Lecciones de táctica y trabajo en equipo que podemos aprender de los pingüinos de Madagascar

Encontrábame sentado frente al televisor unos días atrás, pasando canales con el ánimo de hallar algún programa que me entretuviese un momento; cuando de pronto, mis ojos advirtieron la presencia de cuatro histriónicos personajes cuya acción se desarrollaba dentro de un muy colorido escenario; e inmediatamente mi atención sobre ellos fue puesta. Ya había tenido antaño la oportunidad de verlos, sin prestar tanta atención a la serie, como lo hice ese día. Sentí entonces satisfacción por encontrar en ellos un muy buen ejemplo de dos conceptos bastante importantes dentro de lo que es la ciencia empresarial; siendo éstos Tácticas y Trabajo en Equipo, y ellos: Los pingüinos de Madagascar.

Cuatro personalidades sumamente diferentes y total efectividad en su accionar; son los rasgos que definen a este grupo de aves. La buena distribución del trabajo y optimización del recurso, que en este caso son las capacidades de cada individuo, conducen siempre a este conjunto, aun tratándose de algo ficticio, al éxito.

Pingüinos de Madagascar

Muchos en este punto de la lectura encontrarán ridículo el ejemplo, por lo que en la procura de desvanecer toda duda que en argumento contrario pueda convertirse esbozaré las siguientes razones, o moralejas que he extraído de la serie, en aras de otorgar el crédito y sensatez suficiente a mis palabras:

  1. La diversidad de los miembros como factor clave de un buen equipo: El hecho de que las personas que componen un equipo sean todas diferentes, puede convertir a ese conjunto en algo muy complejo y completo; pues cada quién cuenta con una virtud útil para determinada circunstancia.
  2. La diversidad de los miembros es clave, pero el objetivo perseguido debe ser para todos el mismo: Si bien cada quien posee intereses personales, el objetivo general debe beneficiar a todos, no a uno en particular.
  3. Líder es aquel que tiene la capacidad de tomar las decisiones más difíciles: Skipper, el pingüino que toma las decisiones en el grupo, es alguien valiente, con un sentido paternalista sobre sus amigos y quien basa la toma de sus determinaciones en la información que le brinda el racional Kowalski en este caso, equivocándose casi nunca.
  4. Utiliza siempre el recurso disponible para desarrollar la táctica y si no te alcanza sé creativo: La táctica requiere siempre de celeridad y la mayor precisión posible. Muchas veces son limitados los elementos de que nos podemos valer y es entonces cuando hay que echar mano del ingenio.

Es debido a ello amable lector que encontramos idónea y muy ilustrativa la ejemplificación. Esperamos la publicación sea de su agrado y nos comparta su opinión en el espacio ubicado en la zona inferior de la página.


Artículo escrito por David Barrera

@Davidtiago2 en Twitter David Barrera En Facebook Davidtiago24@gmail.com

DÉJANOS TUS COMENTARIOS !!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.