de social media managers, community managers, web masters, web developer & designer managers, user experience specialists, o app developers y mobile designers para identificar perfiles adaptados a nuevas necesidades tecnológicas y a modelos de negocio específicos. La diversidad de dispositivos lleva asimismo a la búsqueda de desarrolladores de videojuegos, mobile marketing specialists, digital analysts, o expertos en conversión web es el responsable de aumentar las tasas de conversión y rentabilidad del negocio vía online.

Esto puede significar una de las mejores noticias para los nativos digitales ya que la búsqueda de empleo es uno de los trabajos más complicados que pueden existir. No por la escasez de puestos de trabajo sino porque todo se complica con la necesidad de diferenciarse, de reinventar de manera continua profesionalmente, de adaptar las capacidades obsoletas a las necesidades actuales de las empresas.

Pero aquí no acaban las dificultades. Hay que tener en cuenta el fenómeno de las ofertas invisibles, que obligan a tejer una red de contactos de manera eficaz, sin los que resultaría imposible acceder a las oportunidades de ofertas laborales.

Para el grupo de nativos digitales existe una ventaja ya que hay quien piensa que por la pertenencia de este grupo es precisamente una condición necesaria para acceder a estos puestos de trabajo.

Esta exigencia se podría interpretar como algún tipo de discriminación por edades, pero más bien podría ser por la solicitud de ciertos conocimientos digitales del candidato, de quien entiende que el mundo digital es el centro de todo, ya que tienen conocimientos, nuevas habilidades y formas de trabajar diferentes.

La creciente exigencia de nativos digitales en las ofertas de trabajo provoca que salgan favorecidos un determinado público que tiene una manera diferente de relacionarse con la tecnología.

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