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14 Malos hábitos que podrían costarte tú empleo

el 17 octubre 2013

Rick Myers fundador y director ejecutivo de “Talent Zoo”, una empresa dedicada a la comercialización, publicidad y servicios profesionales on-line, está de acuerdo en que los malos hábitos pueden destruir una carrera. Pero – cuenta Rick – la parte más lamentable es que: «la gente rara vez se da cuenta de que tienen estos hábitos.»

«Uno de los mejores consejos que daría a alguien que quiere avanzar en su compañía, es llegar a ser más consciente de sí mismo y asegúrese de que están practicando hábitos que serán de valor para la empresa», dice Myers.

Todos tenemos malos hábitos, estos no necesariamente te hacen un mala persona, pero seguramente te hacen un terrible empleado, ya que disminuyen tu eficiencia laboral.

A continuación comparto 14 malos hábitos que podrían costarte tu trabajo.

(Fuente: Revista Forbes y Fortune)

1.- Mentir.

Falsificar credenciales, mal uso de los fondos de caja chica, marcado fraudulento de tarjetas de llegada y salida, abusar de las tarjetas de crédito de la empresa, el robo de las felicitaciones por los logros de tus compañeros de trabajo, robo de material de escritorio, robo de material de limpieza, o cualquier otro robo a los empleadores a ciegas, puede costarte tu trabajo.

“La manera más segura para que nuestra carrera tenga un final repentino y miserable, es tener el hábito de cubrir la verdad y la mentira sean estas pequeñas o grandes”, según Ann Kaiser Stearns, Ph.D., psicólogo y exitoso autor de  Living Through Crisis Personal  (Idyll Arbor Press, 2010).

“La deshonestidad es un terreno resbaladizo con un accidente devastador que se divisa al final», dice Ann Kaiser. «Ya sea que trabajemos en los negocios o la banca, la academia o el ejército, la edición o la filantropía, la vivienda o la atención médica, el mercado o el ministerio, si carecemos de integridad y traicionamos a nuestro empleador, no merecemos mantener nuestros puestos de trabajo.»

2.- Dejar todo para la última hora.

Este es un hábito peligroso, que puede hacer daños serios a un ambiente de trabajo. Si eres una de esas personas que cree que realizas mejor tú trabajo en el último minuto y pospones proyectos o tareas hasta los últimos días cerca al vencimiento, todavía no te has dado cuenta del daño que haces al resto de tu equipo de trabajo.

La prisa del último minuto, exige a todos trabajar más rápido, y probablemente la ira, el descontento y el estrés se apodere de tu ambiente laboral. Si el proyecto fracasa  o no se termina a tiempo, tú serás el único culpable.

3.- La negatividad.

Muchos de nosotros  por alguna situación nos quejamos en la oficina con nuestros compañeros de trabajo, no es malo, e incluso es una forma de liberar el estrés. Pero, existen personas  que se han quejado con demasiada frecuencia, haciendo que todos se cansen de su negatividad.

«Todos los empleados que nos quejamos constantemente tendremos un resultado similar: Nos convertiremos en un dolor de cabeza para el director,» dice Amy Hoover, presidente de Talent Zoo. «Su jefe es probablemente el responsable de asegurar que sus equipos están contribuyendo a la moral positiva y que nadie en el equipo se encuentra añadiendo negatividad o quejas». Los empleados negativos se refieren a menudo por la alta dirección como “cáncer“, por una buena razón: “Ya que a la larga se los puede remover.»

Un buen método si usted tiene una queja es hablar con su jefe directo en privado. Nunca reunir sus compañeros de trabajo para que lo apoyen. 

4.- Retrasos.

“Si constantemente llegas tarde al trabajo, muestras dos cosas; irresponsabilidad e inconsistencia”, dice; Roxanne Peplow directora de servicios estudiantiles en Computer System Institute. “Así que llegar temprano al trabajo demuestra responsabilidad, que te preocupas por el trabajo, y que te importa el tiempo de los demás”

Si usted llega tarde a su trabajo, con o sin intención, demuestra una falta de respeto al contrato social de su oficina, ya que al final por su retraso, podría estar comprometiendo el tiempo de todos los integrantes de su equipo de trabajo.

5.- No tener cuidado con el correo electrónico.

Esto incluye desde no responder oportunamente los e-mails hasta tener una baja calidad de redacción de los mismos. De acuerdo a las respuestas que envié, usted puede ser catalogado como brusco, grosero, irrespetuoso o  pulcro.

Si tiene la mala costumbre de tomar demasiado tiempo para revisar o responder los mensajes de correo electrónico, podría perder importantes reuniones o plazos, causando retrasos o confusión, e incluso podría atribuírsele una imagen poco profesional.

6.- Adicción a los medios de comunicación social.

Otro camino común a la pérdida del empleo es la obsesión habitual que muchos empleados tienen con los medios de comunicación social. “Si usted creé que ingresar a su página de Facebook veinte veces al día no interfiere con su trabajo, se estaría mintiendo.»

Algunas empresas han tomado medidas para controlar o limitar el uso de medios sociales de sus empleados, mientras que otros han bloqueado estos sitios por completo. Así que ten cuidado: pasar demasiado tiempo en las redes sociales y otros sitios web no relacionados con tu trabajo, te puede costar el empleo.

7.- Malos hábitos del lenguaje corporal.

¿Tienes un apretón de manos muy débil? ¿Evitas el contacto visual?¿Te enrollas con los dedos demasiadas veces el cabello? ¿Te muerdes las uñas de los dedos? Aunque no lo creas estos son asesinos silenciosos de tu empleo.

«La gente debe entender que las acciones hablan más que las palabras», dice Roxanne Peplow. «Y la mayor parte de nuestra comunicación se realiza a través de las señales no verbales.»

Los compañeros de trabajo, los directivos o los clientes pueden percibir algunos de nuestros hábitos de comunicación corporal como groseros o poco profesionales, y estas cosas podrían llegar a tener un impacto significativo en el avance de tu carrera.

8.- No respetar la cultura de la oficina

Cada lugar de trabajo tiene su propia cultura y estilo. El incumplimiento de esta cultura puede crear tensión y marcarnos  como personas diferentes al grupo, y potencialmente no deseables.

Se debe tener en cuenta también los hábitos personales que puedan ser ofensivos o que distraigan a los compañeros de trabajo. Trabajar en una oficina exige que seamos sensibles hacia nuestros compañeros laborales y no comportarnos de una forma que pueda incomodar a todos los integrantes de nuestro entorno laboral.

Por ejemplo, las siguientes acciones convierten incomodo a un espacio de trabajo: Usar excesivamente perfumes o colonias,  llevar alimentos de olor fuerte a tu cubículo, escuchar música demasiado alta, contar chistes inapropiados,  y  utilizar el altavoz del teléfono para realizar llamadas.

9.- Gramática Pobre

Cuando se escucha a alguien usando una gramática sin calidad, usando una jerga callejera o malas palabras, se traduce como si esa persona fuera una ignorante. Recuerde que usted no se encuentra en casa o en una reunión social con sus amigos.

Asuma siempre que cada palabra que sale de su boca, se encuentra al alcance del oído del jefe o supervisor.

10 Síndrome del “Lobo Solitario”

¿Tiene la costumbre de hacer cosas por su cuenta? ¿En las horas de almuerzo, no desea hablar con nadie, solo deseas comer y volver al trabajo? ¿A la hora de salida pasas como un torbellino sin decir ni una palabra? Bueno, esa actitud no funciona en ningún empleo.

Mientras que la independencia es buena en algunas situaciones, en especial cuando la concentración mental es necesaria para realizar alguna tarea. Por lo general; “Las personas que son jugadores de equipo, experimentan mayor éxito en el trabajo.”

Una buena relación en un equipo implica una gran cantidad de conductas positivas,  como dar crédito donde es debido (es decir, no tomar crédito por el trabajo que hizo un colega), ayudar a los demás cuando sea posible, haciendo incluso tareas que no nos correspondían, etc.

«Si usted no está visto como un jugador de equipo, no tendrá el apoyo de sus colegas cuando surjan problemas.”

11.- Las rabietas

Si pierde su temperamento fácilmente, de por hecho que no puede trabajar bajo presión o manejar eficientemente las responsabilidades que se le encomienda.

Las técnicas de reducción de estrés, como la práctica de meditación o ejercicios de respiración profunda, ayudan mucho a controlar el temperamento.

“No lleve problemas personales al trabajo”

12.- Ineficiencia.

 

La desorganización, la pérdida de tiempo, y ser demasiado hablador, puede hacer que un trabajador sea extremadamente ineficiente. Usted no puede darse cuenta de ello, pero muchos de sus compañeros de trabajo están allí para trabajar, no para socializar y pueden no querer ser groseros con usted.

No quieres llegar a ser la persona con la que sus colegas eviten trabajar. Debe mantener la conversación personal al mínimo, organizar constantemente tu escritorio y no pasar demasiado tiempo en tareas no relacionadas con el trabajo.

13.- Hablar sin pensar.

 

Si tienes el síndrome “pies en la boca”, debes controlarte en tu fuente de trabajo. Decir algo inapropiado en una reunión o en un e-mail puede ser perjudicial para tu carrera.

14.- Falta de modales.

Las cosas más importantes son lo que aprendimos cuando éramos pequeños:  

Cuando pides algo, dices «por favor».

Cuando alguien te da algo, dices “gracias”. 

Si no conoces a alguien en tu oficina, “preséntate”.

Si tiene que interrumpir a alguien, debes decir «disculpe». 

Los modales son importantes, así que no seas grosero. Y sobre todo, si no tienes algo bueno que decir … no digas nada en absoluto. 

 

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