Estas jugando con fuego y te vas a quemar

Por Juan Carela

Con cada fósforo que encendían, mayor era la alegría y exaltación. El pequeño chisporroteo inicial, y luego la llamita amarillenta, hacían brillar los ojos. Para los cuatro niños era un juego divertido y apasionante.

A fin de aumentar el efecto, los niños se metieron en el guardarropa grande del dormitorio de los padres. La oscuridad hacía brillar más la luz de los fósforos, y allí encendieron los cerillos.
En muy poco tiempo ocurrió lo inevitable. El fuego pasó a la ropa colgada y pronto todo estuvo envuelto en llamas.

Fue tan intenso y rápido el incendio que no hubo tiempo para escapar.

Unos vecinos advirtieron el humo que salía por debajo de las puertas. Pero Josué, de cuatro años; Jesse, de tres; José, de dos; y Jeremías, de uno; más el tío de los niños, José Arriola, de veintiún años, murieron en el incendio.

¿Por qué tuvieron que sufrir esta horrible tragedia? Por jugar con fuego.

Jugar con fuego. La frase se ha hecho proverbial. ¿Cuántas personas no juegan con fuego? Y aunque por algún tiempo escapan a las consecuencias, a la larga el desastre siempre se produce.

El elegante y próspero hombre de negocios, de gran prestigio social, que se propone conquistar a su secretaria, juega con fuego. El incendio está a la mano y el desastre es inminente. Matrimonio, hogar e hijos tarde o temprano quedan destruidos.

La mujer joven y bella, madre con varios hijos, que se deja cortejar por un hombre guapo, también juega con fuego. En poco tiempo se queman ella y toda su familia. Bien lo dice el refrán: “El hombre es fuego, la mujer estopa; viene el diablo, y sopla.”

La gran verdad es que nunca se debe jugar con fuego. El incendio siempre anda cerca de la persona que ha puesto a un lado sus convicciones. Esa persona, sea quien sea, por jugar con fuego, se quema.

Por eso dice el sabio Salomón: ¿Puede alguien echarse brasas en el pecho sin quemarse la ropa? ¿Puede alguien caminar sobre las brasas sin quemarse los pies? Pues tampoco quien se acuesta con la mujer ajena puede tocarla y quedar impune.

(Proverbios 6:27-29).

Sólo Jesucristo nos da la fuerza moral y la firmeza de voluntad para huir de todo fuego sensual. Sólo Él nos dota de una moral firme y sólida, capaz de resistir las tentaciones de nuestra naturaleza pecaminosa. Cristo es nuestra única seguridad.

El es el único que nos librara del fuego eterno, del tormento eterno, del infierno eterno… Hay muchas más personas que están jugando con fuego. Aquel homosexual, la prostituta, el borracho, el ladrón, el asesino, y todo aquel que practica el pecado estás jugando con el fuego eterno, y si un día si no se arrepiente el infierno eterno lo abrazara.

I COR 6:9 ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,
6:10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.

Si te gusta: compártela
Para recibir reflexiones
telefonomilvio@gmail.com


Artículo escrito por Juan Carela

Juan Carela: realizo un máster en matemática, un postgrado en estadística, probabilidad y análisis caótico… Curso estudio de comunicación social, escribe en diferente foro sobre bario tópico… Se dedica a la finanza, préstamo hipotecario, inversiones en la Bolsa, Forex, Commodities, Acciones etc. Para recibir articulo bursátil saverinvertir@gmail.com Para comunicarse con Juan Carela : Escribir a saverinvertir@gmail.com & telefonomilvio@gmail.com Saber invertir.com https://millonarioenlaweb.blogspot.com/

DÉJANOS TUS COMENTARIOS !!

3 Comentarios en este artículo
  1. fiestas 15 años Reply

    que triste la situa de esta familia

  2. alquiler de carros en bogota Reply

    y esto es inresponsabilidad de sus mayores que son los que cuidan a los niños elñlos solo es un juego y ya para no lamentar y estar alerta a esta clase de juegos

  3. hotel bogota Reply

    una buena experiencia para los que les gusta estar quemando basura que se ve inofenciva o prender por prender un cerillo y no botar lo en un lugar seguropasan estas cosas y despues tenemos que lamentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.