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Tome la iniciativa y siga adelante

Esta cualidad para mostrar de lo que es capaz el sujeto, es sin duda determinante en este mundo contemporáneo. Es propia de los líderes capaces de influir en cualquier campo de la vida cotidiana, en su hogar, en la universidad, en su trabajo, en las organizaciones. La practican las personas dinámicas, proactivas, capaces de contagiar a los grupos que los siguen. La iniciativa es el punto de partida para crear, imaginar y en consecuencia construir rutas donde los pesimistas no encuentran cabida.

Quien toma la iniciativa se atreve a motivar, emprende una acción para actuar para sí o bien para influir en el entorno. Le mueve el instinto. Persiguen los propósitos. Pueden ver las realidades antes que ocurran. Los iniciadores construyen el camino, son quienes por vez primera se enfrentan a las dificultades, derrotan el temor, naturalmente en una acción de iniciativa correrá siempre con la posibilidad de equivocarse, o de fallar. Ese es el riesgo.

Valore esta frase cuya autoría se le atribuye al empresario Seth Godin “El reto de ser un iniciador es que te equivocarás. Harás una mala elección, perderás el tiempo y te echarán la culpa. Y precisamente por ello, ser un iniciador es tan valioso. La mayoría prefiere eludir el reto. Los han castigado demasiadas veces y ahora les da miedo y se reprimen. Ya les va bien que sea otra persona la que asuma el riesgo. La iniciativa escasea. Y por esta razón es tan valiosa.”

Los proyectos de innovación nacieron del ingenio de alguien con talento, tal vez hayan muchos, pero solo veremos cristalizados aquellos de los que alguien que asumió la inventiva y tomó la iniciativa. Solidos empresarios hoy, fueron un día alguien que tomó la iniciativa de emprender un negocio.

Son inimaginables los resultados que se consiguen cuando hay gente movida por la iniciativa de transformar una situación a través de sus acciones. Un empleado y un directivo sin iniciativa solo hacer de una organización un cascaron vacío. Las comunidades de vecinos serán diferentes cuando entre ellos emerjan ciudadanos con iniciativas para promover las sanas formas de convivencias colectivas. Son los docentes sin iniciativas los que hacen de  un ambiente de aprendizaje un espacio estático y aburrido.

Esa chispa puede encender cualquier cosa, su poder es inmenso. Dar el primer paso en cualquier dirección es marcar la pauta, señalar el camino, invitar a que le sigan. Ya el polivalente José Ingenieros en su obra «Las fuerzas morales» (1925), escribió: “La libre iniciativa permite adelantarse a los demás.” Es una característica de los líderes auténticos capaces de influir en los demás.

Las personas con iniciativas rompen esquemas y estereotipos, se ajustan a los paradigmas emergentes, avanzan en todos los campos de su vida. En su aspecto personal, laboral, educativo, empresarial y financiero.

Tomar la iniciativa es estar en acción, no difiera sus planes y proyectos, accione, siga, es probable que no tenga éxito por completo, pero no deje de intentarlo. No espere que otros lo hagan por usted.

La idea es el primer acto de entendimiento, la iniciativa es el primer paso para convertirla en realidad.

¡Siga adelante!

Acerca del autor: Este articulo fue escrito por Carlos Marquez.
Experto Tributario.
Especilista en Administración de Talento Humano.
Profesor universitario.
Marquezcarlos52@gmail.com

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