Tiempo de pensar y actuar estratégicamente

Ya no quedan prácticamente, en el mundo profesional, áreas que no tengan o reclamen un patrón o especificación profesional. Formarse según estándares es un imperativo de mercado que no puede soslayarse.

por Ing. Ignacio Sánchez Chiappe, director del IEEC – Escuela de Supply Chain Management y Logística (www.ieec.edu.ar/)*

Recientemente, los medios de comunicación informaron que Brasil realizará una licitación internacional destinada principalmente a científicos e investigadores de Europa y Estados Unidos, que -con motivo de la crisis financiera internacional- hayan perdido sus becas de trabajo e investigación, para que puedan solicitar apoyos financieros brasileños. La noticia pasó casi desapercibida, pero el impacto de la iniciativa será determinante en los próximos años, incluso para la Argentina, como principal vecino de Brasil y, potencialmente, su socio comercial más cercano en relación a las oportunidades de un mundo cada vez más demandante.

El efecto que tendrá esta jugada estratégica es claro. Al fin de cuentas, es una historia conocida, ya que es lo mismo que hizo Estados Unidos al final de la Segunda Guerra Mundial. Para Argentina, aún queda una esperanza, tal como suele decir un profesor amigo que nos visita desde Europa: “mejorar es copiar con orgullo”.

Casi para la misma fecha del anuncio del gobierno brasileño, el periodista y analista, Andrés Oppenheimer, en el diario La Nación (12/07/ 2011) un artículo titulado: “Una brecha digital cada vez más amplia”. Allí cuenta de la enorme inversión (no gasto) en tecnología de casi 2 mil millones de dólares que Corea del Sur realizará en los próximos dos años para que todos los niños tengan su propia tableta, cargada solamente con software para estudiar y desterrar definitivamente los libros.

Pero para no distraernos con la discusión de “tablestas sí” o “tablestas no”, el artículo también nos acerca algunos datos de fondo. Los niños surcoreanos estudian en promedio 12 horas o más por día -entre escuela y hogar- y su año escolar tienen una duración de 216 días. En Estados Unidos  -sigue Oppenheimer- llegan a 180 días/año y bastante menos en los países latinoamericanos. Así, en el último examen mundial de alumnos de 15 años sobre comprensión de lectura, Corea del Sur salió segunda detrás de China, que ocupó el primer lugar. Estados  Unidos ocupó el lugar 17 y el país latinoamericano que calificó más alto fue Chile, en la posición 44.

La diferencia la hará la preparación y la cultura

Sin duda que el impacto de la era digital se hace sentir en todo lo que hacemos y tendrá un efecto aún mayor en los años por venir. Además, es importante reflexionar sobre la nueva cultura que se va creando con la inmersión de los más jóvenes en el uso de la tecnología de comunicación e información. Se nota un vertiginoso cambio de paradigmas. Usan con toda frescura las palabras “fue” o “fuiste” cuando bajan el pulgar en señal de desaprobación hacia algo que ya no quieren más. La calidad de servicios, productos y procesos se convierte en una lucha despiadada.

Esto se vincula directamente con el concepto de servicio al cliente y con la capacidad de innovación. Sin duda, el mundo se pone cada día más difícil y exigente en los niveles: personal, empresa y país; y en paralelo hay una mayor capacidad para innovar en productos y servicios, sostenerlos y mejorarlos en el tiempo, y de adquirir flexibilidad para llegar y quedarse en un mercado o canal. La mala noticia es que “la varita mágica” no existe.

Sin duda que estamos ante un desafío importantísimo. Mientras, Brasil y Corea del Sur, cada uno a su manera, toman acciones concretas. Mirando en positivo, podemos aprovechar este momento de cambio para capitalizar las verdaderas razones y ponernos en marcha.

1. Uno de los primeros aspectos es que la situación que se vislumbra hoy en el mundo, se acentuará con el paso del tiempo. Estamos ingresando a paso acelerado en la civilización del saber y de la digitalización.

2. Lo segundo, es que en el futuro y a través de las bibliotecas digitales, podemos llevar en nuestra cartera un adminículo con unos 5.000 libros, algo inédito hasta ahora en la historia humana. Pensando, por ejemplo, en el “Project Gutemberg” qué lejos estamos, por suerte, de la primera imprenta que trabajaba con papel físico. Los libros y el conocimiento, en cambio, se multiplican sin que nosotros podamos ya “tocarlos”. ¿Qué es un “pdf” que traslada textos o un “xls” que traslada, no entiendo muy bien cómo, una tonelada de fórmulas, gráficos y relaciones lógicas que se “recrean” cuando son recibidos en otra computadora y se abren con el software adecuado? Nadie, nunca, los ha “tocado” ya con su sentido del tacto.

3. Lo tercero es que podemos leer más y saber más.

4. Lo cuarto, es que esas posibilidades están abiertas a todos y que los que saben dominarlas establecen tendencias y se posicionan adelante.

5. Quinto, es que este proceso de innovar, de generar, de transformar, de entregar y de recoger habrá que hacerlo siempre. No tan sólo una vez o pocas, como había que hacerlo hasta hace poco.

6. Sexto, es que es impostergable que, los chicos especialmente, aprendamos inglés. Basta como prueba, cuántos libros del Project Gutemberg nos quedan vedados por no saber el idioma en que están escritos.

En definitiva, y desde la perspectiva de creación de valor a través de los procesos que conforman la cadena de valor, no hay duda que hay que preparar a las empresas y a su gente para que se incorporen a este desafío. No sirve quedarse quietos o distraídos y ser inexorablemente arrasados por una manera diferente de realizar las cosas o de perdurar en el tiempo.

En el desarrollo de las personas no hay “atajos”

Más vale empezar ya. Ya no seremos los primeros. Cada día que pasa son millones las horas-hombre que se pierden. Al menos cada uno puede trazar un plan para su desarrollo personal. Ya dejaron de tener sentido las excusas. Nadie tiene tiempo para escucharlas. Es que tampoco tienen sentido. Desde ahora, y más que nunca, tiene sentido lo que uno sepa y esté capacitado para hacer bien. Los gobernantes tienen en el éxito o abandono del desarrollo de la gente, su ventaja o su desventaja comparativa. El tiempo es lo que se escapa de las manos cuando no le encontramos sentido o lo usamos en la propia preparación. “Corea: 216 vs Argentina:??”.

APICS, la organización internacional que certifica conocimiento a nivel global el conocimiento de los profesionales en logística y supply chain management, conjuntamente con el Supply Chain Council, que certifica a los profesionales en los procesos de la supply Chain, están trabajando en la definición y desarrollo de las competencias profesionales para así tener algo que proponer cuando les preguntan: ¿qué hay que saber para trabajar en logística y en supply chain? Lejos quedaron los días en que logística era transporte o distribución y supply chain era simplemente una visión extendida de la logística fuera de los límites de la propia empresa. Hoy, ambas, según Peter Drucker, constituyen el último recurso para las empresas y países que quieran mantener o crecer en una ventaja particular.

Cualquiera sea nuestra propuesta, es tiempo de tener una y de ponerla en movimiento.

La etapa que se avecina implica formarse según estándares y dominar un estándar profesional. No solamente en logística o en supply chain. También en Compras y Abastecimiento, como en el management de proyectos o en el armado de los procesos de la supply chain o en las área de transporte. También hay estándares y certificaciones en tecnología de la información, en los procesos de la industria de las comunicaciones, etc. Ya no quedan prácticamente, a nivel del mundo profesional, áreas que no tengan o reclamen un estándar profesional

Hay que empezar hoy

Supply Chain y logística son y serán cada vez más imprescindibles para que un negocio o empresa tanto a nivel personal, corporativo o de país, prospere y crezca. Volvemos al principio: Brasil convocando a investigadores y científicos provocará, sin duda, un antes y un después. En el otro extremos del globo, Corea del Sur con 216 días/año de clase en su ciclo escolar preparando lo que será un realidad en 10 ó 15 años.

Es seguro que la Argentina, con sus reservas de capital humano, con el ansia de saber de sus habitantes y con la fascinación por lo tecnológico, puede articular la concreción del conocimiento a todos los niveles de su sociedad.

Quizás ya sea tarde para captar la primera ola de científicos e investigadores que irán a Brasil. Pero hay que atraer a la segunda oleada. Hay que fabricar ahora las condiciones del futuro que tendremos en 10 ó 15 años. Es el mañana de nuestros hijos.

La emulación es sana y moviliza energías, hace crecer la mente y la inventiva para continuar mejorando. Llegar y mantenerse en los mercados y generar mejor nivel de vida para todos en la sociedad, requiere de gente bien formada, capacitada, que de continuidad y previsibilidad a los procesos, a los productos y a la logística que los sustenta, abriendo posibilidades a todos los espacios y pobladores de nuestro extenso y fabuloso país.

*Ing. Ignacio Sánchez Chiappe, M.Sc, CPIM, CSCP (APICS), SCOR Intl. Instructor. Director del IEEC, Escuela de Supply Chain Management y Logística. Contacto: isanchez@ieec.edu.ar


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