Distribución Cerrada

CAMBIAR CONCEPTOS QUE BENEFICIAN A TODOS.

(Las imágenes para los libros de colores, a leer toca)

Por circunstancias de la vida, acabe odiando el mundo de la logística en todas sus formas. No comprendía como era posible que en muchos aspectos se usase tan noble palabra en su variante logística, es decir “lógica” para realizar cosas que van en contra del sentido común de cualquier persona.

Durante años me toco lidiar con presupuestos, caracteres dispares y medios apretados. Aun así, a pesar de algunos, a la pronta edad de 22 años ya dirigía una empresa de transporte capilar con 42 personas a mi cargo y la no despreciable cifra de unos 400 puntos de entrega (mínimo). Dado que adquirí las formas de trabajo de la antigua empresa, decidí por mi pronta edad y quizás por mi falta de miedo por aquel entonces a realizar ciertos cambios que a ojos de los mayores, veían disparatados. Aquellos cambios en sí, al principio supuso la burla de muchos e incluso el desprecio de otros a pesar de que eran cambios lógicos adaptados a aquellos tiempos.

Logística

Multiplicamos la productividad de las rutas hasta el punto de hacerlas socialmente más que aceptables. Rutas que antes se realizaban en unas 8 horas de trabajo, pasaron en menos de dos años a bajar hasta 5 horas. Esta fue una de tantas variaciones que lleve a cabo, consistía simplemente en meter mi enorme cabecita en temas comerciales y de reposición. Es decir, a pesar de que no era mi labor, decidí participar activamente en la resolución de problemas para que estos se solventasen lo más rápidamente posible. Aquello provoco que se ajustasen los horarios mejor, la reposición en los murales se realizaba en un 80 % antes de la hora de apertura de los supermercados o centros comerciales, cosa que antes no sucedía. Por lo que en menos de 2 años, teníamos un aumento de ventas que coincidía con las rutas que toque y por lo que los dinosaurios al principio les provocaba la risa, lógicamente había mas factores que influyeron a tal subida, pero sin duda el comprender todo el proceso y darle solución incluso antes de que llegase el problema, dio cabida a dicha subida. No fue fácil, dado que por mi pronta edad, muchos cometieron el error de menospreciarme por algo tan simple como la lógica, sencillamente pensarían que como ellos no pudieron en su día, menos podría un chaval de 22 años. Al menospreciarme, me otorgaron una brutal ventaja logística.

Curiosamente, después de aquello tenía ventajas mayúsculas sobre otras empresas, pero ya sabéis lo que se dice “no digas que te va bien o te recortaran por otros lados”. Al ajustar y engrasar toda la maquinaria de la empresa, rutas que antiguamente se realizaban en una media de 8 horas, bajaron como ya comentaba a 5. Pensarían que a raíz de aquello no surgirían mas problemas, pero las empresas por lo general son como los hijos, los problemas mutan. Digamos que de cambiar pañales, pasas a preocuparte de tapar los enchufes de casa, cubrir las esquinas, etc. Con el ascenso en ventas, llego el problema del personal. No era un problema que me quitase el sueño, sino un problema de derechos adquiridos. Digamos que como aumento, aparte de la subida anual, estaba la mejor calidad de vida en el trabajo y se creaban las llamadas envidias entre ellos y que por desgracia me tocaba mediar a mí. Aquellas envidias solían ser del tipo de “es que la otra ruta se hace en una hora y media menos que la mía” y claro, lo normal es que la persona que se quejaba de eso olvidaba un factor muy importante, el factor humano influye mucho en la realización de un reparto, es decir dos personas distintas, no realizan la misma ruta en el mismo tiempo, por confianza en el punto de venta, por experiencia, conducción, ect. Resultaba que las quejas no eran de que su propio trabajo excediese de un horario razonable, sino de que su compañero terminaba antes que el olvidando por su parte el motivo por el que fue contratado, que era cubrir cierta ruta a si de simple. En ocasiones les hacia un “Rajoy”, es decir, esperaba a que se calmasen y que reflexionasen echando balones fuera. En mi caso era más fácil, dado que sabía que su frustración en otra empresa no tendría lugar. Como es normal el que echaba 6 horas de trabajo, quería tener la ruta de 4 y el de la ruta de 4 quería optimizar su ruta para dejarla en 3 y media. ¿Cuál me interesaba más? El que quería optimizar su ruta como es evidente, aquello que funciona muy bien, no hay que cambiarlo sin más y lo que funciona simplemente bien, hay que mejorarlo. Lógico, ¿no?

Un buen día recibí la llamada del director de transportes de la zona Sur de Madrid de la UGT, no sabía ni que existía dicha persona hasta aquel día, ya peino canas por lo que no recuerdo su nombre, parecía buen tipo al teléfono. En aquella llamada al principio su tono de voz estaba fuera de lugar, pero después cuando conseguí hablar conseguí captar toda su atención en los detalles de nuestro trabajo. Resulto que uno de mis trabajadores había acudido a la UGT a denunciarme porque en mi empresa con el número de trabajadores que teníamos no existía ningún representante sindical. Le expuse los horarios a este señor, le ofrecí que chequease todos los discos de tacografo que él quisiera e incluso le ofrecí una jornada de puertas abiertas conmigo para que visualizase la realidad del caso que nos ocupaba. Al principio no podía decirme quien era el trabajador que se había quejado y después me dijo su nombre y apellidos, cuando lo hizo y sus motivaciones reales. Este señor comprendió la siguiente explicación lógica, “si tengo un delegado sindical, ustedes me obligaran a aplicar el convenio de transportes y pagar a razón de tal”, yo no me negaba a tener representantes sindicales, eran libres de hacerlo, al igual que yo era libre de aplicar el convenio regulador de transportes de aquel entonces. Este señor al principio se enfado, dado que decía que no les podía bajar el sueldo, cosa que no era mi intención, ya que decía que eran derechos adquiridos. Pero comprendió que el convenio no firmado entre nuestros trabajadores y empresa era con creces muy equitativo para todos, es decir, ganaban todos. En el convenio de transportes solo ganaba el empresario y no permitía motivaciones diferentes para el trabajador, que no fuese el dinero mientras que yo les facilitaba dinero y tiempo libre. Digamos que si un trabajador conmigo tenía una buena idea para optimizar su ruta, si yo la veía viable para el conjunto la aprobaba y la llevaba a cabo tarde o temprano. Eso reportaba mayor tiempo libre diario al trabajador y a largo plazo, aumento en ventas puesto que el mural bien montado antes de la apertura de la tienda influye directamente en los pedidos. Aquel señor de UGT en aquellas conversaciones que mantuvimos llego a decirme que por su parte, el entendía que no tenían mejor sindicalista en la empresa que el mismísimo director de la misma y que por tanto si algún día tuviese algún problema con algún trabajador que le llamase directamente a él para darle solución rápidamente o apoyarme a mí y al resto de trabajadores en todo lo que él pudiera. Así era la lógica, demuestras los hechos y el que tiene que juzgar, lo termina haciendo.

No tuve delegados sindicales en 11 años, tenía que cubrir las necesidades de bastantes personas con acciones directas en algunos casos en la resolución de sus problemas del día a día fuera del trabajo. Es decir, en mi filosofía esta la mayor, de que una persona contenta es una persona productiva con resultados visibles con la motivación adecuada. Por ese motivo llegaba a interceder por ellos hasta con sus propias hipotecas o sus exámenes a oposiciones públicas en distintos órganos. Si ellos estaban bien, todo era muy suave.

Pero quizás se han quedado en la anécdota o los ejemplos y no han reparado en lo que sucedía en el cómputo global, me explico. Otras empresas, seguían con criterios antiguos de reparto, alegaban que así se hacía desde antes de haber nacido yo y que ellos ni yo no éramos nadie para cambiar aquello, digamos que los celos de la competencia fueron en aumento día a día. Mientras ellos, otras empresas, hacían teje manejes para no superar el número de empleados mínimo para que los sindicatos pudiesen hacer una mesa electoral o que sus rutas llegaban a las dos o las tres de la tarde, cuando el groso de las mías solía estar terminado a las doce del medio día y sin problemas sindicales. Digamos que el problema de todo era yo, para ellos el problema venia porque mis rutas acababan bastante antes que las suyas porque mi área de reparto era de las más cercanas a la base, vamos… una excusa para idiotas que no aplican la lógica. Una excusa que tenían que poner a sus propios trabajadores al decirles que “ellos terminan antes porque están mas cerca”, pero quien conozca la comunidad de Madrid, sabe que una distancia bastante más alejada supone una hora a lo MAXIMO de aumento en el trayecto de vuelta. Al final sin yo quererlo y dado a mi carácter abierto, acabe siendo el consultor de más de un repartidor de otra empresa en la sombra, ya que si se enteraba su jefe de que yo le ayudaba en algo para optimizar su ruta lo despedía. El Hándicap que tenían aquellos repartidores que no estaban bajo mi mando es que si ellos terminaban antes su ruta, les metían más puntos de venta a suministrar. Digamos que el asesoramiento que les tenía que dar era para optimizar su ruta y el tiempo ganado en la misma lo usase dentro de la misma como almorzar bastante tranquilo o en algunos casos hasta dormir una hora.

¿Os fijáis? Es la pescadilla que se muerde la cola… Y jamás nadie estará contento del todo. La empresa, como entidad, siempre que se den resultados positivos mejores que los del año anterior todo va bien, todo está correcto.

Por todo esto, se ha de establecer dos baremos de empresas logísticas.

a. Las que buscan la lógica y obtienen beneficio.
b. Las que buscan beneficio perdiendo la lógica.

Ahora bien, apliquemos la lógica en el transporte capilar.

En la actualidad tenemos un transporte capilar que procura ser lógico, pero ya ha perdido su buen nombre raíz de “lógica” ya es otra cosa. Hago hincapié en la semántica, aunque no sea lo mio, dado que según hablemos así funcionaremos. Muchos dicen tener “logística” capilar, ensalzando sus virtudes cuando se deberían autodenominar ellos mismos transporte capilar, así… en modo de quitarles las divisas que ellos mismos intentan colocarse por “gracia divina” digo yo, ya que carece de sentido común todo lo que hacen y aquí vendrán los puristas del transporte a pensar “ya pero por mucho que digas esto, los números son los que mandan” y claro, eso indica lo obsoletos que están, no se actualizan ni les gusta su trabajo y si ese ha sido vuestro pensamiento inicial, ante esto, lo único que os puedo decir a los que trabajáis en logística, es que cambies de trabajo y os sintáis realizados en otros o bien, actualizaros de una vez por todas, pero una vez que terminéis de actualizaros, volver a hacerlo y después seguir actualizándoos por que esta profesión, es como una de las más respetadas del mundo como es la medicina, que quien no se actualiza pierde el respeto de sus iguales y tarde o temprano deja de ejercer y lo que es más importante si no se actualiza al final su trabajo es su condena en vida, ¿Que económicamente le es rentable? No lo pongo en duda, pero esas 8 horas diarias de trabajo, serán su prisión.

Una vez explicadas estos dos tipos de empresas logísticas, daremos una vuelta de tuerca a las del tipo a. Las empresas que tienen lógica.

En esa vuelta de tuerca o tironcillo de orejas como mas os guste, pasaremos por el transporte capilar relacionado con la alimentación en el reparto a domicilio de particulares y empresas pequeñas, canal Horeca.

En la actualidad tenemos un tipo de transporte que sigue en pañales y creo conveniente que a este pequeño se le enseñe a hacer sus “cositas” como los mayores.

Hoy en día, tenemos un tipo de reparto que se focaliza en vender y vender sin dar pie al crecimiento de todas las partes, anteponiendo el departamento comercial a la logística. Esta frase me recuerda al gran Cañi, un jefe que tuve, el cual falleció el año pasado, que me decía siempre “José, un negocio, solo es negocio, si ganan todas las partes” y que razón tenía… pero siempre le decía yo “y cuanto es lo que quiere ganar cada parte?”, digamos que los rodeos no son lo mío, excepto en esta publicación.

Cuando se focaliza todo en las ventas, se olvidan aspectos importantes como los lógicos. Antiguamente lo más parecido a tener reparto a domicilio, eran los lecheros o algunos panaderos e incluso el propio afilador, los chavales de ahora no sabrán bien en que consistía. En la actualidad sin duda alguna podemos comprar de todo, de varias maneras posibles y que nos lo suministren en nuestra empresa o nuestra casa. Ajustar horarios, disponibilidades, medios, etc. es el hándicap que siempre estará presente. Pero ¿Que sucede en la actualidad con esas rutas tan cambiantes de un día para otro cuando entregan el producto en la casa?

Nos entregan el o los productos y se van con el importe pertinente si fuese el caso, ¿no?

Pero ¿Que sucede con esa ruta que se marcha en ese preciso instante de ese punto de venta que en este caso es un particular?

Nada ¿Verdad? Buen trabajo por entregar el producto y recibir el importe pensaran algunos…

Pero yo os pregunto en serio, ¿Por qué hace la vuelta de vacío?

¿Porque no aprovechar que esta el señor de reparto en la puerta de la casa, se vuelve a cargar poco a poco el vehículo con otras mercancías en cada visita que haga?

Porque asusta cambiar, asusta que el cambio no ofrezca el resultado esperado y es por ese temor que aun no conocéis por el que os quedáis en el inmovilismo (vaya palabro).

Si esta parte la leyese un publicista seguramente le aburriría tanta palabrería, pero al finalizar vería las inmensas posibilidades que se ofrecen para dar armas reales al departamento comercial de cualquier empresa, armando previamente a la logística. Al final, todo lo que se dice, si los números no terminan hablando, nada se llevara a cabo. Pero darle un palo a dos personas distintas y veréis que uno lo usara y otro lo tirara. Uno saca provecho de lo “gratis” juntando otros palos para hacerse una hoguera y calentarse y el otro no se planteara nada más por que en su negocio el espera recibir más de golpe. Pero no hablamos de que tuviese un palo, sino de cientos que fuese recogiendo que le permitirían venderlos después o como digo en la metáfora hacerse una buena hoguera con la que estar mas calentito.

Por ello, veamos unos números sin meterme al detalle:

Precio aproximado del aluminio 1700 euro/tonelada. (Depende del tipo)
Precio aproximado del plástico 150 euros/tonelada. (Depende de la densidad/tipo)
Un reparto de 15 visitas diarias. (Media baja)

Los que trabajáis en logística ya veis la magnitud de estas afirmaciones. Otros quizás solo reparen en los problemas como si de un mundo enorme se tratase, sin considerar que no existen los problemas sino las soluciones.

Para los menos avanzados, todas las partes saldrían ganando. El vendedor y el comprador contentos, pero a su vez, con los medios adecuados y la información pertinente se puede llegar a calcular la cantidad de combustible que se ahorra el comprador, el ahorro considerable de CO2 a la atmósfera, la garantía certera de reciclado de materiales, el importe extra a coste cero por la venta a posteriori de esos materiales y lo que es mejor, por lo que decía antes que cualquier publicista ahora se relamería… La posibilidad INNEQUIVOCA de poder decir que son UNICOS A AÑOS LUZ DE EMPRESAS COMO AMAZON y se asegurarían la supervivencia a las nuevas tendencias que están surgiendo en la actualidad.

Actualizarse o morir, sino al tiempo.

Pero, ¿Quién le pone el cascabel al gato? Para mi volver a esa profesión seria una jodienda y es por ello, que no creo que ninguna empresa estuviese dispuesta a asumir mis exigencias para que todo saliese fetem en dos años.

¿Quien esta cualificado para una gestión de docencia entre comprador y vendedor?, ¿Quien conoce tantos sectores como para ser el eslabón que una esas cadenas? O la pregunta que me he hice yo, ¿Qué empresa esta cualificada y concienciada en que en el cambio real está el beneficio? Por eso, no creo que me atrape de nuevo mi profesión… porque yo corro mas rápido que ciertos pensamientos anticuados o por lo menos aun no me han demostrado lo contrario.

A la vez olvidamos que en nuestras propias empresas lo tenemos ya todo, igual el que es cajero de un supermercado es en realidad abogado o el repartidor tiene su propio máster o doctorado y que simplemente necesitan una oportunidad para realizarse en lo suyo. En ocasiones olvidamos que los medios los tenemos y en vez de pensar en aprovecharlos al máximo en beneficio de todos, buscamos alternativas fuera de casa y en ese pensamiento esta la frase que nos aplatana “y ¿De cuánto será la inversión necesaria?”

Tristemente, con la mentalidad lo suficientemente abierta, dicha inversión será necesaria pero no para echarse atrás, dado que en la balanza de los ingresos y gastos al final siempre se ofrecería resultados muy positivos.

Dicho esto, en modo articulo o como gustéis, ojala esta propuesta de DISTRIBUCION CERRADA comience a calar en algunos que otros y ofrezcan las herramientas adecuadas para que de una vez por todas se produzca el cambio a mejor.

Ayer mismo, dado que estoy en una etapa de sopesar que hago en mi vida laboral, comencé a desarrollar todas las variables de un transporte de este estilo, intentando con ello anticiparme a las posibles incidencias que surgiesen y por un día desee volver a ese mundo del que salí asqueado por tantas cosas que vi allí, llegando incluso a plantearme llevar a cabo un proyecto de esta índole para juntar todas las piezas de este gran puzzle y después me dije “José, vas a volver a lidiar con pensamientos atascados, quieres eso para ti?” (no se sientan aludidos please) y es por ello, que por lo menos tiro la semilla, la arrojo a la nada a través de esta red para que algún día, esa semilla se implante en alguna empresa y que crea que puede realizar el cambio y lo haga si es posible más pronto que tarde. Dado que sea quien sea quien lo haga, ganaremos todos y a futuro nuestros nietos.

Gracias por divulgar la pequeña buena nueva, ojala llegue a ojos de todos y cambie algo ya.

P.d. Desaconsejo que este proyecto lo lleven a cabo personas sin la experiencia mínima necesaria en estos campos a la vez; comercial, logística, operaciones y compras. Lo que se dice en el mismo esta meditado bajo la experiencia. Dudo que se pueda dar forma a una idea previa sin los conocimientos básicos para llevarlo a cabo, aunque si alguien lo hace pese a todo, que me escriba y le prometo que le comprare todo a el.

Saludos.

Jose Vega.


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