Premisas para el emprendimiento digital

En algún momento todos nos hemos sentido identificados con diferentes modelos de éxito que van a lo largo de toda nuestra existencia. Uno de aquellos puntos que quiero abordar es aquel que nace a partir de la identificación y empatía.

Todo nace con una idea, el emprendimiento no sólo es sinónimo de grandes corporaciones, empresas multinacionales, bienes y raíces o grandes franquicias; el emprendimiento es “esa idea”, es el ADN de lo que más adelante será tu nueva zona de confort.

Hay diferencia entre aquel que emprende y aquel que cree que emprende. El que emprende habla con acciones. Todo valor y ventaja competitiva se consigue en la práctica; obvio que no es nada fácil, hay que tener paciencia e inteligencia para emprender, hacer el mayor esfuerzo al comienzo.

Actualmente, afortunadamente la tecnología nos puede ayudar a emprender un negocio, pues hay público que está pensando en un viaje, una aventura, un valor, un regalo, etc. Es así que esta nueva era de cambios trae mucha esperanza para quienes desean plasmar de una u otra forma sus ideas en algo tangible, emprendiéndolas y colaborando de esa forma con los demás.

Veámoslo desde dos ópticas: están aquellos que emprenden una idea con fines económicos y aquellos que emprenden sus ideas con fines sociales.

Cualquiera que sea el fin, lo importante es lanzarse, empezar, poner la idea en práctica y sí, equivocarse las veces que sean necesarias para conseguir el objetivo propuesto; pues es parte de nuestra evolución compartir y fomentar la colaboración e intercambio de experiencias para un crecimiento continuo.

En la actualidad, esta revolución tecnológica hiperconectada se ha convertido en parte de un nuevo idioma, nos hemos transformado en seres más sociables, colaboradores e informados. Hoy en día es muy común llegar a diferentes lados en cualquier momento y compartir mensajes en tiempo real, somos muy dependientes de la información de pequeña magnitud a grandes proporciones; esto se evidencia en todos los datos que recibimos a diario mediante redes sociales, correos, mensajería personal, llamadas telefónicas, etc. “Nos hemos convertido en consumidores móviles y pendientes de algo que sea cada vez más inmediato”, dice un sociólogo.

Aquel emprendedor que desee mostrar su idea, producto o servicio a un grupo de clientes ya no requiere tanto esfuerzo logístico y físico sino el reconocimiento y uso de herramientas digitales que podemos adecuar para cumplir nuestros objetivos.

Emprendimiento digital

Bienvenidos Al Emprendimiento Digital

El emprendimiento digital se puede desarrollar desde cualquier plataforma, desde un blog, red social correo electrónico, una página web, un mensajero personal (el más conocido el WhatsApp), videoconferencias, aplicaciones móviles, etc.

Hay que seguir algunos pasos para poder desarrollar buenas prácticas en emprendimiento digital.

Idea

En el mundo de los negocios digitales se le conoce como idea disruptiva, no todas las ideas triunfan sólo la diferente, la especial o la singular. Todo depende de lo que tú eres y de lo que deseas conseguir. “La idea” puede ir desde un pensamiento materializado en un dibujo, un poema, un diario (estamos hablando de algo estrictamente personal) un cuento, un relato, cualquier propiedad intelectual. Aquella idea puede ser un servicio con fines económicos, sociales o colaborativos, pues estamos frente a una gran magnitud de requerimientos creativos para poder desarrollar competitividad. Lo más lógico, cuando hagamos una selección de ideas, es que nos quedemos con aquella que sabemos desarrollarla y que además será la más interesante y diferente.

Público

Es obvio que no todos van a recibir una idea de la misma manera, por lo tanto debemos programar y decidir ¿quién va hacer el receptor de esa propuesta de valor? ¿quién se va a sentir emocionado o contento con aquella idea que estoy ofreciendo? entonces es muy importante hacer una selección o segmentación del público.

Un ejemplo bien básico de propuesta de valor y segmento clave: si vendo muebles pues no todos me van a comprar muebles, pero si son decorados para bebés, hechos en casa, con un toque artesanal, quizás tenga una parte del público que se interese en ese tipo de productos o servicios.

Estrategia

Se convierte en la columna vertebral del emprendimiento. Es muy común ver ahora marcas que usan estrategias interesantes para poder satisfacer a sus clientes o públicos de interés. Si bien los medios digitales nos dan una cobertura más amplia, la estrategia debe apelar al interés del público objetivo para que los servicios o productos ofrecidos los compren más de una sola vez y lo recomienden muchas veces.

El éxito de una estrategia no depende de la inversión, sino de la creatividad.

Ejemplo: frente a la competencia abrumadora en el rubro de movilidad y transporte personal y a dos pesos pesados de los negocios “on demand” como Uber y Cabify, Ubeeqo desarrolló una estrategia para poder distribuir tu servicio de alquiler de coches por horas, dirigido a quiénes tenían necesidades específicas en transporte; utilizó su página web para poder conectarse con aquellas personas que estén dispuestas a rentar su auto por horas y también conectó a aquellos usuarios que necesiten un carro o movilidad por horas; producto de ello nació un servicio personalizado donde el usuario puede elegir el estilo de coche, color, año, tamaño y otras características más técnicas para alquilar. Todo es manejado a través de la página web. Ubeeqo se fijó que los usuarios tienen micromomentos en su rutina diaria y necesitan alimentos, relax, movilidad, ocio entretenimiento, educación, etc.

Es importante tener en cuenta que ahora nos encontramos en una economía colaborativa de la inmediatez, de los micromomentos; por lo tanto existen marcas que se están ocupando de esas necesidades y cada vez lo están haciendo de manera más personalizada y creativa.

Medio

Existe una premisa en los procesos de desarrollo y producción, todo aquello que quieras vender entregar, compartir, regalar, hazle una prueba beta, (normalmente conocido como el mercado prueba); se trata de una simulación de lo que más adelante será el producto o el servicio terminado y corregido.

Antes de vender algo es necesario probar y verificar si funciona con un pequeño grupo de clientes (una muestra pequeña), ello brindará indicadores para retroalimentar la propuesta de valor. Tenemos a disposición el correo electrónico, WhatsApp, videollamadas, blogs, redes sociales para mostrar nuestros productos prueba y conocer cuál es el requerimiento de nuestras audiencias. Ahora todo es medible, podemos conocer cuántas personas visitan una página web, Facebook Instagram, Twitter, Pinterest etc; por lo tanto ya sabemos qué medios utiliza más nuestra audiencia, público o clientes. Sin estos datos el logro de los objetivos es muy lejano.

Retención

Si tuviste una venta o alguien vio tu producto o servicio, le interesó, pues es hora de engreírlo. Dale un premio, un regalo, da las gracias, es importante ofrecer un buen servicio, algo que lo haga diferente a los demás; con esto se conseguirá un club de fans de la nueva marca y serán quienes hablarán por ti frente a otros desconocidos. Es mucho más barato conseguir clientes de esta forma que invertir mayores cantidades de dinero para captar nuevos clientes.

En resumen, los futuros clientes dependen de los actuales. Es importante alertar que antes de empezar, se deben romper esos viejos paradigmas, pues hay que tener en cuenta que para conectarse con lo nuevo, el futuro está acá ya en el presente.

¡Saludos!

Carlos Quiroz


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