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¿Cómo estudiar sin rendirse?

el 9 diciembre 2020

Mientras que atrincherarse en la biblioteca podría ser un método de estudio garantizado (o al menos probado), hay una mejor manera -de hecho, hay al menos 21 de ellos-. Ve adelante y haz pruebas sin miedo con estos consejos de estudio respaldados por la ciencia para aprender más y mejor.

Cómo estudiar sin rendirse

1. Estudia cuando tengas sueño

Los cuentos para dormir son para niños. En lugar de leer los Osos Berenstain, intenta estudiar unos minutos antes de ir a la cama.

Durante el sueño, el cerebro fortalece los nuevos recuerdos y los almacena a largo plazo, así que es muy probable que recuerdes lo que hayas repasado justo antes de dormirte. (Intenta no llevar el trabajo a tu cama, ya que la distracción puede hacer que te resulte más difícil dormir bien).

2. Espaciarlo.

Una nueva técnica para aprender a estudiar llamada «repetición espaciada» consiste en descomponer la información en pequeños trozos y revisarlos de forma consistente durante un largo período de tiempo.

No intentes memorizar toda la tabla periódica de una sola vez. En su lugar, aprenda unas cuantas filas cada día y repase cada lección antes de empezar nada nuevo. Fuente confiable

3. Crear un dispositivo nemotécnico

Convierte los detalles que necesitas recordar en un acrónimo fácil de recordar. Por ejemplo, recuerda el orden de las operaciones matemáticas PEMDAS (paréntesis, exponentes, multiplicación, división, suma, resta) con este pegadizo dispositivo mnemotécnico: Por favor (P) disculpa (E) mi (M) querida (D) tía (A) Sally (S).

4. Escríbelo.

Aprovecha esas lecciones de caligrafía de tercer grado. Las investigaciones sugieren que almacenamos la información de forma más segura cuando la escribimos a mano que cuando la escribimos en el teclado de un ordenador. Empieza por copiar las notas más importantes del semestre en una nueva hoja de papel.

5. Ponte a prueba

Hacerse preguntas a sí mismo puede ser una de las mejores maneras de prepararse para el verdadero negocio. Entra en la rutina de practicar con una hoja de trucos (notas) y luego sin ella. Usa un cronómetro para simular el límite de tiempo del examen.

Puede parecer obvio, pero la mejor estrategia es centrarse primero en las cosas difíciles para no tropezar con el examen.

6. Grítalo

La doble acción de ver y escuchar información al mismo tiempo ayuda a sellar la memoria. ¡Así que grita esas notas en voz alta! No podemos garantizar que no te echen de la biblioteca. Fuente confiable

Consigue ayuda.

7. Vengan juntos (ahora mismo)

El trabajo en grupo no va con todo el mundo, pero para aquellos que se benefician de un poco de esfuerzo en equipo, un grupo de estudio es el camino a seguir. Escoge a unos cuantos compañeros de estudio y reúnete cada pocos días para revisar el material.

Ponga a una persona a cargo de delegar tareas (servicio de bocadillos, selección de música) y mantenga al grupo enfocado en sus metas.

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