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La importancia del empleado en tiempos de crisis

el 25 agosto 2020

La importancia del colaborador

Pocas empresas se dan cuenta de la importancia del empleado en tiempos de crisis, generalmente suelen enfocar todos sus esfuerzos en evitar que a fin de mes sus saldos terminen en rojo, una reacción natural en cualquier crisis.

Sin embargo, ese pensamiento a corto plazo quizás haya sido el mismo causante de la debilidad comercial y financiera de una empresa o negocio a la hora de enfrentar una crisis ¿Cómo ocurre esto? Trataremos de desglosarlo un poco en este breve análisis para que al final resaltemos porque es vital tener en cuenta la importancia del empleado en tiempos de crisis y los puntos clave que proporcionan estos a la hora de sortear las dificultades naturales de un proceso emprendedor o empresarial.

Enfrentar la crisis

Las crisis empresariales, a pesar de sonar a eventos aislados y devastadores, son en realidad sucesos tan cotidianos tanto para un emprendedor inexperto como para un gran empresario, que podríamos afirmar que solo existen dos tipos de empresas, las que han vivido una crisis y las que la van a vivir.

Las crisis no son el fin de un proyecto, al contrario, son momentos únicos e irrepetibles para adquirir aprendizaje y experiencia sobre toma de decisiones bajo presión y manejo de finanzas de alto riesgo que serán de mucha utilidad para enfrentar futuras adversidades.

La importancia del empleado en tiempos de crisis

Tener calma

El problema surge cuando ante una crisis la toma de decisiones se sume en un caos de errores, el lapso de previsión de consecuencias se reduce y la mayoría de acciones que se toman son de acción inmediata, una búsqueda ciega de soluciones rápidas para una eventualidad que debe pensarse con cabeza fría, con prontitud pero con serenidad.

Este accionar inmediatista y desesperado es el que suele hundir a las empresas al primer momento de enfrentar una crisis, un error en las decisiones primarias ante una crisis suele ser el catastrófico, esto, acompañado de esa falta de previsión y ahorro que suelen tener nuestras empresas hacen la combinación perfecta para la bancarrota.

Previsión

Ante un evento tan cotidiano como una crisis en las empresas sorprende que al día de hoy se tengan tan pocas acciones preventivas y de apoyo ante una eventualidad política, económica o natural.

Las empresas suelen tener una visión de su futuro muy positiva; un crecimiento exponencial, escalamiento, posición, mercados internacionales, pero pocas veces o nunca ven en su futuro una posible crisis, un paso atrás o una pausa y cuando se ven obligadas a hacerlo, quiebran.

Y está bien, hay que aceptarlo ¿Quién quiere ver una caída financiera en el futuro de su empresa? Nadie, sabemos todo el esfuerzo que se requiere llevar a cabo un proyecto, pero sabiendo esto, deberíamos ser más cuidadosos a la hora de realizar acciones que ayuden a mitigar las problemáticas a la hora de enfrentar una crisis, que como ya hemos comentado, es algo que muy posiblemente vamos a enfrentar en algún momento de nuestro proceso.

El papel del empleado

Cuando las crisis nos toman por sorpresa, sin previsiones ni acciones previas que nos ayuden a mitigar las perdidas, se suelen tomar decisiones que son nefastas, muy difíciles de tomar pues sabemos que no son las más adecuadas pero que en ese momento se nos hacen completamente inevitables y necesarias.

Malas decisiones

Una de esas decisiones nefastas es la de forzar la empresa al máximo en el afán de conservar a toda costa la fuga de clientes, para ello, en muchas ocasiones se sacrifica la solidez financiera de base de la empresa, brindando precios por debajo del coste de producción con tal de mantener el mayor número de clientes activos.

Con la perdida de la solidez financiera de base se hace inevitable tener despidos y con ellos, fuga de talento, es aquí donde la empresa firma su sentencia de muerte, comienza un lento descenso de la calidad y capacidad productiva y de servicio, que no sume al proyecto en un proceso de nivel medio por crisis sino en uno de supervivencia.

Al final, al no tener la capacidad operativa para responder a todos esos clientes por los cuales mutilo su empresa, se verá enfrentado a la perdida de dichos clientes acompañada de falta de talento, pasada la crisis estará como al principio o peor, con poco material para reconstruirse y sin quien pueda ayudarle a hacerlo.

La importancia del empleado en tiempos de crisis

La importancia del empleado en tiempos de crisis

De ahí surge la necesidad de mantener en lo posible la mayor cantidad de sus talentos, es claro que las crisis obligarán a hacer recortes de personal, pero el tomar buenas decisiones a la hora de hacerlo será primordial para que estos despidos sean temporales y la empresa se mantenga, aunque a más bajo nivel comercial, activa.

Cuando se protege el talento de sus colaboradores, se protege a la empresa misma, se mantienen las bases de esta, se crean planes de reestructuración, de reinserción comercial, se reinventa, se reestablece junto a sus colaboradores.

Uno de los aspectos más importantes de mantener activos a sus colaboradores internos es el pensar más allá de la crisis, esto evitará que se tomen decisiones negativas ante dicha problemática, se actuará con más serenidad y se tendrá una visión a largo plazo de las consecuencias y posibles soluciones para restaurar el proyecto a su estado previo.

Conclusión

El empleado suele ser el primer ítem descartable de un proyecto empresarial cuando se presenta una crisis, pocas veces se tiene en cuenta el valor que el talento del colaborador aporta a la solidez de la empresa y que en ocasiones va más allá del plano laboral.

Un buen empleador hará que su empleado se sienta orgulloso de ser parte del equipo y en tiempos de crisis, esto es más valioso que cualquier cliente, el mantener a nuestros colaboradores nos dará la oportunidad de tener una visión a largo plazo sobre los planes que debemos seguir, no solo para mantener el proyecto activo durante la crisis, sino para progresar más allá de esta, evitando que las decisiones apresuradas derrumben aquello que tanto nos ha costado construir.

“Un imperio no vale por la cantidad de edificios que tiene, sino por el talento que tienen las manos de sus pobladores para edificar”

Te invito a leer:

¿Cómo las crisis sacan nuestras mejores ideas?

 

 

 

 

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Escrito por

Psicólogo empresarial de la Universidad de Antioquia - Colombia con énfasis en desarrollo personal, RRHH, emprendimiento y marketing, columnista aficionado, amante de la música, la fotografía y la tecnología.

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