Resumen del libro “Liderazgo: inspira, libera y consigue” de Tom Peters

Libro “Liderazgo: inspira, libera y consigue” de Tom Peters

Por: Ángel Gerardo Arriola Cortes

El 90% de los puestos de trabajo de cuello blanco, tal como los conocemos, desaparecerá dentro de 15 años. Entre la conectividad 60/60/24/7, el microprocesador y el outsourcing hacia países en vías de desarrollo, los puestos de trabajo de cuello blanco de las naciones desarrolladas están condenados a extinguirse dentro de 15 ó 20 años.

Los ganadores se convertirán en los jefes de Yo, S. A., y la confianza en uno mismo tendrá que sustituir al mimo corporativo. La seguridad empresarial al viejo estilo se evapora y llegan tiempos en que la única defensa será un buen ataque.

El Liderazgo, de la serie “La esencia” de Tom Peters, es un libro escrito en primera persona que nos demuestra por qué la gestión de mando y control y el “liderazgo desde arriba” están obsoletos. El nuevo liderazgo atrae a un conjunto de nuevas capacidades, cuyo sello definitivo son la improvisación y la inspiración, las cualidades únicas del liderazgo de las mujeres y el talento para crear un lugar estupendo para trabajar.

Libro Liderazgo - inspira, libera y consigue de Tom Peters

EL LIDERAZGO

En estos tiempos caóticos retrocedemos al modelo de liderazgo de mando, modelo que ya no concuerda con la forma dinámica en que operan los líderes hoy en día.

Buscamos refugio en la fantasía de un líder que tiene las respuestas, promete “beneficios” o “éxito” a cambio de un paciente “seguidismo”; pero, en una época en que todos los valores nacen de la creatividad y la iniciativa, debemos imaginar y adoptar un modelo de liderazgo abierto y constantemente innovador.

Pedimos a los líderes que sean “buenos administradores de los activos que heredan”. Sin embargo, en un momento en que la permanencia es una ilusión peligrosa, debemos pedirles que hagan frente a lo que han heredado y que creen propuestas de valor totalmente nuevas.

El liderazgo es una oportunidad sin igual para marcar una diferencia, comandando el talento de los demás hacia una causa “genial”. Consiste en ordenar el desbarajuste de las relaciones humanas, en todos sus detalles, día tras día. Es una batalla contra la duda y el temor en la que únicamente puedes recurrir a tu propio juicio sobre la naturaleza humana. El liderazgo no es cuestión de “hacer” excelencia, sino de “inspirar” excelencia a otros.

Premisa: los límites de un líder. Los líderes no “transforman a las personas”, lo que hacen es despertar el talento ya latente en aquellos que trabajan con (o para) nosotros, proporcionándoles oportunidades que justifican su decisión de invertir en nosotros sus recursos más preciosos: su tiempo y su compromiso emocional.

COSAS QUE AYUDARÁN AL ENTENDIMIENTO

  1. Decir… Haz del “no lo sé” una parte estratégica de tu vocabulario sobre el liderazgo. La incertidumbre está aquí para quedarse y reconocerlo es una demostración de fortaleza.
  2. Ver… Mantén tu mente centrada en las grandes posibilidades que hay más allá de la incertidumbre que te rodea. Sé un “vendedor de esperanzas”.
  3. Hacer… Conviértete en una figura de acción. La vida empresarial es demasiado caótica para hacerlo bien la primera vez. Cuando tengas dudas, ¡haz algo!
  4. Fracasar… Acepta que los errores son el precio de la grandeza. Ten siempre a la vista que hay que “recompensar los fracasos excelentes y sancionar los éxitos mediocres”.
  5. Tejer… Recuerda que unir a las personas —no darles órdenes— es la función número uno de todos los líderes de nuestra turbulenta era.
  6. Planificar… Cuida tu legado realizando acuerdos específicos para la gente que te suceda. Mantra: ¡haz de mentor, haz de mentor, haz de mentor!
  7. Actuar… Liderar bien es un juego de confianza de la máxima categoría. De manera que representa tu papel.
  8. Reducir… Clarifica el desorden que te impide centrarte. Crea una lista de cosas para no hacer, añádele regularmente elementos y síguela religiosamente.
  9. Enfriar… Tienes que saber descansar. Escucha a los colegas cuando te advierten de que estás quemado. Planifica vacaciones con regularidad y cumple esa planificación.
  10. Amar… Ríe, sonríe y expresa tu pasión por lo que haces de todas las formas posibles.

La labor del jefe: héroes, demos, historias

No estamos preparados…  Pensamos todavía en términos de planificar y ordenar el cambio. Pero ya no hay tiempo para eso. En lugar de ello, debemos ver el liderazgo como una cuestión de incentivar y después encargar experimentos geniales y atrevidos que surjan de lo más profundo de una organización.

Debemos comprender que la labor principal del jefe no es “hacer el cambio”, sino encontrar y alabar a los que hacen el cambio: héroes ocultos que contribuyen a una cartera brillante de proyectos geniales y cuyo trabajo inspira a los demás para que salgan de su escondite y los imiten.

La estrategia de la “rana líder”. Recientemente encontré una frase que expresa perfectamente mi argumentación sobre la labor del jefe: si quieres que se produzca un cambio como el “salto de una rana”, necesitas “ranas líderes”.

De aquí, la estrategia de la “rana líder”, que funciona de esta forma: paséate discretamente entre las filas de los posibles revolucionarios o personas que hayan mostrado inquietud por conseguir que se hagan las cosas. Si se les da la más mínima oportunidad, estas ranas líderes actuales o posibles saltarán sobre la fortaleza de la inercia y marcarán un camino visible para que lo sigan otros.

Búscalos. Déjalos en libertad. Enseña unos cuantos modos a esas “ranas líderes” heroínas y deja claro como el cristal que ellos son la nueva forma.

Para encontrar estas “ranas líderes” hay que seguir lo que llamo la estrategia del “papel matamoscas”: animarlas a salir de la trama poniéndoles trampas pegajosas irresistibles.

El camino de la demo. La segunda parte de la ecuación —una demo— es, sencillamente, un proyecto genial en su estado temprano. Las demos son lo que harán los héroes (alias las “ranas líderes” cuando les des luz verde); son experimentos que entusiasman, esfuerzos con medios escasos que ejemplifican debidamente un camino nuevo. Las demos son la prueba palpable de que el cambio “genial” no solo es posible, sino que ya está en el camino.

Las demo son aquello sobre lo que cuentas historias.

La labor de las historias. Una clave, si no la clave, del liderazgo es la comunicación efectiva de una historia, es decir, de un significado.

Las historias son lo que anima nuestro proceso de reflexión.

Las historias nos dan permiso para actuar.

Las historias son fotografías de quienes aspiramos a ser.

Las historias provocan respuestas emotivas.

Las historias conectan.

Las historias somos nosotros.

  1. Deja de dar órdenes. Ser el jefe ya no consiste en emitir órdenes desde lo alto. Ordenar el cambio es una pérdida de tiempo.
  2. Empieza por dar ánimos.La mejor forma de liderar es cultivar a otros líderes, personas que liderarán por ellos mismos cosas más grandes y mejores. Tu labor es reconocerlas.
  3. Busca por tu empresa.Utiliza todas las herramientas que tienes a tu disposición para animar y atrapar a las “ranas líderes” que están dentro de tu empresa.
  4. Está “fuera comiendo”.Sigue la pista a los pertenecientes a tu órbita que están aparentemente “fuera comiendo” y llévalos “fuera para comer”. Busca qué es lo que tienen en su cabeza.
  5. Monta un espectáculo.Da a los potenciales revolucionarios que están a tu alrededor un foro en el que se pavoneen de sus cosas. Llámalo un “seminario”, una “feria de la idea”, como sea. Pero, en cualquier caso, hazlo.
  6. Protege y sirve.Sé un ángel guardián y “activa la interferencia” contra los que dicen no y los entrometidos de la vieja guardia.
  7. Haz que tus promociones cuenten.Literalmente: cuenta el número de promociones en las que puedes influir y, después, cuenta cuántas de estas personas promovidas son “atrevidos geniales”.
  8. Haz contar historias.Lee una gran novela. Haz un curso sobre el arte de la narrativa. En resumen: conviértete en un adepto a convertir áridos hechos empresariales en cuentos extraordinarios de grandes logros.
  9. ¡Haz algo!Asume muchos riesgos, haz muchas apuestas, como el capitalista de riesgo. Lleva una cartera activa de personas y proyectos, y mantenlos en funcionamiento.
  10. No hagas nada.Una vez hayas “invertido” en un proyecto, vuélvete a sentar y déjalo madurar. No puedes controlar los frutos de tu labor de jefe y no deberías tratar de hacerlo.

Conoce al nuevo jefe: ¡mandan las mujeres!

No estamos preparados… Reconocemos que está surgiendo un mundo nuevo y fluido, pero seguimos con nuestras jerarquías inspiradas por los hombres. Reconocemos los derechos de las mujeres, pero ignoramos su fortaleza. Valoramos la fuerza, pero no conseguimos ver que la fuerza de las mujeres es mucho más acerada que la de los hombres. Predicamos el valor de un nuevo tipo de empresa, pero olvidamos a quienes quizá sean los más adecuados para dirigirlas: las mujeres.

Es un mundo laboral de mujeres. Es un hecho que los hombres y las mujeres son diferentes en lo que respecta a los estilos de percibir y actuar en el mundo. Helen Fisher sostiene que, en general, hombres y mujeres tienen capacidades innatas diferentes. Y las tendencias actuales sugieren que muchos sectores de la economía del siglo XXI van a necesitar el talento de las mujeres. Ellas tienen muchas capacidades enraizadas profundamente en la historia: talento por las palabras; capacidad para leer señales no verbales; sensibilidad emotiva; empatía; paciencia; capacidad para hacer y pensar simultáneamente varias cosas; inclinación por la planificación a largo plazo; capacidad para entablar relaciones y negociar; preferencia por cooperar, llegar a un consenso y dirigir mediante equipos igualitarios.

Existe por lo tanto, un conjunto de atributos más comunes en las mujeres que en los hombres que satisfacen los requisitos del nuevo mundo del valor-trabajo-añadido.

He aquí mi propia lista de tales atributos:

  • Las mujeres ponen en práctica cualidades de improvisación con mucha más facilidad que los hombres.
  • Las mujeres son mucho más decididas y sensibles ante la confianza que los hombres.
  • Las mujeres aprecian la intuición y dependen de ella más que los hombres.
  • A diferencia de los hombres, las mujeres se centran más en capacitar a los demás que en tener poder.
  • Las mujeres desarrollan relaciones con más facilidad que los hombres.

Existe una diferencia en particular que arroja luz sobre por qué la nueva economía favorece a las mujeres. Ellas se preocupan mucho menos por el rango que los hombres. Y, en la nueva economía, el “mando y control”, el “conocer el sitio de cada uno” y la “jerarquía” son ya las cosas del pasado.

  1. Abre los ojos. Busca la presencia —o, mejor dicho, la espantosa ausencia— de las mujeres en posiciones de liderazgo.
  2. Aguza los oídos.Escucha las infinitas formas en que hombres y mujeres son decisivamente distintos: en su forma de pensar, de comunicar, de liderar…
  3. Reajusta tus aspiraciones.Adiós al mando y al control. Bienvenida la cooperación y la colaboración. Esta es la naturaleza del trabajo en la nueva economía. Y esa es la forma en la que las mujeres trabajan de manera natural.
  4. Contrátalas.El número de mujeres que aspiran a los trabajos cualificados es cada vez mayor. De manera que ve hacia donde está el talento, antes de que lo hagan tus competidores.
  5. Promociónalas.Estoy en contra de las cuotas, pero estoy muy a favor de la oportunidad positiva. Y las mujeres, en cuanto líderes, representan la oportunidad del siglo.
  6. Cuida tus formas.Las mujeres entienden que el liderazgo es cuestión de dar las gracias, tanto como de ponerse al frente. Pregúntate a ti mismo: “¿a cuántas personas he dado las gracias hoy?”.
  7. Echa a todo el personal de ventas masculino.Y no te detengas en tu personal de ventas. En cierto sentido esto es una broma y en otro, no.
  8. Redobla los esfuerzos por acabar con los dobles raseros.Ayuda a las mujeres a erradicar las normas que las mantienen retrasadas (normas que, no de manera incidental, mantienen también retrasadas a sus empresas).
  9. Pon en duda tus suposiciones.Identifica sistemáticamente dónde y por qué las mujeres abandonan tan rápidamente tu empresa.
  10. Apiádate de los hombres.Lo necesitan.

La labor número uno del jefe: el talento

Se habla mucho del “poder del personal”, pero nos aferramos a nuestra inveterada inclinación a contratar e incentivar empleados obedientes. Se decide que tomamos en serio el talento, mientras fracasamos a la hora de transformar nuestras organizaciones para que sean verdaderamente atractivas para el talento. Pero ahora debemos convertirnos en obsesos por el talento. Se debe comprender que en una época en la que el valor añadido fluye de la creatividad, una reserva de talento extraña, enérgica y desobediente se ha convertido en la base principal, si no única, de la ventaja competitiva.

Un mundo en el que los líderes reconozcan que el talento no solo sostiene la marca, sino que es la marca.

Persigue lo mejor si eres un impenitente conocedor del talento, no buscas nada que no sea lo mejor. En finanzas. En marketing. En el atril del primer violín. Dejarás sin cubrir un puesto de trabajo antes que llenar un hueco con mediocridad. Esto vale para cualquier posición dentro de una empresa.

BIBLIOGRAFÍA

Peters, Tom (2005).Liderazgo, Inspira, Consigue y Sigue, 2ª ed., Pearson Prentice-Hall, España, 168 pp.


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