Cómo pedir un préstamo para crecer en el mercado

Negociar un crédito se trata de una tarea necesaria pero complicada para PYMES y autónomos. Te acercamos algunas recomendaciones.

Un gran porcentaje de PYMES y autónomos, como consecuencia de su reducido tamaño o volumen de facturación, no dispone de recursos suficientes para contratar los servicios de un especialista que les ayude en la búsqueda de financiación ajena. Se trata de una tarea necesaria pero, en ocasiones, complicada ya que a estas empresas se les exigen mayores garantías, que se suma a su imposibilidad de acceder a otras fuentes de financiación como, por ejemplo, emisión de bonos o entrada en mercados bursátiles.

Por esta razón, la Cámara de Comercio de Madrid, en colaboración con la Confederación Empresarial de Madrid-CEOE (CEIM), celebró recientemente un encuentro con empresarios y administradores en donde se expusieron algunas recomendaciones que faciliten a las PYMES cerrar con éxito acuerdos financieros de estas características. ”En estos procesos adquiere gran relevancia la negociación personalizada a la hora de vender la idoneidad del negocio, así como la solvencia personal”, destaca la entidad cameral.

Recomendaciones para pedir un préstamo
La empresa tiene que ser como un libro abierto

Uno de los primeros aspectos se encuentra relacionado con la transparencia. Según los expertos, resulta clave que la empresa sea como un libro abierto con los proveedores financieros. Esto implica, entre otros compromisos, entregar el estado financiero de la sociedad al menos una vez al año, dar a conocer los planes de inversión a largo plazo o detallar, incluso, los nuevos contratos que se suscriban con los clientes.

Otra de las cuestiones clave para obtener recursos financieros en las mejores condiciones posibles responde a la necesidad de planificar las inversiones ”con tiempo suficiente para darlas a conocer a las entidades”. De esta forma, la empresa puede identificar de forma clara su capacidad de hacer frente a sus obligaciones de pago o si es idóneo disponer de varios instrumentos financieros. ”Se considera que el nivel de deudas con terceros no debe superar el 60% del total de recursos. Es uno de los primeros puntos que analizan los bancos y si el endeudamiento es más elevado habrá más dificultades para obtener el dinero o se solicitarán mayores garantías”, recuerdan los expertos de la Cámara de Comercio de Madrid.

Junto a esto, existen otra serie de prácticas que se aconseja ”no realizar nunca” como, por ejemplo, utilizar financiación a corto plazo para sufragar proyectos a largo plazo o activos permanentes. ”El hecho de que la deuda venza antes de que el proyecto haya empezado a producir lo suficiente como para devolverla puede comprometer la viabilidad del proyecto”. Por supuesto, y aunque suene a obvio, no se recomienda, en ningún caso, falsear datos. Sobre todo, porque si el banco detecta que se le ocultan cifras, la entidad dudará de todo lo presentado. ”En caso de haber tenido algún impago, se habrá de llevar preparada una explicación convincente que lo justifique”.


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