Invertir en uno mismo: el consejo de Warren Buffett y 8 formas de aplicarlo en tu vida

Muchos lo consideran el mejor inversor de todos los tiempos y uno de los hombres más sabios en la historia de los negocios. Warren Buffett es un ícono en términos de lo que ha alcanzado, un paradigma en sí mismo. De este hombre grande surge un pequeño pero poderoso consejo para quién desea emular sus logros: invierta en usted mismo.

El acto de invertir puede entenderse de manera simple: dedicar recursos. De esto se trata finalmente: destinar y asignar ciertos valores con el propósito de obtener otros mayores.

La complejidad del acto se presenta cuando debe elegirse el objeto de inversión, cuando hay que medir la cuantía de los recursos y definir el tiempo que tomará el proceso. La calidad con que se hace esta evaluación diferencia a los inversores entre sí. Allí convergen el arte con la ciencia.

Hay, sin embargo, un tipo de inversión en la que los factores de cuantía, destino y tiempo no necesitan cuidarse. Una que, bien hecha, casi siempre tiene retorno positivo, crecimiento compuesto y un riesgo muy bajo: la inversión que se hace en uno mismo.

Persona eligiendo un libro de la estantería para invertir en sí misma, consejo de Warren Buffett
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Qué significa invertir en uno mismo, según Warren Buffett

Buffett ha repetido en numerosas entrevistas y encuentros con estudiantes que la mejor inversión que puede hacer una persona es en sí misma: en sus conocimientos, en sus habilidades y en su salud, porque es un activo que nadie puede quitarle. Y no habla en abstracto. Cuando tenía unos 20 años, le aterraba hablar en público, así que se apuntó a un curso de oratoria de Dale Carnegie que le costó 100 dólares. Él mismo ha contado que el diploma de ese curso es el único que tiene colgado en su oficina, y suele decir a los jóvenes que mejorar su capacidad de comunicación puede aumentar su valor profesional al menos un 50 %.

La otra gran inversión de Buffett es la lectura. Según ha explicado, dedica buena parte de su jornada a leer, porque el conocimiento «se acumula como el interés compuesto». Esa es la lógica de fondo de este artículo: cada hora y cada peso, euro o dólar que dedicas a mejorar como persona y como profesional sigue rindiendo durante años.

“Invierta en usted mismo y verá los beneficios multiplicados por diez, sin que nadie pueda gravarlos o robarlos.” -Dice Buffett.

Se trata de que dedique los recursos más importantes que tiene: energía, tiempo, enfoque, dinero, cuidado, cariño, etc., a su desarrollo personal, al vital objetivo de sentirse y estar bien. Y se trata de hacerlo como una prioridad en su vida, no como una “responsabilidad” más.

Entender el beneficio de un acto así, emerge de una lógica sencilla: uno mismo es su activo principal, el que sustenta la capacidad de producción, la “tarjeta madre” de todo el circuito, el “equipo” central del sistema. Si uno funciona bien, todo lo demás también.

Si se cuida el árbol, la calidad de los frutos está garantizada

Ahora bien, ¿A qué se deben dedicar los recursos para optimizar esta inversión?: a todo aquello que agregue valor como persona y profesional.

El orden es importante: primero la persona y luego el profesional. Porque al final de la historia, el segundo siempre es una consecuencia del primero.

Cuando se habla de invertir en el desarrollo personal, hay una inclinación a pensar en habilidades, destrezas, conocimientos y experiencia. Y aunque esto es positivo, no alcanza para el propósito final, porque una dedicación de recursos planteada así prioriza al profesional, no a la persona.

Invierta recursos en sentirse bien con usted mismo

Si no se siente cómodo en su propia piel, no se sentirá básicamente bien con nada ni con nadie. Es así de simple. Y esta “comodidad” involucra en proporciones similares al cuerpo, la mente y el espíritu. Porque sin la fundamental homeostasis de estos tres elementos, no emerge el producto deseado.

Cuidar solo una de esas dimensiones no basta. Hay personas con un físico admirable que viven ansiosas, y profesionales brillantes que descuidan por completo su salud. El equilibrio entre las tres es lo que sostiene el bienestar a largo plazo.

Es que el “bien-estar y bien-sentir” deben emerger del interior de la persona, porque de lo contrario se vuelven estados de vida corta. Si se depende de las circunstancias externas para sentirse bien, se es un esclavo de los acontecimientos y no se posee control de nada.

8 formas de invertir en uno mismo

La construcción de ese estado interno demanda algunas cosas que son mucho más sencillas de lo que se piensa:

1. Dedique recursos a verse y sentirse bien, por muy profano que parezca

Pararse delante del espejo y sentirse cómodo no es algo común para las personas. Y asumir que esto no tiene importancia es un error fundamental, porque lo estético no es nada banal. El ser humano tiene una capacidad natural para apreciar la belleza, por mucho que esto no tenga un estándar definido. Y poder hacerlo delante de un espejo y con uno mismo, es algo poderoso.

Invierta recursos en la ropa que le guste, en la dieta que le acomode y en el ejercicio físico que le resulte conveniente.

Estos no son “gastos insulsos”, son inversiones de clin a cola, porque conducen a un estado de “bien-sentir” y “bien-estar” que condiciona favorablemente otras actividades.

2. Invierta recursos en sus relaciones

Esto es indispensable. La vida siempre se manifiesta a partir de un balance delicado de energías. Y dado que el ser humano es un animal de naturaleza social, allí encuentra energía vital para “cargar sus baterías”.

Ahora bien, invertir recursos para el relacionamiento social involucra esfuerzo y sacrificio. Porque sin lo primero las relaciones quedan sujetas al azar, y sin lo segundo carecen de valor. Encontrar personas que contribuyan con el crecimiento personal no es fácil, demanda esfuerzo. Construir y mantener esas relaciones tampoco es sencillo, requiere sacrificios.

Por esto las buenas relaciones son producto de una gran inversión, porque piden que se dé mucho antes que se reciba algo.
La ciencia respalda esta idea: el Estudio de Desarrollo Adulto de Harvard, que sigue a cientos de personas desde 1938, concluyó que la calidad de las relaciones personales es uno de los mejores predictores de una vida larga, sana y feliz, por encima del dinero o la fama. Robert Waldinger y Marc Schulz lo resumen en su libro Una buena vida.

3. Invierta en sus hobbies y aficiones

Hágalo sin ningún tipo de pesar. Estos no son gastos que deben considerarse con criterio marginal, son inversiones que consolidan su “bien-sentir y bien-estar”. Y a partir de ello la atención a todas las otras responsabilidades queda garantizada.

4. Conozca el mundo

Viaje, comparta con otras culturas y gente diferente. Lea sobre ellas, investigue. Muchas veces se piensa que esto tiene que apoyarse en grandes presupuestos, pero no es así. Las vías por las que puede transitarse el mundo son de todo tamaño y costo, y todas conducen a experiencias positivas.

Hay muchos académicos, técnicos, profesionales y demás, que llevan su oficio a los umbrales de la excelencia, pero conocen poco del mundo. Por esto mismo no alcanzan el bienestar que quieren, y sienten un vacío que los mantiene incompletos.

5. Aprenda algo siempre: aprenda, aprenda, aprenda

Éste es el proceso que genuinamente lleva al conocimiento y la sabiduría: aprender algo siempre. El aprendizaje es una función, no un estado. Es como un río que fluye sin parar y riega la tierra que toca para volverla fértil.

El aprendizaje no debe limitarse a nada en particular, porque en ese caso se convierte en una represa que acumula agua, ya no es un río que fluye activando vida. Es cierto que hay cosas que llaman la atención más que otras, pero esto no tiene que conducir a que se desperdicie ningún aprendizaje.

De los eventos y de las cosas agradables se aprende tanto como de aquello que desagrada. Es cuestión de ecuanimidad reconocer y actuar en consecuencia de esto.

Charlie Munger, socio de Buffett durante décadas en Berkshire Hathaway, lo resumía así:

“Vaya a la cama cada noche un poco más inteligente que cuando despertó en la mañana.”

Hoy aprender es más accesible que nunca, y gran parte de la formación es gratuita. En España, FUNDAE y el SEPE ofrecen cursos subvencionados para trabajadores y personas desempleadas; en México, plataformas como MéxicoX o Capacítate para el Empleo de la Fundación Carlos Slim tienen cientos de cursos sin costo; y en Colombia, el SENA ofrece formación virtual gratuita en casi cualquier área. Si no sabes por dónde empezar, dos apuestas seguras son los idiomas, como explicamos en por qué aprender inglés si eres emprendedor, y estos cursos online para mejorar tu empleabilidad.

6. Invierta en calidad

Todas las cosas que son de calidad cuestan, y seguramente mucho. Pero de esto se trata precisamente el concepto de valor. Muchos propenden a “sacrificarse” y toman para sí cosas de escasa valía. Este tipo de sacrificio no es inteligente. No es una visión apropiada de la vida.

¡Compre cosas de calidad!, adquiera lo mejor que pueda para usted mismo, o al menos aspire a ello siempre. Ese afán, ese deseo, condiciona favorablemente sus acciones. Y cuando consigue lo que quiere, perfecciona el circuito virtuoso del “sentir-bien y el estar-bien”. Esto último proporciona combustible (también de calidad), para conquistar nuevas cimas.

Reclame servicios de calidad, atención de primera allá por donde vaya. No hacerlo lo convierte en cómplice de la mediocridad estructural que gobierna el mundo. Quién invierte en sí mismo no engrosa las filas de esos que piensan y viven en término del “así no más”. La mediocridad solo se combate con una mentalidad de excelencia, porque entre ésta última y la primera ¿Qué estado intermedio puede existir?

Ahora bien, invertir en calidad no significa gastar irresponsablemente, porque el concepto de valor no está relacionado con el precio, es más bien, una premisa mental.

Bien dice Warren Buffett en este sentido:

“Precio es lo que usted paga, valor es lo que obtiene.”

7. Invierta en conocimientos para dominar la ciencia y el arte del dinero

El dinero es un bien indispensable para vivir bien o no vivir mal, como usted prefiera. Ignorarlo es un acto irresponsable y siempre conduce a condenación. O bien se domina al dinero o se vive dominado por él.

Invertir en estos conocimientos es una de las mejores inversiones que se puede hacer en uno mismo. No es nada complejo, por mucho que el entendimiento popular crea lo contrario. La dinámica del dinero se fundamenta en muy pocas reglas, y bastante elementales. Si su estudio no se encuentra más extendido, es simplemente porque no es una asignatura a la que el vulgo le dé importancia.

Se enseña un poco de todo en el hogar, la escuela o la universidad, pero casi nada acerca del dinero. Se le dice desde temprano al niño que cuide su salud, pero nada sobre el cuidado que debe tener de su bolsillo.

Por eso hay que adquirir estos conocimientos y destrezas por cuenta propia, y de manera urgente. Es una inversión que da réditos toda la vida.

De esta manera, y en algún momento, podrá inscribirse en el espíritu de esa poderosa afirmación:

“Si es un problema que puede resolverse con dinero, entonces no es problema.”

8. Invierta tiempo, dinero y esfuerzo en ganarse la vida haciendo lo que ama

Según un estudio de la consultora estadounidense Gallup llamado “El Estado del mundo laboral 2023”, casi el 60% de los empleados en el mundo se inscriben en un estado de “renuncia silenciosa”. Es decir que permanecen en sus trabajos únicamente porque lo consideran “el mal menor”.

La edición de 2025 del mismo informe muestra que la situación no ha mejorado: el compromiso laboral global bajó al 21 %, de modo que casi ocho de cada diez empleados no se sienten comprometidos con su trabajo. Esto se llama insatisfacción laboral. Y pocas cosas hay más tristes en este mundo. Sentirse obligado a pasar más de un tercio de toda la vida haciendo algo en lo que no se encuentra beneplácito es una tragedia.

La alternativa no es compleja. Porque hacer lo que uno ama para ganarse la vida, es consecuencia de hacer inversiones inteligentes en uno mismo, no es una utopía.

Invierta tiempo (y dinero) en los oficios que le hagan sentir bien. Realice sacrificios de corto plazo para obtener los retornos que espera luego. De eso se trata una inversión. Si el oficio que le agrada no paga hoy como otros, no importa, porque haciendo lo que le gusta mañana alcanzará la excelencia, y ésta genera retornos extraordinarios.

Nadie destaca haciendo algo que le disguste, mucho menos si se “auto obliga” a hacerlo por mucho tiempo. Porque por lo menos no podrá competir con quién trabaje a gusto. El mejor heladero del mundo no es pobre, y no lo es por una simple razón: es el mejor en lo que hace. Y no lo sería si no amara su oficio.

Invierta tiempo, dinero y esfuerzo en hacer lo que ama para ganarse la vida. Piense en ello… y mientras más temprano, mejor.

Cómo empezar a invertir en ti: plan de 90 días

Esta tabla resume dónde puedes invertir tus recursos y qué retorno suele dar cada área:

Área Ejemplos de inversión Costo Retorno habitual
Salud Ejercicio regular, buen descanso, chequeos médicos Bajo (sobre todo tiempo) Más energía y menos días perdidos
Conocimiento Libros, cursos, idiomas, certificaciones Bajo a medio Mejores oportunidades e ingresos
Habilidades blandas Oratoria, negociación, liderazgo Medio Más influencia y ascensos
Relaciones Tiempo con familia y amigos, mentores, comunidad profesional Bajo (sobre todo tiempo) Bienestar, apoyo y oportunidades
Educación financiera Presupuesto, ahorro, nociones de inversión Bajo Tranquilidad y patrimonio
Experiencias Viajes, voluntariado, aficiones Variable Creatividad y perspectiva

Y estos son los pasos para convertir la idea en un hábito:

  1. Haz un diagnóstico: puntúa del 1 al 10 tu salud, tus conocimientos, tus relaciones, tus finanzas y tu satisfacción con el trabajo.
  2. Elige una sola área prioritaria para los próximos 90 días, normalmente la de puntuación más baja o la que más impacto tendría.
  3. Define una meta concreta: terminar un curso de Excel avanzado, leer seis libros de tu sector o correr cinco kilómetros sin parar.
  4. Asigna un presupuesto fijo de dinero y de tiempo, aunque sea pequeño. La constancia pesa más que la cantidad.
  5. Bloquea ese tiempo en tu agenda como si fuera una cita con un cliente importante.
  6. Mide tu avance cada semana y ajusta si te estancas.
  7. Evalúa el retorno al final de los 90 días y elige la siguiente área.

Preguntas frecuentes sobre invertir en uno mismo

¿Qué significa invertir en uno mismo?

Significa dedicar tiempo, dinero y energía a mejorar tu salud, tus conocimientos, tus habilidades y tus relaciones, con la expectativa de obtener a largo plazo un retorno mayor: más bienestar, mejores oportunidades y más ingresos.

¿Cuál es la mejor inversión según Warren Buffett?

La inversión en uno mismo. Buffett sostiene que el talento y los conocimientos que desarrollas no pueden gravarse con impuestos ni te los pueden robar, y que su rendimiento se multiplica con los años.

¿Cómo invertir en uno mismo con poco dinero?

Aprovecha las bibliotecas públicas, los podcasts y los cursos gratuitos de instituciones como el SENA, FUNDAE o MéxicoX, haz ejercicio al aire libre y busca mentores en tu entorno profesional. La inversión más valiosa suele ser el tiempo bien empleado, no el dinero.

¿Qué libros recomienda Warren Buffett?

Su favorito es El inversor inteligente, de Benjamin Graham, que él mismo ha calificado como el mejor libro sobre inversión jamás escrito. También ha recomendado Business Adventures, de John Brooks, una colección de historias empresariales que regaló a Bill Gates.

También puedes leer: 5 Consejos de Warren Buffett para ganar en el juego «interesante» del dinero.

DATOS DEL AUTOR.-

Carlos Eduardo Nava Condarco, natural de Bolivia, reside en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, es Administrador de Empresas y Empresario. Actualmente se desempeña como Gerente de su Empresa, Consultor de Estrategia de Negocios y Desarrollo Personal, escritor y Coach de Emprendedores.

Autor del libro: “Emprender es una forma de Vida. Desarrollo de la Conciencia Emprendedora”

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Mail: carlosnava@elstrategos.com

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Autor: Carlos Nava Condarco

Asesor y Escritor en Estrategia de Negocios, Apoyo a Emprendedores y Desarrollo Personal.
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Un comentario

  1. Este articulo me recuerda mucho a la época en la que descubrí una versión de esta información mas humilde, pero no menos importante y mucho mas accesible como lo es lo que comparten aquí.

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