El dinero en efectivo: un recurso cada vez más fiable

Ante el fortalecimiento de medios de pago electrónico y contrariamente a lo que algunos predecían, el dinero en efectivo conserva su popularidad. Esto plantea un conjunto de retos a los Bancos centrales y a los fabricantes de billetes, que se ven en la obligación de proponer medios de pago con niveles de seguridad cada vez más altos. El avance de la tecnología permite una mejora continua en este sentido.

Los billetes conservan su popularidad

Mucho se dice sobre los billetes de banco: que son costosos, poco fiables o incluso que tienen propiedades corruptoras. Estos son algunos de los argumentos de aquellos que aplauden la llegada del dinero virtual, el cual dicen, es mucho más seguro. Pero en realidad, este argumento debe ser tomado con cuidado. En primer lugar, al mismo tiempo que las cifras de ataques a bancos a mano armada se han estabilizado e incluso disminuido, los fraudes y robos por Internet han aumentado de manera exponencial. Por otra parte, otros parámetros deben ser tomados en consideración, como la proporción en el uso de los billetes de banco con respecto a los demás medios de pago, la cual indica que en un gran número de países el dinero en efectivo sigue siendo el medio más utilizado para realizar las compras cotidianas. A nivel mundial, un 85% de las transacciones se hacen en efectivo, mientras que por ejemplo en un país moderno como Alemania esta cifra alcanza un 81%. Así las cosas, no es sorprendente que el número de ataques que buscan robar billetes sea mayor.

Los billetes conservan además la confianza de los ciudadanos y representan para ellos una garantía de libertad ante la idea y el riesgo de vivir una vigilancia permanente en su vida financiera. Es el caso, en particular, de Latinoamérica, donde el papel moneda goza de una alta popularidad. De Venezuela a Brasil, pasando por países como Bolivia, la población muestra cierto afecto por sus billetes, ya que son ciertamente símbolos nacionales y cuya producción se hace bajo la responsabilidad del Estado. El Estado es el único en poder garantizar el valor facial del dinero impreso, lo que motiva a los gobiernos a continuar imprimiendo billetes de banco y sobre todo a trabajar con compañías que puedan producir billetes con los estándares más altos de seguridad. En particular el papel moneda debe poder resistir a dos retos mayores: la falsificación y el robo.

El dinero en efectivo

Luchar contra el robo de billetes

Los ataques a los transportes de valores son una amenaza importante, hasta el punto de que  en algunos países se han convertido en un problema de peso. Es el caso de Brasil, en donde la compañía transportadora Prosegur, líder en varios países de la región, fue blanco en 2016 de múltiples ataques con altos niveles de violencia. “Los bandidos atacan los furgones blindados con material de guerra, con fusiles de asalto y explosivos, no se ve este tipo de ataques en el resto del mundo” alertó recientemente Marcos Paiva (1), el presidente de la Asociación Brasilera de Empresas de Transporte de Valores (ABTV). Sin embargo los gobiernos avanzan en la lucha contra este tipo de crimen.

Asimismo, nuevas tecnologías han sido desarrolladas para disuadir a los ladrones. Oberthur Cash Protection diseña sistemas antirrobo de neutralización de billetes. Como lo explica Thomas Savare, director general del grupo Oberthur Fiduciaire, “Oberthur Cash Protection diseña maletines especiales que manchan los billetes con una tinta especial en caso de agresión o de robo. Estábamos naturalmente predispuestos a desarrollar este dispositivo tecnológico dada nuestra experiencia en fabricación de billetes“. Al volver los billetes inutilizables, el interés del hurto simplemente desaparece. En Europa, el desarrollo de sistemas antirrobo como los que propone Oberthur Cash Protection tuvo un efecto inmediato sobre el número de ataques contra los transportadores de fondos. En Bélgica, por ejemplo, que durante años fue víctima de este tipo de acciones, los ataques han prácticamente desaparecido.

La falsificación

A pesar de la buena organización de los intentos por frenarla, la fabricación de billetes falsos sigue siendo un problema considerable. México, por ejemplo, que se ha visto especialmente afectado por este problema, ha tomado consciencia de su importancia. “Con cierta frecuencia aparecen falsificaciones de mayor elaboración técnica”, declaró en 2014 Augustin Carstens (2), el director del Banco central de México (Banxico). El Secretario de Gobernación del país, Miguel Osario Chong, señaló por su parte que la falsificación de la moneda nacional es uno de los factores con mayor impacto en el clima de inseguridad en México. “Todo lo que corresponde a la falsificación y manejo ilegal de la moneda tiene su impacto en la delincuencia organizada”, declaraba asimismo José Khan (3), el director del Banco Central de Venezuela, otro país comprometido en la lucha contra la falsificación.

Venezuela pone parte de sus esperanzas en sus nuevos billetes de alta seguridad. Fueron presentados por el mismo director del Banco Central para que los venezolanos se familiaricen con las nuevas divisas y puedan reconocer entre un papel moneda auténtico y uno falso; 2.650 millones de billetes nuevos fueron repartidos en todo el país. José Khan insistió en la importancia, para la seguridad, de los nuevos hilos luminosos y de los esquemas en marca de agua (algunos adaptados para los invidentes). Estos elementos de seguridad convierten a los billetes de banco de varios países en verdaderas “joyas tecnológicas”, como lo explica Thomas Savare. Algunos elementos son visibles, otros permanecen imperceptibles a simple vista y ponen al papel moneda fuera del alcance de los falsificadores, como lo recuerda el director de Oberthur Fiduciaire, compañía que ha fabricado billetes para más de setenta países, varios en Latinoamérica, además del Euro. Este tipo de billetes está muy alejado de la imagen vetusta del billete de banco que promueven algunos de sus opositores. Las innovaciones tecnológicas permiten mantener el más alto nivel de protección y conservar una ventaja sobre los falsificadores, que no carecen de imaginación.

En Caracas, la operación “vigilancia”, realizada bajo la coordinación del Ministerio de Prevención y Seguridad Ciudadana y de la Asociación Bancaria de Venezuela, tuvo una amplia difusión, especialmente por medio de las redes sociales. Las autoridades insistieron en el interés de esta campaña informativa y pedagógica. Para el Vice ministro de prevención, Manuel Pérez Urdaneta, la vigilancia por parte del ciudadano es necesaria hoy en día más que nunca para que «proteja el sistema monetario».

1) http://brasil.estadao.com.br/noticias/geral,brasil-e-o-pais-mais-perigoso-do-mundo-para-transporte-de-valor-dizem-empresas,10000083812

2) http://sipse.com/mexico/falsificacion-moneda-nacional-agustin-carstens-banxico-103208.html

3) http://www.ultimasnoticias.com.ve/noticias/economia/bcv-mostro-elementos-seguridad-nuevos-billetes-del-cono-monetario


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