El marketing multinivel y la leyenda del tablero del ajedrez

El marketing multinivel está basado en una antigua leyenda oriental. La sabiduría de la antigüedad hace millonarios en el siglo XXI

Todos conocemos aquella antigua sobre el juego del ajedrez, que cuenta que,  cuando el rey hindú SHERAM conoció este juego quedó maravillado de lo ingenioso que era y de la variedad de posiciones que en él son posibles. Al enterarse de que el inventor era uno de sus súbditos, el rey lo mandó llamar con objeto de recompensarle personalmente por su acertado invento.

El inventor, llamado SETA, se presentó ante el soberano. Era un sabio vestido con modestia, que vivía gracias a los medios que le proporcionaban sus discípulos.

—Seta, quiero recompensarte dignamente por el ingenioso juego que has inventado —dijo el rey.

El sabio contestó con una inclinación. —Soy bastante rico como para poder cumplir tu deseo más elevado —continuó diciendo el rey—. Di la recompensa que te satisfaga y la recibirás. Seta continuó callado.

—No seas tímido —le animó el rey—. Expresa tu deseo aquello que solicites te será concedido.
—Grande es tu magnanimidad, señor.  Concédeme simplemente algo de trigo.

La petición  dejó maravillado al rey  por su modestia.

—Señor —continuó Seta—, manda que me entreguen un grano de trigo por la primera casilla del tablero del ajedrez.
— ¿Un simple grano de trigo? —contestó admirado el rey.
—Sí, señor. Por la segunda casilla, ordena que me den dos granos; por la tercera, 4; por la cuarta, 8; por la quinta. 16; por la sexta, 32… —
—Basta —interrumpió irritado el rey—. Recibirás el trigo correspondiente a las 64 casillas del tablero de acuerdo con tu deseo: por cada casilla doble cantidad que por la precedente. Pero has de saber que tu petición es indigna de mi generosidad. Al pedirme tan mísera recompensa menosprecias mi magnanimidad. En verdad que, como sabio que eres, deberías haber dado mayor prueba de respeto ante la bondad de tu soberano. Retírate. Mis servidores te llevarán a tu casa un saco con el trigo que solicitas.

Seta sonrió, abandonó la sala y volvió a su casa. Durante la comida, el rey se acordó del inventor del ajedrez y envió a que se enteraran de si se había enviado ya al anciano su regalo.

—Señor, están cumpliendo tu orden —fue la respuesta—. Los matemáticos de la corte calculan el número de granos que le corresponden. El rey frunció el ceño. No estaba acostumbrado a que tardaran tanto en cumplir sus órdenes. Por la noche, al retirarse a descansar, el rey preguntó de nuevo cuánto tiempo hacia que se había enviado el saco de trigo.

—Señor —le contestaron—, tus matemáticos trabajan sin descanso con los cálculos y esperan terminar mañana.
— ¿Por qué va tan despacio este asunto? —gritó iracundo el rey—. Que mañana, antes de que le despierte, haya recibido Seta hasta el último grano de trigo que le corresponda.

Por la mañana comunicaron al rey que el matemático mayor de la corte solicitaba audiencia para presentarle un informe muy importante. El rey mandó que le hicieran entrar en sus aposentos.
—Antes de comenzar tu informe —le dijo el rey—, quiero saber si se ha enviado por fin a Seta el mísero regalo que ha solicitado.
—Precisamente para eso me he atrevido a presentarme tan temprano —contestó el anciano—. Hemos calculado escrupulosamente la cantidad total de granos que debe recibir Seta y resulta una cifra tan enorme…
—Sea cual fuere su magnitud —le interrumpió con altivez el rey— mis graneros no empobrecerán. He prometido darle ese regalo, y por lo tanto, hay que entregárselo.
—Señor, en este caso no depende de tu voluntad el poder cumplir tu palabra. En todos tus graneros no existe la cantidad de trigo que hay que entregar a Seta. Tampoco existe ese trigo sumando el contenido de todos los graneros del reino. Hasta los graneros del mundo entero son insuficientes. Si deseas entregar el regalo prometido, ordena que todos los reinos de la Tierra se conviertan en labrantíos, manda desecar los mares y océanos, ordena fundir el hielo y la nieve que cubren los lejanos desiertos del Norte. Que todo el espacio sea totalmente sembrado de trigo, y ordena que toda la cosecha obtenida en estos campos sea entregada a Seta. Sólo así podría recibir Seta su regalo.

El rey escuchaba lleno de asombro las palabras del anciano.

—Dime cuál es esa cifra tan monstruosa —preguntó.

—Señor, son dieciocho trillones cuatrocientos cuarenta y seis mil setecientos cuarenta y cuatro billones setenta y tres mil setecientos nueve millones quinientos cincuenta y un mil seiscientos quince granos de trigo.

¿Cuántas toneladas son todos esos granos de trigo?

Saber el peso de un sólo grano de trigo es complicado, y depende del grano en concreto; pero si pesamos varias muestras de distintos tipos de trigo podemos decir que una media sería de alrededor de 30 g, entonces:

30: 1000 = 0,03 g cada grano de trigo.

Como teníamos 18.446.744.073.709.600.000 granos, eso nos da 553.402.322.211 toneladas, igual a 553.402,3 millones de toneladas.

La cosecha mundial de trigo del año 2012 se calcula que será de 672 millones de toneladas. Por lo tanto con una simple división tenemos que sería necesaria

¡La cosecha mundial de más de 854 años para pagar el regalo!

¡Fue muy listo el anciano Seta!

Volvamos ahora a nuestro mundo moderno.

Como he dicho al principio de este capítulo, el marketing multinivel es un sistema de distribución comercial que convierte en distribuidores a los propios consumidores. Según la legislación española,  en la venta multinivel los beneficios  económicos  de los distribuidores se obtienen mediante un único margen sobre el precio de venta al público, que se distribuye mediante la percepción de porcentajes variables sobre el total de la facturación generada por el conjunto de los vendedores integrados en la red comercial, y proporcionalmente al volumen de negocio que cada componente haya creado.

Supongamos ahora que estas integrado en una empresa que utiliza para la distribución de sus productos o servicios un sistema de marketing multinivel.  Tú quieres ser consumidor de ese producto pero también te interesa ganar dinero ¿Cómo?

Inicialmente ganaras dinero por las comisiones que te genere tu propio consumo y el de tus allegados. A partir de ahí debemos aplicar las enseñanzas del viejo Seta: Cada mes reclutaremos a un cliente/distribuidor que quiera consumir los productos pero también quiera ganar dinero y para ello realice el mismo trabajo que tu.

El primer mes reclutas a ese cliente/distribuidor. En tu red ya hay dos distribuidores, tú mismo y el distribuidor reclutado

El segundo mes, captarás un nuevo cliente/distribuidor, pero el que reclutaste el mes anterior, también reclutará uno este mes, por lo cual el mes anterior erais dos distribuidores en tu red y este segundo mes sois cuatro distribuidores en tu red.

El tercer mes, tu reclutas un nuevo distribuidor, pero cada uno de los otros tres distribuidores de tu red reclutará un nuevo distribuidor, por lo cual en tu red, donde el mes anterior había 4 distribuidores, este mes hay 8.

Trabajando de esta manera habrías conseguido en dos años, 24 meses,  más de ocho millones trescientos mil clientes/distribuidores de todos los cuales tú llevarás una comisión sobre su consumo de productos. Pongamos que cada uno de esos cliente/distribuidores consume por importe de 5 euros al mes y que tu comisión en media por todos ellos es de solo el 0.5%  tu comisión mensual seria de más de DOSCIENTOS MIL EUROS.

¿Es eso la duplicación?

Si, es eso pero no solo eso. La duplicación no es sólo una cuestión numérica, es también la réplica de unas actitudes, técnicas y métodos que llevan al éxito. Puedes conocer más escritos míos sobre el marketing multinivel en mi sitio www.energiaytelefono.com.es


Artículo escrito por Frank Cotton

Tengo 55 años, soy Licenciado en Ciencias Empresariales, lo que ahora se llama ADE y gran parte de mi vida laboral la he desarrollado como ejecutivo en el sector de la franquicia. Actualmente tengo un negocio de marketing multinivel

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