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¿Cómo prevenir el Burnout?

¿Qué es el Burnout?

El síndrome de burnout, habitualmente traducido al castellano como síndrome del trabajador quemado, es un trastorno de tipo emocional asociado a una respuesta de estrés crónico dentro del ámbito laboral y que afecta preferentemente a emprendedores, trabajadores autónomos o por cuenta ajena, que normalmente desempeñan su labor profesional en sectores que exigen altas demandas sociales, tales como personal sanitario, policías, docentes, servicios sociales, etc.

Las condiciones del trabajo en cuestión (carga excesiva, los turnos,  etc.) o las relaciones laborales suelen ser los principales causantes del burnout, aunque también afectan variables ajenas al ámbito laboral como pueden ser los problemas familiares o personales (elevada autoexigencia, baja autoestima, etc.)

Síntomas del Burnout

Los principales síntomas que se asocian al síndrome del trabajador quemado son los siguientes:

  • Sentimientos de fatiga emocional e ineficacia debidos a las demandas del trabajo.
  • Sensación de despersonalización, sentimientos de irritabilidad, indiferencia o apatía.
  • Sensación de sentirse poco realizada/o a nivel profesional y baja autoestima.
  • Síntomas psicosomáticos como dolores de cabeza, taquicardias, desórdenes gastrointestinales, insomnio, entre otros.

Ignorar o no tratar el burnout, puede provocar graves consecuencias de tipo emocional, cognitivo, conductual y social tales como estado de ánimo deprimido, ansiedad, insomnio,  abuso de sustancias, deterioro de las relaciones sociales y familiares, etc. además de otros problemas de tipo orgánico tales como obesidad o pérdida de peso, migrañas, úlceras, diabetes o deterioro cardiovascular.

Diferencias entre estrés y burnout

Aunque aparentemente son muy similares, hay diferencias destacables entre el estrés y el burnout. Por un lado, mientras que el segundo solo conlleva daños para la persona que lo sufre, el estrés puede tener algunas ventajas: en un grado moderado, puede ayudarte a activarte y a ser una persona más resolutiva, por ejemplo.

Las personas que están expuestas de manera continua a altos niveles de estrés pueden llegar a padecer un estrés crónico que acabe provocando el burnout. Sobre todo, como he mencionado con anterioridad, en los casos en los que el desgaste emocional surge como resultado de un trabajo que requiera una fuerte demanda de empatía y contacto social.

Consejos para prevenir el burnout

El síndrome de burnout se caracteriza porque es un proceso que va creciendo de manera progresiva si no se toman medidas para impedirlo.

Estos son algunos consejos a tener en cuenta para evitar el agravamiento de los síntomas:

  • Es importante que evalúes los factores que te generan el estrés y ansiedad  y tomes las medidas adecuadas para intentar reducir la carga laboral: Una vez que hayas identificado lo que está alimentando tus síntomas de burnout, puedes elaborar un plan para resolver los problemas. Tal vez esas medidas puedan estar relacionadas con la organización de tu trabajo o con las herramientas que utilizas para desarrollarlo. Evalúa tus opciones y habla sobre tus preocupaciones con personas que te puedan ayudar.
  • Permítete sentir: Tal vez sientas emociones tales como la culpa, la tristeza o el enfado. Es normal sentirlas, no trates de evitarlas. Escucha el mensaje que te quieren transmitir: ¿Quizá tengas que poner más límites y por eso estás enfadada/o?, ¿tal vez necesites un tiempo de descanso para coger fuerza y por eso estás apático? Piensa en ello y trata de descifrar el mensaje que las emociones te quieren dar.
  • Trata de mejorar tus habilidades comunicativas: tener una actitud asertiva es de gran importancia. A veces es necesario poner límites y decir “NO” a clientes o proveedores. Sin someterte ni discutir, puedes defender tus ideas y cuidarte.
  • Revisa tus expectativas: márcate objetivos realistas y establece prioridades. Sin renunciar a tus ambiciones y aspiraciones y siendo consciente de cuáles son tus competencias y responsabilidades, busca un punto intermedio que se ajuste a la realidad, donde puedas compaginar tu trabajo con tu vida personal. Tal vez te marcaste expectativas demasiado elevadas, si es así, modifícalas y aprende de tus errores.
  • Explora tu actitud ante el trabajo: procura descubrir los aspectos agradables de tu labor y trata de buscar un término medio entre la sobreimplicación y la apatía. Si te codeas con más personas, procura establecer relaciones positivas para sentirte más a gusto
  • Establece horarios y cógete, al menos, una semana de vacaciones para desconectar: durante tu jornada laboral, intenta hacer descansos cortos de vez en cuando (suele ser recomendable descansar una media de 5 minutos cada hora). Una vez que termine tu jornada, procura desconectar (tal vez te sea de ayuda apagar o silenciar el teléfono) y haz actividades que te resulten placenteras.
  • Crea un buen ambiente en tu lugar de trabajo teniendo también en cuenta la decoración y comodidad. Trata de tener un espacio de trabajo que te permita sentir relajación.
  • Evalúa tus intereses, habilidades y pasiones. Una revisión honesta de los mismos puede ayudarte a decidir si debes considerar otro trabajo alternativo, como por ejemplo uno que sea menos exigente o que se ajuste mejor a tus intereses o valores.
  • Aprende a gestionar tu tiempo de manera adecuada y dedica parte del mismo a tu autocuidado: Haz algo de ejercicio, practica de manera habitual técnicas de relajación o Mindfulness y cuida tu alimentación. Hacer deporte de manera habitual puede ayudarte a desconectar y a gestionar mejor tus emociones.
  • Busca apoyo de tus seres queridos: sentirse respaldado puede ayudar a lidiar con el estrés laboral y la sensación de agotamiento.

A modo de resumen, si te sientes identificada/o con los síntomas anteriormente citados, trata de no dejarte llevar y ponle remedio lo antes posible: dedica tiempo a cuidar de ti misma/o y a considerar las opciones que tienes desde una perspectiva abierta y objetiva. Si pese a estos consejos te sientes desbordado/a o que sola/o no puedes hacerlo, busca ayuda profesional especializada.

Esmeralda Salinas. Psicóloga de El Prado Psicólogos
www.elpradopsicologos.es

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