Decídase a Emprender

¿Por qué este artículo no se llama, “anímate” sino “decídete”?

Porque muchas veces tenemos el ánimo, la motivación, pero no hemos tomado la decisión. La decisión implica acción. Estamos en la era del emprendimiento de la acción más que de la palabra.

Emprender es actuar, pero no de manera impulsiva o alocada, sino en forma pensada, estratégica y organizada. Emprender es pensar para actuar. Quien no piensa, no emprende sino que se emproblema.

El problema de actuar por impulsos o emociones, es que la persona actúa dependiendo de su carga emocional, pero una vez que esta pasa, abandona el emprendimiento; una vez que se le pasa la emoción abandona la tarea.

A otras personas le sucede, es que se la pasan de “emoción en emoción”, pero no concretan, ni le dan continuidad a aquello que empezaron. No tienen la capacidad para darle continuidad a sus actos emotivos.

emprender

El emprendimiento no es un emocionalismo sino un acto volitivo

  • No es una acción impulsiva, sino reflexiva
  • Quien emprende primero adelanta una reflexión

¿Quién es un emprendedor? Un pionero, alguien que se atreve a hacer algo que otros no han hecho. Esta acción implica riesgo, desafío, reto. Por eso, el gran enemigo del emprendimiento es el miedo, que es un paralizante para la acción.

¿De dónde nos surge la idea de promover el emprendimiento en las personas o el círculo de emprendedores?

De una realidad que vivimos en nuestro país y en el mundo, hay déficit de empleo, pero superávit de trabajo.  La recomendación, “Si no consigue empleo, póngase a trabajar”

Todas las personas contamos con algún don, talento, conocimiento o habilidad, que si lo ponemos a producir nos puede representar una fuente de ingresos.

Las preguntas claves:

  •  ¿Para qué soy bueno?
  • ¿Qué puedo hacer?
  • ¿Qué puedo hacer y ganar dinero por hacerlo?

Aunque parecen preguntas sencillas, la mayoría de las personas no tiene una respuesta precisa.

Todas las personas tenemos algo que ofrecer, por eso debemos partir debe tres premisas:

  •  Nadie es un bueno para nada
  • Nadie es un bueno para todo
  • Todos somos buenos para algo

El secreto está en descubrir ese potencial emprendedor y ser capaces de desarrollarlo.

Es común encontrar barreras de entrada, obstáculos que las personas se colocan y les impiden emprender una idea de trabajo o negocio.  Hace poco escuché una bien curiosa de una mujer, “si trabajo mi esposo deja de trabajar”

¿A quién le sobran unos pesos extras? Pienso que a nadie, a todos nos viene muy bien ganarnos unos pesos de más, que pueden ser miles o millones, para atender necesidades que hasta ahora nos hemos suplido.

¿Cómo puedo identificar una actividad que pueda hacer?

  •  Vena familiar, una actividad que la han desempeñado padres, parientes, ancestros, es una especie de gen familiar.
  • Vocación personal, aquella tendencia natural a desempeñar una tarea específica de manera sobresaliente o sin grado de dificultad
  • Visión de un negocio propio, el interés que se ha tenido por emprender una actividad en particular
  • Oportunidad de negocio, por lo general, resulta de conocer el entorno, o de la propuesta que nos hace alguien mas

Quien decida convertirse en un emprendedor, debe hacer del estudio, una disciplina básica. De manera preliminar, la persona debe enfocarse en tres aspectos:

  •  Estudio de sí mismo, identificar sus fortalezas y debilidades
  • Estudio del entorno, conociendo oportunidades y amenazas
  • Estudio de la actividad a emprender, conociendo el que y el cómo desarrollar la idea emprendedora.

Una vez que usted tiene definido que va a hacer, es hora de planear cómo llevarla a cabo.  Las ideas se tienen que traducir en planes de acción.  Planear es fijar las acciones a seguir para lograr un objetivo deseado.

 

Repaso:

  1. ¿Por qué el emprendimiento es una decisión?
  2. ¿Quién es un emprendedor o qué es emprender?/li>
  3. ¿Al emprender qué surge?
  4. Actividades previas al emprender
  5. ¿Cómo identificar una actividad emprendedora?

 

Autor: Alexander Dorado


Artículo escrito por Alexander Dorado

Arquitecto, Especialista Administración de Empresas, Especialista en Gerencia Social y Cooperación Internacional, Magister en Administración de Empresas, actualmente cursa, el MBA en Gestión de Proyectos con el Instituto Europeo de Posgrados. Escritor, Conductor de Programas Radiales de Emprendimiento. Conferencista y Consultor Corporativo. Autor de los siguientes libros: La Excelencia Personal, Perfil Empresarial, Finanzas Familiares, La Meta de Ser Mejor Persona, El Joven Empresario, La Mujer Empresaria, Reflexiones al Comenzar el Día; Lideres para un Mundo Mejor, El ABC del Liderazgo, Pioneros de la Montaña; Diseñando su Proyecto de Vida, La Gerencia del Servicio en la Administración Municipal, La Nueva Forma de Hacer Radio, La Brújula Social de la Red de Amigos, Un Dirigente Llamado Nehemías; Aprendiendo a Prosperar, Perfil Gerencial, La Empresa Familiar, Emprendimiento Social, Aprendiendo a Volar como las Águilas; La otra Cara de la Aflicción, el consuelo; Viviendo mas allá de las limitaciones. Recientemente, ha escrito libros de Poesía, como nuevo formato para enriquecer el alma y el espíritu.

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1 Comentario en este artículo
  1. Juan Carlos Reply

    Excelente publicación. Muy simple y concisa la forma de plantear la necesidad de tomar acción y no caer en la procastinación. Estoy totalmente de acuerdo que en el emprendimiento pesa más la decisión que la emoción. Claro la emoción nos motiva a hacer pero es el acto de decidir emprender lo que nos lleva a la acción. Agregaría que en muchas ocasiones el error de querer hacer nuestro emprendimiento perfecto hace que el inicio del mismo demore más de la cuenta.

    Saludos!

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