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Guía de supervivencia para emprendedores vagos

el 3 septiembre 2021

(Lo que no te enseñarán en Babson College sobre los “factores claves de fracaso” en el desarrollo de ideas de negocio).

Por: Manuel Vicente Becerra Melo

Guía de supervivencia para emprendedores

1. Advertencias iniciales

Ahí perdonarán los eruditos de ceño fruncido y gafas en punta de nariz, pero esto es todo menos un paper académico. Confieso (sin sonrojarme) que es más bien un acto en el que incurrí para exorcizar todos los demonios que llevo dentro. Demonios producto de varios años de apasionamiento (y desilusión) con temas como: emprendimiento, mercadeo, innovación, competitividad y negocios.

Aquí no pretendo (para parecer inteligente, políticamente correcto, o cool-to) descrestar a nadie con jerga técnica o términos enrevesados.

Creo que eran esos tipos raros de hace como 2,500 años (que entre otras se vestían con sábanas) los que decían que para comunicar efectivamente debíamos pensar como filósofos pero hablar como el pueblo (por eso los sofistas – que eran los chicos malos de la antigua Grecia – lo volvieron negocio:…… ¡dando clases de elocuencia y retórica!).

Creo que no hay nada menos inteligente que la ausencia absoluta de humor, y por desgracia parece que a nuestro sistema educativo (y sobre todo al universitario) le falta muchísimo humor. Pero, ¿Si no hay una brizna de diversión, merece la pena todo este cuento? Puede ser que a nuestro sistema universitario, que tanto pregona la sofisticación intelectual, le esté haciendo falta el aire fresco y juguetón del fraile franciscano Guillermo de Ockham, quien ya en la Edad Media nos invitaba a sumergirnos en la sencillez y lo simple. Guillermo nos invita a acoger la simplicidad – entendida como claridad y esencialidad – en vez de la complejidad. (pero sin confundir, como decía Einstein, lo simple con lo simplista o lo mediocre). Y un decidido discípulo de nuestro fraile era Steve Jobs, quien con su enfoque minimalista en diseño de productos nos enseñó que menos es más y que la belleza, la elegancia visual y la funcionalidad se pueden conseguir también por eliminación y omisión.

Encomendémonos también en esta travesía al amparo y protección de San Erasmo de Rotterdam (¿Si estará ya Erasmo en el santoral católico, o más bien lo quemó la Santa Inquisición?). Como sea, alma bendita, el bueno de Erasmo decía: “Reírse de todo es propio de tontos, pero no reírse de nada lo es de estúpidos”.

Bernard Shaw afirmaba que la educación del ser humano se interrumpe al entrar a la escuela, por eso yo capaba clase y me iba a la Luis Ángel a tratar de aprender de verdad, y me diseñé mi propio pensum; de otra manera, el colegio y – sobre todo – la universidad, habrían arruinado por completo mi educación. ¿Será a esto a lo que se refieren los pedagogos eruditos cuando hablan del “pensum oculto”?

Ultimo aviso: El presente mamotreto está dirigido única y exclusivamente a emprendedores vagos. Si no caes dentro de esta categoría (lo cual, seamos sinceros, es altamente improbable) por favor abstente de leerlo (mejor échale agua bendita, persígnate, y quémalo).

2.  Iniciemos con una historia

Una buena historia es más divertida y comunicable que la más concluyente teoría (y así además puedo chicanear de dramaturgo). Pónganle pues bien cuidado (si esto tuviera música, en este momento sonaría un redoble de tambor):

«El profesor se rascó la calva y se acomodó sus viejos lentes. No podía creer lo que estaba escuchando. Llevaba ya un semestre tratando de lidiar con Andrés, un estudiante de economía disperso y descuidado que no mostraba demasiado interés ni respeto por la sacro santa materia de Evaluación de Proyectos (así de ladrilludo era el nombre de la clase), y para colmo lo tenía enfrente en la sustentación del trabajo final del semestre. La cabeza le daba vueltas a nuestro abnegado educador y solo quería despachar cuanto antes al incomodo estudiante. Su pensamiento divagaba: “No me gusta la gente que se las tira de alternativa y además Andrés es arrogante y altanero, no creo que llegue a graduarse algún día y menos aquí en la Nacho, la universidad más grande e importante del país”.

El estudiante terminó su presentación diciendo: “En conclusión profe, voy a montar un negocio que……:

  • Es un hibrido entre restaurante, bar y rumbeadero.
  • Los clientes serán tanto cuchos como jóvenes.
  • En la pista se oirá desde la última música que se podría escuchar en la mejor disco neoyorkina o londinense…… hasta la pollera colorá.
  • Para seducir al paladar tendremos comida criolla pero dentro de un contexto universal, (¿Si me entiende profe?).
  • Cada noche, después de que se vaya el último comensal, voy a “desarmar” el chuzo, para que al día siguiente siempre haya cosas
  • …..Aaaah…… y estará en Chía”.

El profe quería salir corriendo de allí, ¿Que no le había explicado al curso una y otra vez que la primera regla de un buen plan de negocios era que tuviera….. ¡FOCO! Para nuestro ilustre Ph.D, semejante miscelánea no tenía la más remota posibilidad de éxito.»

Bendito sea Dios que Andrés Jaramillo, como todo discípulo inteligente que se respete, no le hizo el menor caso a su profesor, y hoy (como diría Jorge Barón Televisión) su negocio es conocido ¡a nivel nacional e internacional! Pero…… ¿Qué diablos pasó aquí? ¿Cómo explicar el estruendoso, envidiable y pagano éxito de Andrés Carne de Res?

3.  Similares, pero nunca iguales: Ideas Vs. Oportunidades

Primero, hijos míos, tenemos que diferenciar una idea de negocio de una oportunidad de negocio (que en términos de éxito empresarial es como la diferencia entre el caviar y la morcilla).

Una idea es un globo que echamos al aire con total espontaneidad, irresponsabilidad e improvisación (lo cual no necesariamente está mal). Es una semilla, solo una intuición inicial (pero por alguna parte hay que arrancar). La oportunidad, por otro lado, requiere de recolección de información y análisis (o sea……: ¡de transpiración!). Tenemos una oportunidad solo cuando ya hemos procesado la idea inicial y la podemos relacionar con: clientes, mercados, competidores, modelos de negocio, inversión, costos, etc.

Teniendo esta diferencia clara, ya podemos entender porque una idea no es evaluable (solo las oportunidades lo son). De una idea lo máximo que podríamos decir es que es “chévere” o “interesante”; y siempre será una irresponsabilidad total el pretender evaluar ideas de negocio, para poder hacerlo debemos convertirlas primero, a través del análisis y la investigación (formal o informal), en oportunidades de negocio.

4. De la idea a… la cruda realidad

Para ver el proceso por el cual una idea se convierte en oportunidad, vamos a tomar algunas ideas típicas y/o clásicas que normalmente proponen los emprendedores vagos en los cursos de emprendimiento. Ideas que por alguna extraña razón, y después de décadas de estarse planteando (en el caso de la mayoría de ellas), se siguen considerando como trendys o fashion (¿Se dice “trendys” o “trendies”? Si entre mis numerosos y perceptivos lectores hay algún purista de la lengua anglosajona ruego que me corrija).

By the way, aprovechando mi ignorancia de la lengua de Chaucer, Shakespeare y Dickens, voy a retarlos a descifrar un acertijo:

¿Cómo se le dice a alguien que habla tres idiomas?… Si claro: ¡trilingue!… ¿Cómo se le dice a alguien que habla dos idiomas?… Pues obvio: ¡bilingüe! Pero… ¿Cómo se le dice a alguien que habla solo UN idioma?… Se le dice… ¡Gringo o Británico!

(No insista… no le voy a explicar el chascarrillo… el que las cogió, las cogió).

Como sea, todo gurú empresarial que se respete debe echar mano de manera ingeniosa del arribismo lingüístico y matizar su mensaje con términos anglos.

Anyway, decía que nuestros heroicos emprendedores vagos le tienden a atribuir un poder casi sobrenatural a estas ideas, y pretenden (sin transpiración alguna) hacer de ellas oportunidades de alto impacto. Nuestro retó es demostrar que esto no necesariamente, ni de manera automática, es verdad. Ni que por el solo hecho de plantearlas estamos benditamente condenados al éxito.

En últimas, en vez de hacer el tradicional inventario de factores claves de éxito en el desarrollo de ideas de negocio, en este texto vamos a ser innovadores, pensaremos al revés, y más bien vamos a proponer una lista de “factores claves de fracaso”.

Estas ideas (que toman la forma de productos o servicios) casi siempre caen en alguna de las siguientes áreas:

  • Ecología, gestión medio ambiental, uso de energías alternativas, y/o procesos de reciclaje para fabricar otros productos.
  • Salud, belleza y/o nutrición.
  • Commodities (¿O ya se podrá decir “comoditis”?).
  • Aplicaciones para dispositivos electrónicos (smart phones, etc).
  • Productos de consumo masivo.
  • Productos o servicios para instituciones.

Nota: Por falta de espacio (y por respeto al lector) no se considerará aquí la mermelada de feijoa, ni la ensartoterapia (o bisutería que llaman), ni mucho menos la venta de lechona a domicilio (que, entre otras cosas, no sería una mala idea).

Mi teoría es que (recuerden que no hay nada más práctico que una buena teoría) la mayoría de emprendedores vagos (y nótese nuevamente que solo nos referimos a los “vagos”) escogen ideas de la lista anterior por facilismo y pereza (para salir del trance y cumplir de manera práctica y sin mayor desgaste con el requisito de una nota para la materia de emprendimiento).

Por todo lo anterior, nuestra consigna de aquí en adelante en este opúsculo será:

¡Como ño Moñito!

Veamos por qué…

5. ¡Salvemos al planeta!

Tomemos por ejemplo a los productos ecológicos (incluyendo a todos sus similares, derivados, mimetizados, metamorfoseados, y primos lejanos).

Aquí la frase de batalla es: ¡Salvemos al planeta! ¿Quién podría decir que los productos amigables con el medio ambiente no son cada día más necesarios? (al que diga lo contrario deberían lincharlo, o por lo menos desterrarlo a Siberia). Pero también creo que es un hecho que estamos inundados de propuestas superficiales, ingenuas y románticas para desarrollar negocios en esta área (además del sabor tercermundista y de banana republic que crean, pues dejan la sensación de que en nuestros países estamos condenados a desarrollar solo emprendimientos de este tipo).

Si mal no estoy, fue Churchill quien dijo algo así como: “Quien a los 18 abriles no es medio revolucionario no tiene corazón, pero quien a los 25 no es medio conservador le falta materia gris”. Y creo que para convertir una idea en oportunidad debemos seguir el mismo proceso recomendado por el eximio primer ministro británico. No hay problema en soñar (esta es la cuota inicial de toda creación), el problema se da cuando a los sueños no los filtramos con el “conservadurismo” del análisis y la reflexión, o no estamos dispuestos a invertir tiempo y esfuerzo para convertir una idea en oportunidad (aparte de inspiración necesitamos también transpiración).

Un producto ecológico puede ser una idea de negocio trendy y fashionable, pero no necesariamente una oportunidad de alto impacto. Esto es: con una ventaja competitiva clara, rentable, sostenible en el tiempo y/o con un mercado creciente. El problema es creer, al final del proceso, que tenemos una oportunidad (cuando en realidad solo tenemos una idea romántica).

Consideremos, en gracia de discusión, la clásica idea de reciclar envases PET (o cualquier otra materia prima reciclada) para convertirlos en toda una miscelánea de fabulosos productos que se venderán como pan caliente. Usualmente la fragilidad de esta idea está en que casi nunca se analiza con detenimiento el primer eslabón de la cadena de valor: ¿Dónde carajos voy a conseguir el volumen adecuado de envases PET que necesito? ¿Quién será mi proveedor? ¿Si voy al botadero de basura Doña Juana, me recibirán a picos o a bala? ¿Esta materia prima es manejada por negocios formales o informales? ¿Por mafias de recicladores? Obviamente estoy exagerando (aunque no se note ni cinco) pero sospecho que precisamente… sería buscando estas respuestas que un emprendedor de carne y hueso iniciaría su viaje hacia la oportunidad de negocio (tratando primero de comprender como funciona la industria del reciclaje de la cual saldrá su materia prima clave). Y el mismo ejercicio lo podríamos hacer con el reciclaje de neumáticos de automóvil, papel, envases, plástico, hojas de plátano, etc, etc, etc.

Y claro, nunca faltará quien proponga el uso de algún tipo de energía alternativa (solar o eólica), propuesta que normalmente no considera desde el principio la curva de adopción en el tiempo de un producto y/o energía nueva (que es muy lenta), y que normalmente solo se adopta de manera creciente si algún país desarrollado da el ejemplo o se convierte su uso en un fenómeno de alcance global. Además, con este tipo de productos hay que normalmente desplegar estrategias robustas de lobby y/o construir una red de contactos con instituciones privadas y gubernamentales, para poder llegar a plantear proyectos realistas y viables (política, social, técnica y financieramente hablando). Sin esto sería muy difícil poder llegar a contar con una masa crítica de clientes y/o usuarios que puedan configurar un mercado creciente (cuando tengamos esto si tendremos una oportunidad).

Resumiendo, el problema no está en proponer productos ecológicos (esto está muy bien, la ecología es el humanismo del porvenir), el problema está en creer que por el simple hecho de que los proyectos sean ecológicos ya estamos benditamente condenados al éxito.

Curiosidad histórica: sucedió en los años 30`s del siglo pasado. Un ex pintor fracasado, vegetariano y enemigo del tabaco, promulgó las primeras leyes de protección de los animales y de la madre tierra. Su nombre:… ¡Adolfo Hitler!

6. ¡Te ves super!

Lo anterior se lo diría una mujer a otra (sabiendo que le está mintiendo a su amiga miserablemente, y solo por quedar bien). Todos queremos parecer titinos, más jóvenes y saludables (pura naturaleza humana) y por eso seguimos buscando el Santo Grial materializado en la fuente de la eterna juventud.

En esta categoría casi siempre hace su triunfal aparición una línea de cosméticos a base de chontaduro (para darle un toque étnico y patriota al tema); o la bebida nutricional a base de alguna rara yerba – hindú o del Amazonas – que hace milagros; o la bebida energizante autóctona que en poco tiempo desplazará al Red Bull (el cual, según el emprendedor vago, tiene sus días contados).

Aquí las arenas movedizas están, entre otras cosas, en la disponibilidad de materias primas, y en que los productos 100% naturales no suelen tener una vida útil muy larga (no se pueden tener almacenados por mucho tiempo). Además, este tipo de productos suelen requerir una buena inversión inicial en promoción y publicidad para desarrollarles marca y canal de distribución (y platica es lo que no hay).

En esta área aun están por desarrollar los productos especializados o de nicho: Colombia es potencia en la exportación de cosméticos para cadáveres, y aun no se han desarrollado con fuerza los productos o marcas de género (como “EGO”, el champú del macho man).

7. ¡A venderle a la China (o por lo menos a comer papita se dijo)!

Chatarra es lo que China más compra a Colombia, pero este es un mercado de precio donde no vendemos por ser los mejores, los más inteligentes, los más estrategas o los más queridos, sino por estar entre los… ¡más baratos! Esta es la característica principal de los commodities o productos no diferenciados.

Si, ya se… vas a proponer un espectacular proyecto de exportación de yerbas aromáticas a Alemania. Si es así mejor métete a www.cbi.eu (la agencia de importaciones de la Unión Europea que nos ayuda a los pobres tercermundistas a vender al otro lado del charco). En esta Web te podrás dar cuenta que el estudio de mercado ya está hecho y te dan hasta los datos de contacto de posibles compradores (y lo mejor,… ¡es al gratín!). Así no tendrás que clavarte elaborando el proyecto, ni sacrificar tus sagradas horas de emprendedor vago, dedicadas (como debe ser), a la rumba, al póker, al billar, al futbol, o a embrutecerte viendo realities.

Te haré un favor: te daré un consejo con el cual ya podrás pasar por la decanatura de tu carrera y reclamar tu cartón profesional, no requerirás de nada más para que el éxito te avasalle de manera inmisericorde… El consejazo es: No vendas commodities, vende productos diferenciados y con valor agregado. (Si eres previsivo harás bien es subrayar la frase anterior, pasarle resaltador amarillo y pegarle encima cinta pegante transparente).

Un bulto de papa se parece a otro bulto de papa aquí y en Cafarnaun. Ningún cliente (a no ser que estés pensando en tumbarlo) creerá que tu papita es mejor o que tiene más vitaminas o minerales que la de la competencia. (Fe de erratas: perdón, pero el verbo copulativo “tumbar” – ¿Verbo “copulativo”?, ¡Qué nombre tan voluptuoso para un verbo!. En fin, les decía que creo que el verbo “tumbar” no se debe usar en contextos académicos o cool-tos como este, pero no se me ocurre otra forma mejor de decirlo (y de paso hacerle un homenaje a nuestro excelso idioma colombiano, que es muy diferente al idioma español). Como sea, mejor no utilices este verbo enfrente de tu profesor (aquí lo usamos solo porque estamos entre amigos y nadie nos oye).

En fin, decía que… (¿Qué era lo que decía?). Aaaah si… decía que si te gustan los negocios de especulación o de ocasión, y/o hablas mandarín, métete en el tema de los commodities. Yo de ti mejor le daba un poco más de análisis (pero en cualquier caso no perdería tiempo tratando de reinventar el agua tibia).

(Como se habrán ya dado cuenta, me encanta usar los paréntesis y los signos de exclamación para introducir tensión narrativa en el texto. Este truco me lo enseñó mi instructor de escritura creativa en el cursito que acabo de tomar. Juzguen Uds. si esa platica se perdió).

8. ¡Que tiemblen Procter & Gamble y Nestle! (pobrecitos, tienen sus días contados)

Si claro, las grandes multinacionales estarán aterrorizadas con tu inminente entrada al mercado de los productos de consumo masivo. Tu jabón perfumado, tu dentífrico o tu desodorante para el golpe de ala, tendrán un éxito arrollador (pero no se te olvide también incluir en tu portafolio de productos una mermelada o refresco de feijoa, o de alguna otra fruta tropical exótica que se dé silvestre en el Amazonas o en la selva brasilera).

Por otro lado, seguramente El Éxito y Carrefour te harán una cacería bárbara para que les hagas el favor de codificar (“vender” en cristiano) tus maravillosos productos en sus grandes superficies. Además, estos establecimientos te pagarán por adelantado por el honor de tener tus productos en sus estantes (y no a 90 ó 180 días como lo hacen con la mayoría de proveedores).

Además, probablemente ya tienes craneada tu genial estrategia de promoción y publicidad: el respetable público se enterará de tu providencial existencia gracias a los medios masivos de comunicación. Caracol y RCN TV se disputarán a muerte el honor de manejar tu cuenta publicitaria, y obviamente pautarás en horario triple A (que es donde merece estar tu marca, ya que tus competidores en este canal de distribución – P&G, Unilever y Nestle – son unos igualados). Ni se te ocurra rebajarte a pautar en los programas de Jorge Barón (así te encimen la patadita de la suerte).

9.  CVY (¿Y cómo voy yo mi estimado doctor?)

Si llevas un político frustrado dentro de ti, esta será “TU” alternativa. El sector gubernamental es gigantesco y siempre necesitará productos y servicios para funcionar. Michael Porter (gurú mundial en estos temas) dice que el camino hacia la competitividad empieza con un Estado serio que le exige calidad a sus proveedores. Desafortunadamente en países como el nuestro no es raro que algunos funcionarios (y subrayo el “algunos”) en vez de exigir calidad exijan coimas. Por eso….. abre el ojo, y si tu mercado objetivo es el gobierno, mejor ve desarrollando de una vez tus habilidades de lobbista (y no sobraría si tienes papá expresidente de la república, exministro, ex   gobernador, o por lo menos ex edil de Chapinero).

10. Seamos Trendys, jalémosle a la tecnología

Si eres todo un geek (¿Si será así que se dice para parecer inteligente y fashion?), esta es tu categoría (pero si, al igual que yo, no sabes qué diablos es un “geek”, mejor pasa al siguiente tema).

No se necesita ser un genio para saber que el negocio de aplicaciones para gadgets electrónicos está en auge. Si lo ecológico te aburre, y si estudias para los parciales con cinco pantallas abiertas al mismo tiempo en tu portátil (cuatro de ellas twitiando con tu parche, organizando la próxima rumba) lo tuyo son las Tic’s.

Te motivará saber que dos estudiantes de ingeniería de sistemas de la universidad de los Andes desarrollaron a principios de los 90`s uno de los primeros antivirus que se usaron en Colombia: Compucilina (¡Qué buen nombre, carajo!). Desafortunadamente esta historia no tuvo un final feliz: Compucilina tuvo su cuarto de hora, pero llegó la aplanadora tecnológica gringa y les aguó la fiesta.

Porter seguramente nos diría que la moraleja de esta historia es que es mejor competir en productos donde tengamos clusters medianamente desarrollados.

Sería bueno que antes de lanzarte a conquistar este mercado hagas algo de benchmark e investigues antes si ya hay cientos o miles de pequeñas empresas dedicadas a esto (muchas de ellas manejadas desde habitaciones de estudiante con estructuras de costo cercanas a cero).

Importante: cuando llegues a la parte del formato del plan de negocio en que te toca describir la estrategia digital que utilizarás para estar en contacto y seducir a tus clientes, solo menciona de pasada que estarás en redes sociales. No te desgastes profundizando en el tema (¡al que te pida más que le piquen caña!).

Truco gratis: si el profe te pide que hagas una encuesta para probar la sensacional acogida que tendrá tu extraordinario producto, puedes hacer un uso ingenioso de las redes sociales (y salir del paso sin mayor desgaste). Para esto solo tendrás que pedirle su opinión a tu lista de contactos. En el 99.9% de los casos te responderán que ellos estaban desesperados, hasta que, gracias a ti, conocieron el prodigioso producto que les cambio la vida para siempre jamás. En el muy improbable caso en que te vaya mal en tu sondeo (es decir, si tus amigos y familiares encuestados son sinceros contigo), no problema, machetea las cifras de tu survey (nadie se la pillará).

Pero si en verdad quieres hacer algo serio en el área de las Tic’s, puede ayudar a que no peligre la vida del artista el recordar la primera ley de Google… que a la letra dice más o menos así (aquí también suena un redoble de tambor)…:

“Hagas lo que hagas, Google lo terminará haciendo mejor que tú… y además gratis”.

11. Una mano en el bolsillo y otra en el corazón

Ni se te ocurra presentar tu proyecto sin darle un toque mágico de Responsabilidad Social Empresarial (esto no sería políticamente correcto ni elegante). Para salir del trance harás bien en decir que contratarás discapacitados o madres cabeza de familia (después ya veremos cómo nos zafamos del compromiso). Listo. Tema chuliao…

(¡Pasemos ya al siguiente punto, que el cucho de emprendimiento pidió el trabajo para mañana temprano… y ya son como las dos de la madrugada, y la rumba estuvo algo pesada!).

(Lo que olvida nuestro rumbero emprendedor vago, es que “el cucho” pidió el trabajo ya hace dos mesecitos).

12. ¿Y ahora qué?

Si aún no te has dado cuenta, ya hiciste negocio conmigo. Acabo de ahorrarte un cojonal de plata. Ni en la mismísima Babson College (la escuela de emprendimiento gringa más famosa y cara del mundo) te hubieran dado estas perlas de sabiduría empresarial (y lo mejor de todo: con un enfoque macondiano… y al gratín).

¿Y después de mostrar este escenario tan desolador… que diablos hacemos?

¿Nos sentamos mejor a esperar el feliz advenimiento de la vida eterna? ¿Entramos en estado maniaco-depresivo y nos cortamos las venas?. ¿Nos metemos a un convento de clausura y nos dedicamos a la mortificación de la carne? ¿Renunciamos al mundanal ruido y nos internamos a vivir como ascetas en una cueva? ¿Abandonamos el emprendimiento y más bien nos volvemos profesores universitarios?

No precisamente. Lo que Mercurio, dios del comercio, recomienda en estos casos es sencillamente dejar de lado el facilismo y la ingenuidad y ponerse manos a la obra a desarrollar verdaderas oportunidades de negocio (no quedarnos sembrados solo en ideas candorosas que no son evaluables, y que seguramente nunca se llevarán a la práctica).

Como dijo alguna vez algún sabio científico: «Las oportunidades aparecen cuando se encuentra el estudio con la preparación». Nada cae del cielo, pero es un hecho que la suerte también cuenta. Si no me crees, ponle cuidado a nuestra última historia que más bien es una pregunta (pregunta que espero no corra el riesgo de herir la erudición del lector).

Pregunta: ¿Cuál era la probabilidad de que un gigante como IBM le encomendara – a principios de los 80´s- aún muchacho absurdamente joven como Bill Gates (a quien por la época no le veía potencial ni su propia mamá) la tarea de desarrollar el sistema operativo para su primer PC comercial?

Respuesta genial: ¡Absolutamente ninguna!

¿Entonces, como lo hizo él muy inteligente Bill? (a quien su papá le dijo, cuando supo el truco: “Bill… my golden boy, you are a fucking lucky guy”)… Aaaah bueno… tampoco se las voy a poner tan fácil… Mejor le preguntas a ese man que se las sabe todas que es Mr. Google.

Lo que si haré (¡y por nada!) es contarte otro pedacito de la historia… Después de que Bill firmó, tranquilamente y sin inmutarse, el acuerdo con IBM (que lo obligaba a entregar el sistema operativo – que aún estaba por diseñarse – en tres meses, y que de paso lo convertiría en el hombre más rico del mundo), le dijo a su socio y amigote Steve Ballmer (con quien se la pasaba tomando cerveza y jugando póker antes de desertar de Harvard), le dijo: “Ok Steve… ahora si… ya podemos ponernos a trabajar”. Pero el tal “ponernos a trabajar” fue que siguieron tomando Budweiser, y en sus ratos libres le compraron (por chichiguas) a otra pequeña compañía (Seattle Computer) un sistema operativo experimental, el cual Microsoft adaptó un poco y entregó a tiempo a IBM (lo demás está ya escrito en letras de oro en los anales de la historia empresarial universal).

Moraleja que nos enseña Bill: ¡No inventes, reinventa!

Por último (me estoy despidiendo más que recluta que entra al cuartel mañana), si eres una persona pragmática y no quieres pagar el precio en transpiración que implica convertir una idea en oportunidad… no te preocupes (estas de suerte:… mi problema es que solo me falta la barba para ser Papá Noel, por lo cual te daré tu Navidad por adelantado).

Aquí está mi regalo de despedida: si te encuentras down, bajo de nota y energía, si la rumba de ayer estuvo algo heavy y solo quieres descansar, hidratarte y dedicar tu valioso tiempo a darte la vida que realmente te mereces… ¡se le tiene!… (en este momento también metámosle redoble de tambor: tan, tan tan………………………………………………………………………………………………………….. tan…

tan…………. tan… ratatantán… porronponpón…………..)

Solo tienes que meterte a: www.ganadinerohaciendonada.com

(Te lo digo sonriendo, porque efectivamente es broma).

13. Despedida

Ahora si me despediré sin preámbulos, aquí nos Soy de lágrima fácil y no les voy a dar el papayaso de que me vean llorando (y, además, por el momento, ya se me acabó la carreta). Pero creo que entre el tintero nos quedan varios temas por tratar, como, por ejemplo:

  • Tipos de emprendedores, y el emprendimiento como una actitud y un estilo de vida (o como no aburrirse, y más bien apasionarse y divertirse en el proceso).
  • Inventores innovadores (no invente, ¡reinvente!): ¿Sabía Ud. que el mismísimo García Márquez tomó prestado de Juan Rulfo el primer párrafo de Cien Años de Soledad? ¿Sabía Ud. que, según los gringos, más del 80% de las innovaciones que se lanzan al mercado fracasan miserablemente en el trascurso de los dos primeros años?
  • Modelos de negocio: Conviene recordar que no solo estamos desarrollando productos o servicios innovadores, sino, y sobre todo, modelos de negocio. Todo buen modelo de negocios nos cuenta una buena historia (tiene una trama y unos personajes creíbles, con motivaciones que los mueven a actuar y a tomar decisiones). Un modelo de negocio ganador debería servir para escribir una buena novela o para hacer una interesante película.
  • Mercadeo de Guerrilla: No malinterpreten. No es el mercadeo que hacen grupos al margen de la ley. Es el marketing emprendedor que se basa más en la creatividad y el ingenio que en las chequeras abultadas.
  • Estrategia: Siempre lo olvidamos, pero desde hace 2,500 años lo sabemos (gracias al general chino Sun-Tzu): “El arte supremo de la estrategia es vencer sin combatir” (remember Operación Jaque). Pero en términos de estrategia empresarial seguimos siendo tan tropicales, recursivos y “sofisticados”, como el ama de casa que coloca a secar las medias detrás de la nevera. Pero… y como diría nuestro querido emprendedor vago, “no todo tiene que ser estudio”, también descubrirás asombrado lo que te puede aportar el ajedrez y el póker (juegos de estrategia) en tu camino hacia el éxito
  • Empresas renegadas: aunque no lo creas, hay empresas donde la gente se divierte trabajando (¿Cómo diablos lo hacen?).
  • Emprendimiento internacional: Si ya sé:… vas a salir al mercado global sin haber siquiera probado primero el mercado Pues déjame decirte que el cursito te puede salir un poco costoso y riesgoso (como mi cursito de escritura creativa). Hay que pensar en grande, pero la internacionalización usualmente implica un proceso gradual que inicia en el mercado local. ¿Cómo irnos pa` las yunais sin morir en el intento?
  • Innovación Vs. Procesos de Calidad: Al fin podrás entender por qué, en algunos casos, la mejor manera de burocratizar una empresa y matar la innovación de tajo es la implementación de normas (¿Será que el Icontec ya sacó una norma técnica o un formato para asegurar la calidad académica de los artículos sobre emprendimiento?). Ojalá no, porque ahí si se me echa a perder mi creciente mercado de lectores (pero echando a perder se emprende).
  • Microfranquicias (franquicias de bajo costo): Este modelo de negocio ya está consolidado en varios países del mundo, pero en Colombia está aún por
  • Financiación de emprendimientos: rescatemos la profunda sabiduría gringa y su pragmático enfoque de las 3 F´s (es oro puro).
  • Emprendimientos Gacela: o cómo crecer aceleradamente en poco tiempo (sin necesidad de riegos mágicos ni chamanes).

Bueno, hasta aquí llegamos mis chinitos. Pero como decían las historietas de Kaliman “El Hombre Increible” (no confundir con Hulk. Kaliman era, a mucho honor, un super héroe latinoamericano); de niño yo devoraba sus historietas como si fueran arequipe. El man era un bacan: “cariñoso con los niños, galante con las mujeres… e implacable con los villanos”. Otro by the way: a un emprendedor vago no le sobraría leerse de vez en cuando algún librito (así por lo menos pillarás más chistes cuando veas Los Simpson).

En fin, les decía a mis incalculables lectores que al final de mis amadas historietas de Kaliman, siempre salía un lacónico y apocalíptico avisito que decía:

“Esta historia… continuará…” (¡claro, si es que consigo editor!)

Pero… ¿De verdad creías que iba a finalizar sin una historia terminal? Pues ahí te va este mandoble a dos manos:

Dicen que hace ya unos buenos años, un decano de la facultad de negocios de Harvard le daba el siguiente consejo a sus profesores:

“Por favor, cuiden a sus estudiantes que sacan las mejores notas, seguramente en el futuro ellos serán también docentes y colegas suyos. Pero les ruego que cuiden aún más a los que sacan notas promedio o bajas, seguramente en el futuro, si estamos de buenas, ellos volverán a la universidad a visitarnos y nos donarán una biblioteca o un centro de investigaciones”.

(Esta vez dejaré que seas tú quien saque la moraleja).

14. Advertencia final

Si eres un cazatalentos de la Harvard Business Review, o por lo menos de Editorial Norma, Planeta, o (¡cualquier cosa es cariño!) un impresor pirata, siento comunicarte que llegas tarde al festín.

En este momento estoy ya muy ocupado recibiendo propuestas de publicación de tu competencia: Simon & Schuster (¿Es así que se escribe?), McGraw-Hill, Pearson Education, Harper Collins y Penguin. Ellos opinan que desde “The Dilbert Principle”, pasando por “Parkinson´s Law” y “Up the Organization”, nunca les habían dolido tanto las tripas de reírse (¡por no llorar!, con mi pobre prosa).

Sin embargo, debido a mi nacionalismo radical y a que poco me importa el vil metal, he rechazado estas propuestas imperialistas (echando también por la borda mi naciente carrera de gurú empresarial); y he decidido mejor aceptar la promesa de una facultad local de administración de empresas para posiblemente fotocopiar, de aquí al 2032, veinte paquetitos de este humilde manuscrito (y un mimo se los entregará en la cafetería de la universidad a algunos estudiantes desparchados).

¿O más me valdría lanzarme como “Solo Entrepreneur” y tratar de convertir   este opúsculo en un repentino éxito editorial de semáforo?

En fin………

No se les olvide a vosotros… les dejo de tarea la pregunta con la cual iniciamos esta charla entre amigos: ¿Cómo explicar el estruendoso, envidiable y pagano éxito de Andrés Carne de Res?

Por último (y esta vez sí es en serio), ¿Cómo despedirnos sin rendirle un homenaje a uno de los grandes emprendedores y visionarios que han pisado el planeta tierra? Él dejó una huella imperecedera en el mundo por medio del desarrollo de una empresa cuyo ADN rebosa de creatividad e innovación. Revolucionó, por no decir “reinventó”, seis o siete industrias enteras (sin saber mucho de la mayoría de ellas desde el principio): PC`s, películas animadas, música, telefonía celular, tabletas electrónicas, edición digital y ventas al por menor (con las tiendas Apple e iTunes). ¿Como lo consiguió? Desarrollando fantásticos productos que los consumidores ni siquiera eran conscientes de necesitar. Dominaba simultáneamente los detalles más minúsculos de un diseño de producto, así como también lo macro y estratégico dentro de una nueva industria (buscando la “perfección dentro de la sencillez”, apoyado por su enfoque de vida Zen). Combinó el arte con la tecnología, y no obstante ser un apasionado por la perfección, estaba totalmente de acuerdo con el astrónomo y matemático alemán Johannes Kepler, quien afirmó alguna vez que “la naturaleza adora la sencillez y la unidad”.

Y de ñapa, nuestra última estrella invitada……

Los dejo en compañía de algunos aforismos de los cuales se acusa a ese genial y sencillo gentilhombre renacentista: Michel de Montaigne.

“La principal ocupación de mi vida consiste en pasarla lo mejor posible. La prueba más clara de sabiduría es una alegría continua.”

«Existe una ignorancia simple que precede al conocimiento, y una ignorancia doctoral que le sigue.”

“La cordura tiene sus excesos, y al igual que a la locura, de vez en cuando hay que reprimirla.”

Copyright: Manuel Vicente Becerra (manuelvbecerra@gmail.com). Derechos mundiales reservados por Ediciones Mac`hondo (incluyendo China, Cuba, Corea del Norte, Vietnam, e inclusive Colombia). El autor agradece comentarios, insultos o injurias sobre este texto en construcción (y que está en busca de un editor serio. Claro que si el potencial editor tiene sentido del humor – lo cual es bastante improbable – mucho mejor). Prohibida la reproducción total o parcial o la difusión sin permiso expreso del autor (ojo: esto último si es en serio). El texto es responsabilidad absoluta del prosista y no compromete para nada a las instituciones de las cuales él forma parte (las cuales no tienen la culpa de semejante exabrupto académico, y seguramente apenas sepan de la existencia de esta ópera prima echarán de su nómina a este ensayista en ciernes).

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Emprendedor, asesor empresarial, y docente universitario en temas de negocios. Bogotá, Colombia. Aprendiz eterno de todo y lector que escribe (como una manera de dialogar con la vida), terrícola con una curiosidad infinita sobre todo lo divino y lo humano. manuelvbecerra@gmail.com

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