Cultura empresarial en estudiantes universitarios

Autor: Andrea Vanessa Beltron Vinces

RESUMEN

Hoy no cabe ninguna duda que las economías más avanzadas se distinguen por contar con un tejido productivo que hace un uso intensivo del conocimiento, desarrollando actividades innovadoras basadas en el talento, la creatividad y el uso de tecnologías de última generación como única forma de mejorar su competitividad y lograr con ello una mayor generación de riqueza y empleo.

El emprendimiento es un tema que ocupa cada día mayor atención e interés entre todos los agentes sociales, desde la clase política y empresarial hasta de los medios de comunicación,  diferentes instituciones sociales incluso en el campo de la medicina. Es bien claro que es un elemento clave para la generación de riqueza y de empleo, algo tan necesario en una situación como la actual de crisis, en la que la recuperación del empleo es la principal preocupación de la ciudadanía. Es por ello que se entiende como una verdadera necesidad el impulso y apoyo de la actividad emprendedora y como máxima prioridad para los diferentes gobiernos.

El emprendimiento es un término que hoy en día es muy utilizado de forma amplia y no siempre muy precisa, si bien se entiende generalmente como la acción de implementar o desarrollar una idea o negocio en el ámbito de la empresa. Son muchas las voces que plantean, desde siempre, que hay que relacionar emprendimiento con innovación.

PALABRAS CLAVES:

Emprendimiento, universitario, Innovación, medicina

Cultura empresarial en estudiantes universitarios

ABSTRACT

Today there is no doubt that the most advanced economies are distinguished by having a productive fabric that makes intensive use of knowledge, developing innovative activities based on talent, creativity and the use of cutting-edge technologies as the only way to improve their competitiveness and achieve greater wealth and employment generation.

Entrepreneurship is an issue that occupies more and more attention and interest among all social agents, from the political and business class to the media, different social institutions, including in the field of medicine. It is very clear that it is a key element for the generation of wealth and employment, something so necessary in a situation like the current crisis, in which the recovery of employment is the main concern of citizens. That is why it is understood as a real necessity the impulse and support of the entrepreneurial activity and as a top priority for the different governments.

Entrepreneurship is a term that today is widely used and not always very precise, although it is generally understood as the action of implementing or developing an idea or business in the field of the company. There are many voices that raise, from always, that it is necessary to relate entrepreneurship with innovation.

Key words

Entrepreneurship, university, Innovation, medicine

INTRODUCCIÓN

Podemos definir a la sociedad del siglo XXI como “una economía basada en el conocimiento” que va más allá,  “dirigida por la innovación”. En esta economía, la clave es la acumulación del conocimiento. Partimos de la premisa de que el principal insumo para el crecimiento económico en los próximos años será el conocimiento, “conocimiento especializado” y de alto nivel.

El punto central es que el conocimiento se transformó en un pilar fundamental de la agregación de valor y la producción de riqueza en el mundo contemporáneo.

En este contexto, las universidades adquieren una importancia vital. Por lo tanto, los países que se muestran capaces de mantener las mejores universidades tendrán garantizado un lugar prominentemente en el competitivo mundo globalizado. Además de las prácticas de enseñanza, las universidades contribuyen de forma notable en el desarrollo de actitudes emprendedoras.

De hecho quienes han realizado estudios universitarios o asimilados representa ya más del 40% de nuestras actividades emprendedoras, aconseja por sí solo el prestar una especial atención al desarrollo del emprendimiento en el ecosistema universitario. Pero lo es aún más si pensamos en el conjunto de países que han hecho del emprendimiento y la universidad dos elementos centrales de desarrollo económico. Este es el caso de la mayor de las  economías mundiales, y sin duda uno de los países más competitivo del mundo, es Estados Unidos, donde existe una mayor y más arraigada cultura innovadora, pudiendo afirmar como decía el que fuera embajador de este país en España, Alan Solomont que “EE.UU. ama a sus emprendedores”, y cuenta con el ecosistema más propicio al emprendimiento, apoyado más y mejor que en ningún otro lugar con un marco legal y financiero muy favorable. Además, como recordaba The Economist, es el país que posee el nivel académico más elevado del mundo.

Los elementos que conforman esta socialización están incluidos en lo que Dávila y Gloria (2003) denominan “capital social colectivo”, formado por los soportes sociales con los que se cuenta para desarrollar un proyecto vital (instituciones públicas y privadas como la familia y amigos, la formación y, en general, las redes e instituciones sociales).

Junto a este, hay otro “capital social individual” que estaría formado por las capacidades individuales e interpersonales vinculadas al fomento y movilidad del capital social personal, tales como el manejo del riesgo, la percepción de autoeficacia, la conducta prosocial, el empoderamiento, la percepción de vínculos, la creatividad y el apoyo social. Se puede considerar que la actitud ante el emprendimiento es el resultado de la conjugación de los recursos, esto es, el capital social individual y colectivo, y las capacidades para emprender, es decir, la intención emprendedora y la materialización de dicha actividad en un marco que las propicie.

La cultura emprendedora consiste en identificar las oportunidades y reunir los recursos suficientes para transformarlas en una empresa. Pero no sólo se trata de tener una idea, la emprendeduría supone una actitud, desarrollar capacidades para el cambio, experimentar, ser flexible y abierto y sobre todo, ser arriesgado.

La cultura emprendedora está estrechamente ligada a la iniciativa y la acción. Un emprendedor es capaz de innovar, adaptarse a su entorno, tiene ganas de hacer cosas nuevas y de hacerlas de forma diferente

Nuestro modelo empresarial dominante hasta la fecha ha sido ciertamente bien distinto, al tratarse de una economía especulativa, centrada casi exclusivamente en unos pocos sectores (construcción, turismo, etc.), que en general no han destacado por ser intensivos en conocimiento, lo que en una fase expansiva, hasta el estallido de la burbuja inmobiliaria, animados por un sector financiero con escaso control, supuso el abandono de la necesaria atención a otros sectores con la consecuente pérdida de productividad y con ello de competitividad del país.

Hoy el camino, y en esto parecen coincidir todos, no es otro que el que siguen las economías más competitivas, esto es mejorar la productividad, no centrando solo la atención en el abaratamiento de costes (sobre todo de la mano de obra), sino en la mejora a través del uso inteligente del conocimiento, la creatividad y tecnología, por medio de un emprendimiento verdaderamente innovador. No vale cualquier emprendimiento.

Tenemos la oportunidad de que, el necesario cambio de modelo productivo venga de la mano de una cultura emprendedora, innovadora, como el de las economías más avanzadas y basadas en el conocimiento. Es por tanto necesario fortalecer las bases de ese nuevo modelo económico, a través de la educación, la investigación y la transferencia.

Los nuevos emprendimientos, fundamentalmente creados en forma de microempresa, se destacan básicamente por:

  • a) La mayor flexibilidad en la implementación de la innovación; y
  • b) la reducción de la importancia de las economías de escala. Donde aprovechar las oportunidades va hacer  la fuente del desarrollo humano.

Si nos enfocamos un poco en cuanto a una de las carreras que tienen mayor demanda en las universidades como lo es la carrera de Medicina,  podemos observar que en la actualidad las plazas de trabajo están disminuyendo en  el campo laboral.

Es aquí donde debemos aplicar nuestro espíritu emprendedor, debido a que la medicina es un sector que ofrece multitud de salidas profesionales para los emprendedores, muchos de los cuales deleitan al público con propuestas innovadoras y revolucionarias.

Algunas de las más exitosas se centran en simplificar muchas de las tareas relacionadas con el ámbito sanitario, lo que se traduce en una mejora de los servicios y en unos pacientes más felices y satisfechos.

Debemos ser quienes emprendamos en el mundo de la medicina creando proyectos que permita a los hospitales y compañías de salud gestionar sus labores de un modo más eficiente.

Felizmente, podemos afirmar que nuestras universidades han entendido que hoy forma parte de su misión la contribución directa a ese cambio de modelo, por medio de un  emprendimiento inteligente y con valores.

Que la actitud emprendedora, se cobija bajo nuestro espíritu, ese que a diario nos da un halo para seguir trabajando por nuestros ideales, que nos invita a buscar un nuevo modelo de vida o de trabajo en vez de conformarnos con el tradicional, el acostumbrado o el conocido.

La actitud emprendedora es iniciar, hacer, actuar no esperar, tiene un alto nivel de autorrealización, de deseo de convertirse en lo que el ser humano es capaz de llegar a ser, lo ayuda a ser creativo, innovador, único, le ayuda a tener metas y lo mantiene apasionado para alcanzarlas.

CONCLUSIONES

Puedo concluir con que la innovación es una de las herramientas del emprendedor, pero no la clave del éxito; ésta pasa por ser capaz de comprometerse y tener una actitud adecuada, que debemos realizar cosas que nunca hemos hecho, para obtener algo que siempre hemos deseado.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Andrés, M. P., Juliá Igual, J., Marti, E., & Villalonga Grañana, I. (Junio de 2015). El emprendimiento en el sistema universitario. Obtenido de www.researchgate.net

Garcia, P. O. (Enero de 2016). Actitud emprendedora de los jóvenes españoles en un contexto de crisis. Obtenido de www.researchgate.net

Leite, E. F., Correia, E., & Sánchez Fernández, M. (Agosto de 2015). El espíritu emprendedor: condicionantes para la innovación. Obtenido de www.researchgate.net


Artículo escrito por Autor Invitado

Este articulo fue escrito por un profesional con experiencia en estrategia, marketing y negocios, que ha querido compartir sus conocimientos con la comunidad emprendedora.

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