Cómo moverse durante una presentación en público

La comunicación gestual es gran parte de la comunicación. Para expresarnos de forma adecuada, necesitamos que nos movamos. Las presentaciones ligadas a un atril del que no te puedes mover son las peores presentaciones. El atril te separa del público, te restringe a una zona y te limita tu expresividad.

Al movernos durante la presentación, hay que evitar los extremos. Tan malo es el presentador que constantemente se mueve de un lado para el otro (el patrullador) como el que toma una posición en la tarima y no se mueve en toda la exposición (la estatua).

El equilibrio dependerá de nuestra personalidad, pero en general pueden obtenerse grandes progresos si somos conscientes de nuestro movimiento.

Fotografía creada por Aitor
usada bajo una licencia CC BY-SA 2.0

Si tenemos tendencia a movernos demasiado, una buena técnica de presentación o truco es contar mentalmente los pasos y nunca dar más de cuatro seguidos. Una vez tengamos la práctica suficiente, ya no será necesario contar, será algo natural. Si tenemos tendencia a quedarnos quietos, seamos conscientes de la perspectiva que vemos de la sala y cuando veamos que hemos estado demasiado en esa vista, cambiarla.

No hay una regla respecto a cuanto hay que moverse (o no) el sentido común y la reacción del público son siempre la mejor guía.

Si quieres saber más sobre estas y otras técnicas puedes encontrar más consejos y casos prácticos en el blog de Mynima.


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