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8 Pasos para Desarrollar la Resiliencia

Hola queridos amigos. Aquellos que estamos inmersos en el mundo de los negocios podemos tener más a piel lo que significa el «caer y levantarse», no obstante, en todo ámbito de la vida pueden surgir situaciones que nos llevan a la angustia, la desesperación y probablemente a una «sensación» de fracaso. Pongo entre comillas lo de «sensación» porque ya hemos hablado en otras ocasiones acerca de lo que significa el fracaso, o más bien cuando estamos fracasados.

Hoy les quiero mostrar lo que es la Resiliencia, un término muy importante si quieres desarrollarte como persona y autorealizarte en cualquier aspecto. Partamos por definirla de la manera más sencilla posible:

«La Resiliencia es la capacidad que tienen las personas de enfrentar, adaptarse y contraponerse ante situaciones de adversidad.»

¿Cómo Desarrollar Resiliencia?

Está demás decir que, si te ves como un emprendedor, la Resiliencia debe ser una competencia más que integrada en tu chip. La buena noticia es que la Resiliencia no es algo que unos tienen y otros no, ésta se puede perfectamente desarrollar siguiendo ciertas pautas que nos guían ante aquellas situaciones que nos agobian.

Acá te mostramos 8 pasos a seguir para desarrollar la Resiliencia e incorporarla en tus aptitudes para defensa y adaptación en aquellos difíciles momentos. ¡Comencemos!

1. Cultiva las relaciones.

Nunca dejes de relacionarte de buena manera con la gente que te rodea: familia, amigos, etc., ya que ellos serán prestos a escucharte y apoyarte en los momentos difíciles, lo que facilitará la resiliencia.

2. Ten un pensamiento constructivo.

«Para la hormiga todo su contexto de vida es un obstáculo». Claro, esto es en realidad solo teoría, podemos deleitarnos viendo cómo las hormigas trabajan sin que nadie las mande y peleando incansablemente por su objetivo. De nada ayuda ver la parte vacía de la copa en un momento difícil. Mira las situaciones desde un contexto alto, profundo, analítico, buscando siempre la relación causa/efecto que te permita en el futuro no volver a tropezar con la misma piedra.

3. Desarrolla metas y objetivos.

Aquel que no tiene sueños y metas claras es como alguien que se aventura a un peligroso e incierto viaje sin una ruta clara o un mapa. Puedes encontrarte con una alta probabilidad dando incontables vueltas en el mismo lugar que no te lleven a ninguna parte. Toma lápiz y papel y anota tus sueños, metas y objetivos en la vida, pero que sean realistas, y haz algo todos los días que te haga sentir más cerca de aquello.

4. Acepta la realidad.

Aquel que no es capaz de aceptar la realidad tal y como es, tampoco será capaz de cambiarla por algo mejor. No pierdas tiempo buscando culpables de lo que te pasa, ni tampoco cierres tus ojos a la realidad, porque eso es dar lectura errónea para tus decisiones. Busca la manera más rápida y eficaz para pensar en forma concentrada en la solución a la dificultad, parte entendiendo que lo que ves hoy es parte gatillante de lo que verás mañana.

5. Actúa.

No hay nada peor que pensar que, si no haces nada, todo quedará tal cual, no mejorará ni empeorará. Digamos, pensar que no ejercer acción mantendrá la situación tan mala como lo estaba, ni mejor ni peor, es un error garrafal. Si te quedas allí recostado esperando que la solución llegue a tus manos, olvídate de la resiliencia. Concentra todas tus energías en buscar vías de escape para la adversidad que enfrentas, no hay peor método que el que no se intenta. Todo lo que hagas en pro de buscar una solución ampliará tu visión del objetivo al que quieres llegar.

6. Confía en ti mismo.

Muchas veces partimos el enfrentamiento con los problemas diciendo «yo no creo que pueda» o «esto es imposible». Elimina esas frases de tu diccionario ahora mismo. Eres una persona dotada de un cerebro, talentos, dones y mucha inteligencia. Parte enumerando tus cualidades, y luego confíate a ti mismo la solución del problema que exista. Nunca sabrás tus límites hasta que intentes conocerlos.

7. Sé optimista, pero no despegues los pies de la tierra.

Ser optimista no es más que vivir confiado en que todo tiene una razón para ocurrir, ya sea enseñarnos, hacernos más resistentes, prepararnos para recibir nuestro galardón, etc. Recuerda, siempre después de la tormenta sale el sol, siempre después de una agotable cuesta viene una cima. Además, analiza el 100% de tu vida, parte por parte, no todo esta mal y siempre podría ser peor. Piensa en que el tener el control de las situaciones depende única y exclusivamente de ti.

8. Aprende a crecer con tus problemas.

Si todas las dificultades y problemas pasan inadvertidos en tu vida, es un síntoma de que no estás aprendiendo de ellos y puedas estar desechando tiempo valioso de tu existencia. Considera que cada «derrota» es temporal, y existe una alta probabilidad de que luego de varios intentos fallidos este sea el último que queda para llegar a la cima, no te rindas jamás. Por sobre todas las cosas aprende de cada error que cometas, eso te hará cada vez más fuerte, sabio y tendrás mayores herramientas cada vez para enfrentarte a lo que sea con el fin de ver tus sueños cumplidos.

Espero que haya sido de ayuda este artículo y también que te mantengas peleando fervientemente por tus sueños, son tuyos, lucha por ellos, y no te canses hasta verlos hechos realidad. Recuerda que los sueños tienen sentido mientras los mantengas vivos en tu interior, de lo contrario son ideas vagas y estáticas.

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¡Dios les sea bendiciendo cada día!

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