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Cómo mi esposa y yo decidimos crear nuestra propia empresa

el 8 mayo 2020

Cuando tenía 27 años, tuve la oportunidad de comprar una casa, la cual me entregaron sin closets ni cocina. Y, antes de recibirla, iniciamos la búsqueda de alguien que nos apoyará con la fabricación de los closets y cocina, pues mi esposa y yo estábamos muy emocionados porque era nuestra primera casa y soñábamos con dejarla como la habíamos platicado noche a noche.

Cómo mi esposa y yo decidimos crear nuestra propia empresa

Jamás nos imaginamos lo difícil y molesto que iba a ser, pues me encontré con una serie de problemas. Desde el inicio, se hacía la cita para tomar las medidas y no llegaban o llegaban demasiado tarde, ¡nunca tomaban en cuenta mi tiempo y eso siempre me molesto! Creí que en 30 minutos podrían tomar medidas y decirles cuáles eran mis necesidades, desde ahí note que su impuntualidad causaría problemas en el tiempo de entrega.

Pedimos el presupuesto a 4 personas, ya que queríamos que la cocina la hiciera alguien especializado en cocinas; así que, para la cocina pedimos 2 cotizaciones a especialistas y una a un carpintero, y para los closets no encontramos en ese tiempo a alguien especializado en closets, entonces decidimos cotizar con 3 carpinteros. Muchos de ellos fueron recomendados de familia y amigos.

¡El tema con los carpinteros siempre fue igual, igual… igual!

Parecían todos cortados con la misma tijera, fue un problema de principio a fin. Así que, tristemente, la elección que teníamos que tomar para decidir a quién darle el trabajo no fue elegir al mejor, sino elegir al menos peor.

En total, para lograr tener la cocina y los 3 closets terminados, tuvieron que pasar 3 carpinteros y 4 meses, además de la molestia por tener que estar ahí cada que alguno de ellos pedía tiempo para instalar, pues teníamos que pedir tiempo en el trabajo y coordinar entre mi esposa y yo quién podía estar para recibirlos.

Dia tras día y problema tras problema. Nos llevaban el trabajo en partes, con pésimos acabados, diseños que no eran e incluso el mismo closet en color y brillo diferentes, con herrajes de muy mala calidad y no eran los que en su momento nos habían mostrado, y tuvimos problemas graves con 2 de ellos, pues al final nos pedían más dinero de lo acordado; uno de plano nos dejó el trabajo a la mitad y hasta parte de su herramienta dejó.

Yo le preguntaba a mi esposa: ¿acaso no vamos a encontrar a alguien que pueda realizar el trabajo sin tener un solo problema? Como nosotros, que tenemos la necesidad de este servicio, debe de haber mucha gente que se encuentra con el mismo problema.

En el año 2000 quisimos ser parte de la solución a estos problemas, y ahí nació ¿TE URGE UN CLOSET?

Cómo mi esposa y yo decidimos crear nuestra propia empresa

Nuestra esencia está basada en la honestidad, pues tratamos al cliente como nos gustaría ser tratados.

Y nuestro mayor interés es hacer que nuestros productos sean bien diseñados, bien fabricados y bien instalados para lograr la máxima duración.

¡Sabemos qué hacemos!

¡Sabemos cómo se hace!

Pero, lo que más sabemos, es ¡Porqué lo hacemos!

Que las personas que tienen la necesidad de mandar a hacer un closet, no pasen por todas las malas experiencias que se tienen al contratar este servicio.

¡Esa es nuestra razón de ser!

Acerca del autor: Este artículo fue escrito por Andrés Badillo, fundador de ¿TE URGE UN CLOSET?

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Escrito por

Este articulo fue escrito por un profesional con experiencia en estrategia, marketing y negocios, que ha querido compartir sus conocimientos con la comunidad emprendedora.

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