El liderazgo laissez faire, también conocido como liderazgo liberal o delegativo, puede ser perjudicial o beneficioso dependiendo de cómo y en qué circunstancias lo uses. Bien aplicado, da alas a equipos expertos y motivados; mal aplicado, se convierte en ausencia de liderazgo y deja al equipo a la deriva.
A continuación verás qué es exactamente, de dónde viene, cuándo conviene usarlo y cuándo no, sus ventajas y desventajas, cómo se compara con otros estilos de liderazgo y ejemplos para aplicarlo con éxito.

Qué es el liderazgo laissez faire
La expresión francesa laissez faire significa «dejar hacer». En el liderazgo laissez faire, el líder delega en su equipo la mayor parte de las decisiones sobre cómo hacer el trabajo: ofrece los recursos y la información necesarios, interviene poco y confía en que las personas se organicen por sí mismas. Es uno de los tipos de liderazgo en las empresas más conocidos y también uno de los más malinterpretados.
Origen: el experimento de Lewin, Lippitt y White
El término proviene de los estudios que el psicólogo Kurt Lewin realizó en 1939 con Ronald Lippitt y Ralph White. Formaron grupos de niños de unos diez años en clubes de actividades extraescolares y los pusieron a trabajar con adultos que ejercían tres estilos: autoritario, democrático y laissez faire. Los grupos laissez faire fueron los menos productivos y los más desorganizados; los democráticos lograron el mejor equilibrio entre calidad del trabajo y satisfacción; y los autoritarios producían mucho mientras el líder estaba presente, pero con más tensión y menos iniciativa.
Décadas después, Bernard Bass y Bruce Avolio incluyeron el laissez faire en su modelo de liderazgo de rango completo como el extremo más pasivo, casi una «ausencia de liderazgo». Investigaciones como la de Skogstad y sus colegas (2007) asociaron este estilo, cuando se convierte en desentendimiento, con más conflictos y ambigüedad de roles en los equipos. Por eso la clave está en distinguir entre delegar con criterio y desaparecer.
Características del liderazgo laissez faire
- El líder delega la toma de decisiones y la forma de organizar el trabajo.
- Interviene poco y solo cuando el equipo lo necesita o lo pide.
- Proporciona recursos, información y herramientas.
- Confía en la capacidad y la autonomía de cada persona.
- Da libertad para equivocarse y aprender.
- Evalúa por resultados más que por procesos.
Cuándo usar el liderazgo laissez faire
Este estilo funciona bien con equipos muy expertos y motivados, en trabajos creativos o de investigación y con profesionales que saben más del tema que el propio líder. Antes de aplicarlo, debes tener en cuenta estos parámetros:
- Tus trabajadores deben tener experiencia dentro de la empresa, no puedes aplicar este liderazgo con trabajadores novatos, que todavía necesitan orientación y retroalimentación frecuente.
- Debes cerciorarte de que no haya problemas entre tus trabajadores, ya que, si los hay, al tener libertad pueden tratar de perjudicarse unos a otros.
- Antes de aplicar este liderazgo más liberal debes lograr que todos los trabajadores tengan un compromiso real con la empresa: que sientan que la empresa no es solo tuya, sino de todos. La motivación laboral intrínseca es la base de este estilo.
- Debes cerciorarte de que tus trabajadores tengan la capacidad de tomar decisiones y de asumir las consecuencias.
- Los objetivos, los plazos y los límites deben estar claros desde el principio: libertad sobre el cómo, no sobre el qué.
- Debes seguir disponible para resolver dudas, desbloquear problemas y dar retroalimentación cuando el equipo lo necesite.
Todos estos puntos deben ser tomados en cuenta antes de aplicar un liderazgo laissez faire, ya que de no ser así, la empresa puede ser un caos: una gran libertad debe estar acompañada de una gran responsabilidad.
En cambio, no es recomendable en situaciones de crisis que exigen decisiones rápidas, con equipos nuevos o poco cohesionados, en tareas con riesgos legales o de seguridad, ni cuando las personas esperan y necesitan dirección.
Ventajas y desventajas del liderazgo laissez faire
| Ventajas | Desventajas |
|---|---|
| Fomenta la autonomía, la creatividad y la innovación | Puede generar desorganización y falta de dirección |
| Motiva a los profesionales expertos, que se sienten valorados | Los roles y responsabilidades pueden quedar ambiguos |
| Agiliza el trabajo, porque las decisiones se toman cerca del problema | Los conflictos pueden crecer si nadie interviene a tiempo |
| Libera tiempo del líder para tareas estratégicas | Es fácil confundirlo con desinterés o ausencia del líder |
| Desarrolla la responsabilidad y el aprendizaje de las personas | Las personas menos experimentadas pueden sentirse perdidas |
Laissez faire frente a otros estilos de liderazgo
| Estilo | Quién decide | Funciona mejor cuando… |
|---|---|---|
| Autocrático | El líder, sin consultar | Hay una emergencia o el equipo es nuevo y necesita instrucciones claras |
| Democrático | El líder, después de escuchar al equipo | Hay tiempo para deliberar y se busca compromiso |
| Laissez faire | El equipo, con mínima intervención del líder | El equipo es experto, autónomo y está muy motivado |
| Transformacional | Compartido, guiado por una visión común | Se necesita impulsar un cambio e inspirar al equipo |
Los buenos líderes no se casan con un solo estilo: adaptan su forma de dirigir a la madurez de cada persona y a cada situación, como propone el modelo de liderazgo situacional de Paul Hersey y Ken Blanchard. El laissez faire sería el equivalente a su estilo de «delegar», reservado para colaboradores con alta competencia y alto compromiso.
Ejemplos de liderazgo laissez faire
- Warren Buffett en Berkshire Hathaway: el inversor estadounidense es conocido por dar enorme autonomía a los directivos de las empresas que compra. Él mismo ha descrito su estilo diciendo que delegan casi hasta el punto de la abdicación. Funciona porque elige a directivos de gran experiencia y confianza.
- Valve: la empresa de videojuegos creadora de la plataforma Steam se hizo famosa por su estructura plana, sin jefes formales, en la que cada empleado elige en qué proyectos trabajar, como explicaba su manual para nuevos empleados de 2012. También ha recibido críticas porque, sin jerarquía formal, pueden aparecer jerarquías informales menos visibles.
- Ejemplo hipotético: Andrés dirige una pequeña agencia de diseño en Madrid con cinco diseñadores sénior. En lugar de revisar cada boceto, acuerda con el equipo los objetivos de cada proyecto, el presupuesto y la fecha de entrega, y los deja organizarse. Hace una breve reunión semanal para resolver bloqueos y revisa los resultados con el cliente. Cuando contrata a un diseñador júnior, cambia de estilo con él: le asigna un mentor y revisa su trabajo con más frecuencia hasta que gana experiencia.
Cómo aplicar el liderazgo laissez faire sin perder el control
- Define objetivos claros y medibles y deja que el equipo decida cómo alcanzarlos.
- Acuerda los límites: presupuesto, plazos, normas de calidad y qué decisiones requieren consulta.
- Asegura los recursos: herramientas, información y formación.
- Mantén puntos de contacto breves y regulares para conocer avances y desbloquear problemas.
- Fomenta la colaboración para que la autonomía no se convierta en aislamiento: el trabajo en equipo sigue siendo esencial.
- Reconoce los logros y aprende de los errores sin buscar culpables.
- Revisa si el estilo sigue funcionando y cambia de enfoque si ves desorden, conflictos o resultados que empeoran.
Preguntas frecuentes sobre el liderazgo laissez faire
¿Qué significa laissez faire?
Es una expresión francesa que significa «dejar hacer». En economía se usa para describir la no intervención del Estado en el mercado, y en liderazgo, un estilo en el que el líder interviene poco y delega las decisiones en el equipo.
¿El liderazgo laissez faire es bueno o malo?
Ninguna de las dos cosas por sí mismo. Es eficaz con equipos expertos, motivados y con objetivos claros, y perjudicial con equipos inexpertos o en situaciones que requieren dirección. El problema aparece cuando el líder confunde delegar con desentenderse.
¿Qué diferencia hay entre liderazgo laissez faire y liderazgo democrático?
En el democrático, el líder consulta al equipo pero sigue participando y tomando las decisiones finales. En el laissez faire, el líder cede la mayoría de las decisiones al equipo y se limita a dar recursos y apoyo.
Conclusión
El liderazgo laissez faire no es la ausencia de liderazgo, sino una forma de liderar basada en la confianza. Funciona cuando el equipo es experto, está comprometido y tiene objetivos claros, y fracasa cuando el líder simplemente desaparece. Como demostraron Lewin y sus colegas hace más de ochenta años, dejar hacer sin rumbo lleva al desorden; dejar hacer con una dirección clara, en cambio, puede sacar lo mejor de un gran equipo.





