Saltar al contenido

El pez grande se come al chico

el 28 septiembre 2018

Con los emprendimientos emergentes de la última década, se ha generado una alteración en los sectores industriales, forzándolos a realizar cambios significativos en la oferta de productos y servicios, rediseñando los procesos logísticos y creando nuevos modelos de negocio. Según el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) los diversos emprendimientos se han agrupados en tres niveles de desarrollo económico, incluidas las etapas de transición. En la primera fase están las economías basadas en factores básicos de producción, en la segunda fase las economías basadas en la eficiencia y en la tercera, economías basadas en la innovación.

Dado esto, el GEM (Global Entrepreneurship Monitor), que es el estudio más importante del mundo del emprendimiento y el recurso más confiable de investigaciones para las organizaciones internacionales, anualmente presenta un informe detallado con cifras y estadísticas en relación al emprendimiento y su comportamiento tanto en las cinco regiones que está agrupado como en los cincuenta y cuatro países ranqueados, rastreando las tasas de emprendimiento a través de múltiples fases de la actividad emprendedora.

El pez grande se come al chico

En este artículo quiero hacer énfasis en las industrias destacadas a nivel global y en las que hay una menor participación que subyace a las condiciones del marco emprendedor. En el sector retail a nivel mundial hay un 50% de emprendedores. Latinoamérica reporta el mayor nivel de actividad en este sector para emprendimientos de etapa temprana con un 55.7%, siendo este el sector industrial con mayor participación. Estados Unidos reporta una mayor participación que Europa, con un índice de 60.8% de emprendedores que realizan actividades pertenecientes al sector de las TIC y al sector de servicios. A nivel global, en el sector de servicios el 50% de emprendedores en fase de innovación realizan una actividad perteneciente a este, tales como servicios financieros y profesionales entre otros. Este mismo índice de participación se refleja en el sector de las TIC dentro de la fase de innovación a nivel global.

La industria de manufactura en Europa tiene un porcentaje más alto de participación con un 8.3% por encima del 6.2% en Estados Unidos. Sin embargo, predomina la actividad en Marruecos con un porcentaje de 17%.

En Colombia encontramos que la menor participación es en el sector primario o extractivo, con un índice del 1% para empresas nacientes y un 2% para empresas establecidas. El sector industrial tiene una participación del 22% para empresas en etapa temprana y 25% ya establecidas. El sector que predomina para los emprendedores nacientes con un 67% es de servicios a consumidores.  Esta notable brecha en los índices de participación por sectores es la evidencia que la innovación y el desarrollo tecnológico van de la mano con el acceso a la educación tanto técnica como profesional de los emprendedores.

Pues si bien somos un país con suficientes recursos hídricos y agropecuarios, no se refleja un sector fortalecido en ninguna de las fases del desarrollo económico y especialmente en emprendimientos nacientes que optan por apuntarle a la tecnología. El 67% de los colombianos emprende porque ve una oportunidad el 33% por necesidad. Ahora bien, la competitividad en Colombia es limitada debido a la estructura del mercado que está concentrado en unos pocos, porque entre otras cosas es el mismo estado quien patrocina este sistema, legislando para proteger los grandes capitales. Por ende, los pequeños negocios y emprendimientos nacientes no tienen acceso al mercado de los bienes y servicios que demanda el estado y algo similar ocurre en el sector privado con los oligopolios conformados que desarrollan modelos económicos para impedir el acceso al mercado de estos pequeños productores, lo que constituye una posición dominante “el pez grande se come al chico”.

Mientras no exista un modelo económico para “democratizar” la ley de la oferta y la demanda sin proteccionismos de ninguna clase y sin intervención del estado como ocurre en la actualidad; favoreciendo los intereses de los grandes capitales (multinacionales y transnacionales), sin tener en cuenta los demás actores del ecosistema entre otros los emprendedores, siendo que las pymes son grandes generadores de empleo e ingreso, por un lado y por otro lado generadores de recursos (impuestos) para el estado. No existirá un verdadero dinamismo en la economía de nuestro país.

Fuente de datos GEM www.gemconsortium.org

Productora ejecutiva para cine y tv. Emprendedora de vocación y escritora por pasión.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *